miércoles, 13 de abril de 2011

SOBRE LA UNIVERSIDAD QUE CAMBIA




Con la creación, hace veinte años, del programa de Diseño Visual y la puesta en marcha de los programas de Sociología, Antropología y Artes Escénicas, llegaron nuevos temas a la agenda académica de la Universidad acompañados de prácticas sociales, políticas y culturales de los jóvenes que no hemos comprendido a plenitud. Las indumentarias, decorados, accesorios y símbolos de los estudiantes se han transformado radicalmente dándole paso a nuevos usos estéticos del cuerpo, a nuevos lenguajes y comportamientos políticos. A la uniformidad y acartonamiento de otros tiempos los están reemplazado una multiplicidad de expresiones y usos que han puesto en jaque las formas tradicionales de enseñanza y organización.

En medio de las imágenes y emblemas de las luchas revolucionarias de la modernidad que aún persisten en algunos muros y camisetas, en las conversaciones entre los jóvenes suelen aparecer referencias a filósofos contemporáneos de origen francés, italiano o de la Europa Oriental que han trasladado las luchas al terreno del lenguaje, al empleo de los artefactos tecnológicos y al despliegue de la subjetividad.
La movilización reciente de los estudiantes en contra de las reformas a las matrículas en la Universidad de Caldas, ha estado acompañada de disputas entre los líderes relacionadas con la definición de las formas de actuación: al tiempo que algunos persisten en las tácticas de fuerza como el bloqueo del acceso a las instalaciones, otros buscan caminos que garanticen la conservación y el uso de los bienes públicos. Las dificultades en las negociaciones internas de los líderes estudiantiles se revelan en los conflictos que aparecen a la hora de tramitar las demandas ante la dirección universitaria, esto los ha obligado a la inclusión de múltiples reivindicaciones en las agendas. Una situación reveladora de las transformaciones en las prácticas políticas en la Universidad de Caldas se puede ver en la confrontación reciente del representante de los profesores al Consejo Académico con algunos estudiantes: mientras el profesor se reconoce públicamente -y a gritos- como marxista-leninista, un estudiante esgrime la condición de colombiano para defender la gratuidad en las matrículas. (http://www.youtube.com/watch?v=CmhwB-hhr-k). “Este es un movimiento de vagos”- grita el profesor ante las cámaras de los celulares.

La distancia creada en cuanto a la interpretación y alcance del movimiento universitario ha generado episodios de violencia directa de estudiantes con profesores. Una nueva ocupación de las instalaciones, por parte de los sectores más radicales, daría paso al surgimiento de un movimiento inédito en la Universidad: una movilización general contra las formas de violencia simbólica, contra los bloqueos a los accesos y espacios de uso académico y contra la ocupación permanente del campus universitario.

Desde el ángulo de la dirección universitaria, las nuevas condiciones organizativas de los estudiantes y de los gremios profesorales, obligan a generar una gestión capaz de conciliar los programas y proyectos institucionales con las demandas de la comunidad universitaria. La Universidad cuenta con un plan de desarrollo en cuya formulación se involucró a buena parte de los estamentos; como se sabe, un plan de desarrollo no es sólo un instrumento de orientación de acciones y recursos, se trata, en esencia, de una guía para la generación de consensos organizacionales.

Es probable que la tarea central de la actual dirección universitaria sea generar capacidad de gestión centrada en la comprensión de los nuevos conflictos universitarios, en el reconocimiento de la diversidad social y política que obligan a tender múltiples puentes y a escuchar muchas voces. En contravía de las tendencias predominantes en el desarrollo, y a la pérdida de prioridad de la Universidad Pública para el Estado, se trata de una gestión más inclinada a la producción de cultura que a la rentabilidad de las cosas.  

Mario Hernán López Becerra.  

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Tres son los comentarios: Uno, tú crees seriamente que el plan de desarrollo se está cumpliendo realmente?

Dos, en los castillos medievales el puente levadizo entre la parte exterior y el interior del castillo permitía el acceso a este atravesando el foso. Cuando las puertas del castillo se cerraban, e incluso cuando se hacía bajar el rastrillo, el castillo resultaba inexpugnable, y solo se podía escuchar en su interior las voces del príncipe, sus vasallos y sus cortesanos,y fuera del castillo, las voces enardecidas de quienes lo trataban de tomar por asalto, que generalmente resultaba infructuoso, mientras desde los huecos de las almenas caían sobre los atacantes del castillo aceite hirviendo, flechas, lanzas, piedras y denuestos.

Tres, me parece excelente tu preocupación por que el ánimo académico se levante convenientemente de su letargo, preferiblemente más temprano que tarde, para que la comunidad universitaria pueda afrontar con decisión pero con absoluta claridad los nuevos acontecimientos que transformaran profundamente la vida universitaria.



Un abrazo

A. Vera

Yeni Toro dijo...

Me tome el trabajo de ver el video, y es claro para mí que el profesor tiene la razón, hago memoria de mis años en la universidad, donde en medio muchas veces de la necesidad de protagonismo, me deje embaucar en el pensamiento confundido de muchos estudiantes, que basaban su discurso en una supuesta “igualdad”, ahora sinceramente me da física vergüenza el haber participado de muchas protestas sin tener la suficiente claridad de la “vida real”.

Anónimo dijo...

Direcciones de los videos:

http://www.youtube.com/watch?v=o-itzLgsixo

http://www.youtube.com/watch?v=CmhwB-hhr-k&feature=related