martes, 20 de marzo de 2012

Buenos Aires y vida cotidiana.

1. "¿Es Buenos Aires una ciudad incluyente?", le pregunté al taxista que nos llevó a mi hijo y a mi desde el aeropuerto de Ezeiza hasta el barrio de Belgrano, muy cerca al estadio de River. El taxista, con apellido de migrante italiano -según decía en la tarjeta que lo acreditaba en el oficio-, nos hizo una exposición larga y detallada acerca de la peligrosidad y malos hábitos de los peruanos y bolivianos que han llegado a Buenos Aires en la última década.
"¿Una ciudad de migrantes excluye a los migrantes?". Le contrapregunté de mala gana. Hasta el final del recorrido nos fuimos discutiendo en tonos altos, mientras nuestra amiga colombiana en Argentina intentaba ofrecer una explicación sociológica a la xenofobia del italiano taxista.

2. La educación es gratuita hasta el doctorado, la cobertura en salud es universal (complementada con oferta cooperativa); todos los viejos tienen derecho a pensión, el transporte es subsidiado, se discute la política petrolera con base en el interés nacional, las empresas deben vender una parte de su producción en el país, los servicios públicos son baratos, los movimientos sociales le dan a la política un talante democrático con base en la deliberación pública. Perón y Evita son los arquitectos de la justicia social en Argentina: dicen todos los anuncios en las paredes.

3. "Hoy a las ocho de la noche canta la hija de Susana Rinaldi", dijo uno de nuestros anfitriones. Ligia Piro (así se llama la hija de Susana), cantó en un regimiento militar en el que torturaban y mataban en Buenos Aires, hoy convertido en sitio para las artes y la cultura. Ligia interpretó temas del folclore latinoamericano hasta hacernos llorar a palo seco. Ligia Piro recordó y homenajeó a los muertos por las dictaduras, celebró la vida y nos hizo pensar que canta mejor que la madre. http://www.youtube.com/watch?v=xsgbrfJnQLM

4. En Buenos Aires y Montevideo, visitamos librerías, cementerios y bibliotecas, entramos a las salas de teatro (vimos una obra decididamente irónica sobre la dictadura) y nos alegramos hasta los tuétanos de ver a las universidades llenas de afiches y mensajes sobre el sentido de la educación pública, para un país que parece discutirlo todo en cada esquina: "A la idea de una democracia como igualdad política y justicia social habrá que sumarle la idea de la deliberación pública", dijimos mientras nos tomábamos la tercera botella de vino local.

Saludos.
 
Mario

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Queridos Mario y Camilo:
Qué bello viaje se están dando....
Primero, gracias por las lágrimas sonrientes que les produjo Ligia y que comparten. Mi mamá cantaba Perfidia, seguramente no como la abuela Angela pero si con voz chiquita y mirándome a ver si yo entendía bien la letra....

Todas las ciudades de inmigrantes como esta Barcelona tienen un punto grave de xenofobia. El de ahora porque- entre otras cosas y aprovechando ese discrurso del miedo que se llama "crisis"- los nativos se sienten amenazados, les da dificultad entender que nos conformamos en la diferencia y los que llegan se protejen en sus ghuettos, siguen comiendo sus frijolitos y escuchando sus cumbias sin asomar la nariz ni el alma al "nuevo mundo" en donde deberían plantarse. Mucha reflexión sobre las identidades.

Cuando leo sobre la inversión social de otros paises (no el gasto como le dicen en Colombia, que es bien distinto invertir a gastar...) me lleno de indignación (la de siempre y más). Esos informes sobre lo bien que va la economía de nuestro país, del aumento de la inversión extranjera, de la estabilidad uffff a costa de quiénes? beneficiando a quiénes? Colombia es un país carísimo que subsidia y beneficia a los más ricos y deposita todas las cargas en los más vulnerables. No digo nada nuevo, pero es que comprueba con sólo pasar una frontera hacia cualquier lado.

Cuando yo salgo a marchar por los recortes sociales -sobre todo en salud y educación- en esta ciudad y en toda España y veo a las familias enteras con abuelo en silla de ruedas y bebé en cochecito todos con camisetas y consignas, cuando veo a niños y niñas de los colegios con sus profes, cuando veo a jóvenes con sus tambores entiendo que a participar se aprende participando, que es muy triste un país en donde se criminaliza la protesta, donde se habla de la huelga no como el derecho que es sino como un delito, donde los medios de comunicación (¿?) se regodean mostrando los destrozos y no los miles que marchan en paz. Aquí también se queman carros y se rompen vidrios, claro que se critica esto por parte de "un pequeño grupo de desadaptados" pero no por eso se deja de marchar a la siguiente convocatoria, ni se deja de exigir, ni se deja de criticar. Aquí se puede deliberar, decirse hasta misa y luego tomarse un café juntos sin golperase ni matarse. Los argumentos, los argumentos son lo que vale. Los sindicatos convocan a la huelga general del 29 de marzo y nadie los ha amenzado... Imperfecta? Claro que si pero democracia.

Que sigan disfrutando, que sigan contando y que vengan pronto que me hacen mucha falta.

Besos
Yayo

Anónimo dijo...

Muy bien descrito el buen sabor de la democracia, se tambien que se come fenomenal en esas tierras. Lo demas es mala prensa, ideas toxicas dondequieran.
German.