sábado, 10 de noviembre de 2012

APRENDER Y ENSEÑAR EN AMBIENTES VIRTUALES DE APRENDIZAJE: UNA VISIÓN DESDE EL DOCENTE



Oscar López Becerra
Para buena parte de los estudiosos de la educación, los procesos de enseñanza y aprendizaje tienen vida y dinámicas de desarrollo e implementación propias. No obstante lo anterior, parece importante ensayar desde la práctica docente una visión que intente diferentes maneras de mediar entre la enseñanza y el aprendizaje, y de paso ver la acción docente como el eje central facilitador de todo sistema y proceso educativo. Por tanto, examinar las condiciones, competencias y oportunidades del docente en el escenario virtual permite hacer las siguientes consideraciones:
En primer lugar, la calidad de la docencia bajo la visión de los ambientes virtuales debe ser valorada a partir la perspectiva de los procesos de formación y de evaluación cualitativa, es decir, partiendo del referente que obliga a comprobar la presencia de un conjunto de particularidades, condiciones, elementos, e indicadores a nivel personal y colectivo del docente y que posibilitan el cumplimiento de fines, objetivos y metas de la educación.
En la valoración de la calidad de la docencia en ambientes virtuales, se debe certificar la validez, pertinencia y coherencia de los contenidos temáticos, así como los conocimientos y campos de formación de cada disciplina, de acuerdo con el marco pedagógico y didáctico de la educación en ambientes virtuales, y desde luego, reconociendo las posibilidades que proponen las TICS.
Juzgar la calidad de la docencia en ambientes virtuales también debe involucrar el punto de vista del estudiante, quien en realidad es quien asume el proceso de aprendizaje. En la educación tradicional las tareas y labores del docente implican unas posibilidades y obligaciones diferentes comenzando por las relaciones que se establecen con los estudiantes.
Estimar la calidad de la docencia en particular en ambientes virtuales de aprendizaje, puede acometerse desde muchas perspectivas y es posible confeccionarla a partir de los propósitos e intereses personales, institucionales y colectivos, considerando el acatamiento y aplicación de los estándares internacionales de educación virtual, así como de la utilización de los análisis provenientes de los estudios de deserción de los estudiantes en los diferentes niveles de educación
En la educación virtual toda transformación, enfoque o punto de vista, se convierte, de manera práctica -y por extensión de las funciones del docente-, en un instrumento o herramienta de evaluación, que ha de ser aceptada siempre y cuando se someta al reconocimiento y justificación de su soporte teórico, de su confiabilidad y validez con respecto a lo que comprueba y la manera como lo ha de medir.
Con relación a las obligaciones del docente para facilitar los proceso de enseñanza–aprendizaje, es importante destacar la manera como el profesor diseña y propone avances en la estructura del curso o área disciplinar para que se reflejen en los alumnos avances efectivos; así mismo, el docente debe manejar técnicas para comunicarse de forma efectiva de manera que promueva la cooperación y participación por parte del estudiante.
Inevitablemente los docentes requieren aprender un conjunto nuevo de habilidades de enseñanza para ocupar y crecer en su nuevo rol de gestor y promotor de la discusión y del estudio de las problemáticas que proponen las sociedades actuales. Para ello el docente debe esforzarse también por usar e ir obteniendo provecho de un lenguaje que inspire confianza y cercanía verbal; también es deseable utilizar un estilo de comunicación mucho más conversacional para apoyar a los estudiantes en la construcción de sus aportes personales, en la participación y en la discusión.
El docente en ambientes virtuales debe utilizar tácticas mucho más centradas en el estudiante y por lo tanto debe ser capaz de orientar el aprendizaje con la pregunta y la inquietud correcta; lo cual es más importante que proporcionar a los estudiantes la “contestación correcta”.
En este orden, es posible acogerse a la opinión de Luque (2003), para quien es más importante la calidad de las interacciones con el docente que la cantidad de las mismas.
De acuerdo con lo anterior, se asume como una virtud aceptable que el docente en ambientes virtuales se destaque por su presencia y cercanía, esto en muchos autores es un indicativo de la calidad. Esta cualidad es vista como un indicador de satisfacción de los estudiantes que se forman bajo el modelo educativo virtual.
Para finalizar, vale la pena hacer énfasis y plantear que la entrada de las TIC a los procesos de enseñanza y aprendizaje virtual es una opción totalmente pedagógica y didáctica que da contestación a muchos interrogantes:
· ¿Se debe dar un adiós definitivo a la clase presencial al transformarse las funciones y competencias del docente?
· ¿De qué manera la formación en ambientes virtuales está en capacidad de establecer relaciones reales entre los conocimientos, las necesidades, y los modelos de enseñanza y aprendizaje que requieren las sociedades actuales?
PARA SABER MAS :
Ver link: ambientes virtuales de aprendizaje: creación y facilitación
http://youtu.be/WmR1J7TH4B8

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