lunes, 28 de noviembre de 2011

Acerca de las elecciones en España del 20 de noviembre de 2011

 


Que nadie piense que España se acostó siendo de izquierda y se levantó votando a la derecha, que no cunda el pánico, aunque el discurso del Partido Popular insiste en la idea de que el pueblo les votó masivamente, no es verdad, basta con analizar las cifras.
El PP ha obtenido solo 500.000 votos más que en las últimas elecciones, cantidad que no sería suficiente para la mayoría absoluta lograda, si no fuera por la impresionante debacle del Partido Socialista que ha perdido más de cuatro millones de votos. Estos votos han ido a parar a diferentes bolsas, véase partidos pequeños, (indignadxs) votos nulos, (indignadxs) e Izquierda Unida que ha visto aumentar de dos a once el número de parlamentarios obtenidos.
No cabe duda que los indignadxs han hablado alto y claro, dando un meneíto al bipartidismo que desde el día 20 de noviembre ya no se las promete tan felices, aunque predominen el rojo y el azul, los colores de los dos partidos representantes de la plutocracia, hay más colores, tonalidades que se han abierto camino entre obstáculos que pudieran parecer insalvables, empezando por la ley electoral claramente diseñada para mantener el bipartidismo, una de las reivindicaciones de los indignadxs es cambiar esa ley, hasta ahora no se había tomado conciencia de tal necesidad, pero ya se empieza a discutir en diferentes foros donde hasta hace poco ni se planteaba.
Las políticas neoliberales dictadas por la Europa de los mercados y al ser acatadas con la mismas fruición por los dos grandes partidos, hacen irrelevante el triunfo de un partido o de otro, los dos son la voz de su amo, ninguno de los dos va a tomar medidas contra los verdaderos culpables de la recesión económica si tienen un pueblo a quien explotar , otra cosa es que se le vaya la mano y que el burro se caiga al suelo de tanto palo y una vez muerto no esté en condiciones de llevar la carga por más tiempo.
Las últimas acciones del gobierno socialista han sido indultar a banqueros delincuentes ante el asombro de la ciudadanía que no da crédito, el presidente electo Mariano Rajoy no ha salido de su mutismo habitual y no ha dicho nada de las medidas que va a tomar, no sabemos pero imaginamos que serán acabar con todo lo público y privatizar, logros como la educación y la sanidad universal y gratuita corren serio peligro, mejor será no enfermarse.
Mientras el partido socialista tiene por delante regenerarse y superar las contradicciones en las que ha incurridos los últimos tiempos, el Partido popular sabe que va a tener una legislatura movidita, con muchas protestas en la calle. No les va a ser suficiente el rodillo de su mayoría parlamentaria para gobernar a un pueblo que felizmente ha descubierto el gusto por la política y la democracia, un pueblo que sabe que vienen mal dadas y que por eso hay que esforzarse más en buscar alternativas al margen del poder, la asamblea, la protesta y los movimientos sociales y solidarios presidirán la vida política de España en el futuro más inmediato. La derecha lo sabe, es consciente que cuenta únicamente con su bolsa de votantes incondicionales, esos diez millones de españoles que van desde la extrema derecha hasta la derecha y que Aznar logró aglutinar en las siglas PP, esos les votan aunque invadan países, (guerra de Iraq) o estén metidos en corruptelas que harían palidecer de envidia a Alcapone (Gürtel) , por eso se les ve menos prepotentes que en otras épocas, al menos es una percepción que yo tengo, ignoro si se debe al líder, no es igual de prepotente Rajoy que Aznar, entre otras cosas porque el segundo tocó el techo de la prepotencia, no se puede serlo más, pero eso es otro tema, lo que yo percibo es cierto temor a las revueltas populares y a una legislatura excesivamente violenta, no van a matar de hambrunas y penurias y les encantaría que fuera sin ruido, pero eso no va a poder ser.
Alguien dijo que de las crisis se aprende, esta crisis tenía que venir para ayudarnos a crecer como pueblo, ahondar en nuestra democracia y replantearnos que queremos ser, hasta la monarquía es susceptible de ser sometida a una seria y profunda reflexión, sin miedos ni complejos, ahora que hemos pillado a alguno de sus miembros con el carrito del helado (caso Duque de Palma, Iñaki Urdangarin).
Que nadie se engañe España sigue siendo un país de gentes solidarias y progresista que ha tenido muy mala suerte con sus dirigentes, sobre todo con los de izquierda que se voltean al primer bache, pero como decía Machado “caminante no hay camino, se hace camino al andar” y en esas estamos.
Juana Santana


3 comentarios:

Anónimo dijo...

Muy buen articulo.

Gracias

Anónimo dijo...

¿Que crees que pasará con los migrantes?
Buen articulo.

Carlos Aldana

Anónimo dijo...

Acertado análisis, estaremos espectantes a ver como se desarrollan las políticas, en las calles y plazas la gente está preparada, estoy de acuerdo en que será una legislatura movidita... Saludos