miércoles, 18 de mayo de 2011

¡MUERTO BIN LADEN!


OSCAR ROBLEDO HOYOS *

William Ospina, nuestro excelente ensayista, novelista y poeta y casi que coterráneo pues nació y estudió en Padua (Tolima) expresó en alguna de sus columnas respecto a la muerte de un bandido: “Yo sé que quieren que nos alegremos con la muerte de Pablo Escobar. Yo sé que quieren que nos alegremos con la muerte del Mono Jojoy. Yo sé que quieren que nos alegremos con la muerte de Marulanda”. Ahora se nos pide que nos alegremos porque han matado en su casa de Pakistán a Osama Bin Laden - autor del atroz e infame atentado de Las Torres Gemelas. Sin eufemismos, digámoslo, lo han asesinado a quema ropa. En la venta de este artículo publicitario se ha comprometido a fondo EEUU. Una mercancía mediática confeccionada para subir el nivel de popularidad de Míster Obama que anda en picada y evidentemente la campaña por su reelección presidencial.
El ensayista colombiano dice: “No me alegro. No me alegra la muerte de nadie”. Es evidente que Ospina habla de la sociedad colombiana pero el caso que nos ocupa hace que su pensamiento sea obviamente universalizable.  “Pienso que todos esos monstruos no fueron más que víctimas de una sociedad injusta hasta los tuétanos, una sociedad que fabrica monstruos a ritmo industrial, y lo digo públicamente, que la verdadera causante de todos estos monstruos es la vieja dirigencia .. Que ha sostenido por siglos un modelo de sociedad clasista, racista, excluyente”.
No es de buen recibo que se nos invite a saltar de gozo porque se le ha quitado la vida a un ser humano. Un demócrata, ciudadano, cristiano y humanista se resiste a la tentación facilista de la fuerza. Un estado de derecho y en el nivel de conciencia ética que tiene actualmente la humanidad no combate la delincuencia con los medios que utilizan los asesinos y matones para alcanzar sus fines. ¿En donde queda la majestad del estado cuando ignorando las leyes que lo fundan anuncia que matará, asesinará y quiere la cabeza de un delincuente por encima de cualquier preceptiva  moral?. “Se busca vivo o muerto”, dice el afiche, en una palabra, sin importar los medios “El Diente por Diente y el Ojo por Ojo” no nos sacará del atolladero en que hemos metido la convivencia humana/planetaria.  No es ético que un estado que se proclama modelo de Democracia y Libertades entre a saco en otro territorio a asesinar un sujeto por crímenes cometidos en el suyo negándosele el debido proceso, su juzgamiento de acuerdo a derecho y su condena de acuerdo a la ley. Con el informe de la Unesco “La Educación encierra un hermoso tesoro” (Unesco, Jacques Delors)  consideramos que “Aprender a Vivir Juntos” es uno de los cuatro pilares de la Educación para éste de éste milenio, porque sin duda alguna estamos en una encrucijada histórica de convivencia entre culturas y pueblos del mundo.
En su columna en la Revista Koinonía, el teólogo brasilero Leonardo Boff, piensa esta noticia y nos trasmite su impresión: “Se necesitaría ser enemigo de sí mismo y contrario a los valores humanitarios mínimos para aprobar el nefasto crimen del terrorismo de Al Qaeda del 11 de septiembre. Pero resulta de todo punto inaceptable que un Estado, el más poderoso del mundo en el terreno militar, para responder al terrorismo se haya transformado él mismo en un Estado terrorista”. Más adelante complementa la idea: “No se ha hecho justicia. Se ha practicado la venganza, siempre condenable. «Mía es la venganza» dice el Dios de las Escrituras. Ahora estaremos bajo el poder de un Emperador sobre quien pesa la acusación de asesinato. Y la necrofilia de las multitudes nos disminuye y nos avergüenza a todos”.
Indigna el balance del Cambio Climático, las pésimas relaciones de nuestra especie con la naturaleza, el daño que le infligimos a diario a nuestra Casa Común, el principio expoliador como eje central de nuestro modelo de desarrollo. Pero también aflige la muerte premeditada y violenta de un delincuente porque esa persona no deja de ser un ser humano sujeto de derechos y deberes, como tú o el de más allá o - como dijera F. Nietzsche - simplemente un ser que padece “esa enfermedad llamada ser humano” con todas sus limitaciones y pobrezas.
Finalmente, con su benevolencia, retornamos a William Ospina: “Que no nos llamen al júbilo, que no nos pidan que nos alegremos sin fin por cada .. extraviado y pervertido que cae día tras día en la eterna cacería de los monstruos, ni que creamos que esa vieja y reiterada solución es.. la solución verdadera.. “
Asfixia la propaganda de sangre y violencia que se nos propone como paradigma de civilización y norma de actuacióin de los Estados Modernos, por el contrario no aplaudimos porque somos muchos lo que no consideramos ético ni imitable que un estado pretenda vestirnos de Cow Boys  como en un legendario Oeste de cazarecompensas, malandrines y pistoleros desalmados. Creemos firmemente que la humanidad ha superado la fase de la barbarie y la brutalidad.  Nos consta que en la academia y en las grandes cumbres mundiales se abre un nuevo espacio a la libertad y la convivencia.  Valiente y oportuna nos parece la carta que dirige Perez Esquivel al Presidente de los EEUU, “De Nobel a Nobel”: “Estimado Barack : Al dirigirte esta carta lo hago .. para expresarte la preocupación e indignación.. Indignación por la actitud de sectores de la población de los EEUU, de jefes de Estado europeos y de otros países que salieron a apoyar el asesinato de Ben Laden, ordenado por tu gobierno y tu complacencia en nombre de una supuesta justicia”.  http://blogs.ccrtvi.com/solidaris.php

*. Sociólogo.
Manizales, mayo de 2011

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Siempre queda la sensación, apreciado Oscaro, que las sociedades (parodiando a Freud) van dejando una estela de crimenes cometidos en común sobre los cuales cabalga la historia.

También creo que el cinismo es la improta de estos tiempos.

Saludos.

Mario

Anónimo dijo...

Evidentemente, creo, soy muy optimista al decir que el mundo de hoy ha pasado ya la etapa de la barbarie. Eric From et aliis dicen precisamente lo contraria. Pareciera que a medida que se asciende en kapitalismo se va superando marcas de violencia y deshumanizacion. las guerras de trincheras son un juguete con las bombas racimo que parece, tambien se han utilizado en Libia contra objetivos que han involucrado pblación civil.

Bueno, sera que el cinismo - como dices - es la impronta de los nuevos tiempos... y en eso, Mario, estamos dolorosamente, de acuerdo.

Saludos y adelante con este trabajo de animarnos a leernos y a escribir sobre lo que nos pasa.

OSCARO.

Anónimo dijo...

Mario, pues mirá solamente lo que encontre ahora en un bloq de El Espectador hablando del Festival de Cannes:

"Se salieron de la etiqueta impuesta y tuvieron que pagar,(habla de Mourino y Maradona) tanto en dinero como en prohibiciones. Es el mundo modelo Siglo XXI. El mundo que fue y será una porquería, como lo cantó Enrique Santos Discépolo 70 años atrás.(Una maravilla!)

El mundo, en fin, que cada vez soporta menos el disenso. El mundo que escribió en letras invisibles lo que es tolerable y lo que no, el Bien y el Mal, lo inteligente y lo ridículo. El mundo que permite guerras y asesinatos si esas guerras y asesinatos son avalados por los dueños de ese mundo, que a su vez son los dueños de la opinión pública, y a su vez, los salvadores y protectores de la Democracia. “Disentir es uno de los derechos que le faltan a la Declaración de los Derechos Humanos”, dijo José Saramago dos años atrás.

Hoy, disentir en la forma o en el fondo ha terminado siendo un asunto de enajenados, payasos, groseros, mentirosos, malos perdedores, amargados o fracasados. La Verdad no importa, importan los intereses, y para salvar los intereses hay que ser políticamente correctos. Hay que ser buenos, impecables, prolijos, benéficos, sonrientes. Como cantaba Shakira muchos, muchos años atrás ya, “que Dios nos ampare de malos pensamientos, hay que cumplir con las tareas, asistir al colegio, ¿qué diría la familia si eres un fracasado?”

oscaro.

Anónimo dijo...

¿muerto el perro se acabó la chanda?