domingo, 18 de septiembre de 2011

EL POEMA LO PREFIERO CALIENTE.



OSCAR ROBLEDO HOYOS  *



Ahora con la Feria del Libro, que oportunamente han organizado la Universidad de Caldas y el Festival Internacional de Teatro, volvemos a ser convocados a la poesía. Considero que se reduce el alcance del poema al plantarlo fuera de sus contextos originarios y lejos de las biografías de sus autores. Nada más emocionante que aprehenderlo en el filo mismo de su escritura, en el momento de su gestación. Hay algunos que los prefieren empastado para llevarlo como emparedado para los momentos de ocio o como tentempié en ratos de silencio. 

Es posiblemente por las razones anteriores que la poesía arraiga en grandes conjuntos de población tanto en Medellín como Cali y Bogotá. No se diga – como opinan algunos – que ha pasado de moda. El año pasado con motivo del Festival Internacional de Poesía de Medellín gustó la decisión de traer una pequeña muestra a Manizales. El Banco de la Republica auspició la presentación de Rei Berroa de Puerto Rico. Llegó cargado de poemas pero sobre todo de cada una de sus partidas de nacimiento que nos hizo degustar al fuego lento de su palabra rumorosa. Muy dignos colegas nuestros lo presentaron, acogieron y acompañaron hasta aquella puesta en común que recordamos. Fue emocionante su presencia menuda y carismática por las explicaciones que hizo de los poemas. Por ejemplo aquel que le valió un viaje todo incluido a Turquía, “Gallo del Alba”. Nos contó que por los días de su escritura vivió en uno de esos inquilinatos de estudiantes de Madrid que generalmente dan a un patio común en donde no es extraño que un gallo cante a las cuatro y cinco de la mañana. En este caso la molestia de su canto se agravaba por la costumbre muy española de iniciar la rumba a altas horas de la noche lo que implica que los juerguistas estén de regreso a las dos o tres de la mañana. Este era el caso del poeta que cuando se “rodaba los vidrios” llegaba tardísimo a cama con la mala suerte que cuando apenas estaba alcanzando el sueño iniciaba en serio su canto bravío y entusiasta el gallito de marras que todo mundo maldecía desde las ventanas augurándole cuchillo y adobo. Dicho poema pues, que fue fruto de un desvelo rabioso, resultó al ser leído en otras latitudes, emblema de grupos disidentes opuestos a gobiernos autoritarios. Por tal motivo los movimientos de izquierda lo sintieron como haciendo alusión figurativamente a su lucha y tuvieron en cuenta a su autor  para celebraciones patrióticas terminando por invitarlo con todos los gastos incluidos. Cuando pregunto, inquieto, la razón por la cual tal escogencia habia recaído sobre él - no tenía amigos en Turquía - le dijeron: ¡Pues, maestro es por del gallo! Su primera estrofa dice a la letra:  

“Lo prendieron por exceso de futuro,  // por la furia de su cresta distinguida,  // por la vaina de su boca al hueso vivo, // por sus piernas indecentes y agrietadas //  y el aplauso de la gleba enmudecida”.

En más de una oportunidad resulta que las circunstancias inmediatas a la creación del poema no explican el texto pues éste corre su propia existencia aparte. Pero sí resulta maravilloso, precisamente por contraste, conocer su única y propia biografía de labios de su progenitor. En el caso de Rei un asunto que surgía de la pura ocasión se convierte en el símbolo de la resistencia de movimientos sociales turcos. Es mejor aún el poema si se presente en su propia salsa lingüística pues se preferible oír hablar de Gallo del Alba que  aquello de “Cock of the dawn...”. Eso lo aproxima indudablemente a la gente del común y explica el arraigo que va tomando en el pueblo colombiano.

La poesía empieza en nuestros días a ser un gusto de multitudes puesto que no excluye a nadie. Es mensaje universal al alcance de todos. Es emocionante apreciar el poema en caliente y en su propia salsa  pero cuando llega a su temperatura ideal es en la misma voz de sus autores. En la lectura, el recital o la declamación  porque tal vez tenía razón Borges cuando dijo que la esencia de la poesía, a lo mejor, está en la entonación, “Yo al cabo de los años, sospecho que está esencialmente en la entonación, en cierta respiración de la frase” (Prólogo a Macedonio Fernández). Evocando a Evaristo Carriego “Hasta esa noche el lenguaje no habia sido otra cosa para mí que un medio de comunicación, un mecanismo cotidiano de signos; los versos que E.C nos recitó me revelaron que podía ser también una música, una pasión y un sueño”.

*.           Sociólogo.

Manizales, Septiembre 14 de 2011.

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