martes, 19 de abril de 2011

EL SUEÑO




Yeni Toro.

Las mariposas se filtran entre mis enaguas húmedas, juegan con el encaje del ruedo dejando una estela de polvo de alas entre mis piernas. Miro al suelo, después del encaje hay un pequeño lago, fascinante, de fondo cristalino, me agacho para alcanzarlo; al tocarlo su calidez me adormece la piel, me gusta, es sensual casi morboso, decido arrodillarme. El agua me llama, se apodera de mí. Sumerjo la cara, abro los ojos y lo veo. El fondo es un majestuoso mosaico de pequeñas baldosas intentando decir no sé qué, como un ballet dramático que embriaga. Si, hasta mis oídos están adormilados, escucho un susurro ahogado, el agua tibia habla, presto atención. Se eriza toda la piel, canta, ¡El agua canta! me quedo inmóvil, dejo entrar el líquido a mis tímpanos:
Agua tibia cantadora,
susurra,
susurra para mí:
“…soy tu musa”
Giro recostándome boca arriba, estoy toda dentro del agua, ¿O es el agua la que está toda dentro de mí? No importa, Me gusta. Cierro los ojos, me siento tocada, permisivamente abusada, un desenfreno empieza a subir por el medio de mis piernas. ¡Qué inquieta estoy! Ahora siento gotas caer en mi rostro, abro los ojos, allí están, cayendo, parece una fuente, lo disfruto, mojan mi cara.
De repente, las gotas se sienten pegajosas, sigo plena entre mis piernas, pero fastidian el rostro, ya no me gusta el agua, me quiero levantar, las paredes de mi vagina están muy húmedas, la cara esta babosa, ya el agua no canta. Escucho a la distancia un mugido lejano, asusta, se aproxima, no puedo levantarme, lucho, el agua ahora es pesada, me domina, lo intento, lo intento, ¡siento caer en la cama!, suspiro.
Abro los ojos, es de noche, mi cabeza está al borde de la cama, al lado de ella la de mi esposo, ronca muy suave, esta boca arriba, siento su mano en mi vagina, sobándome dormido, caen babas a mi rostro, me inclino para mirarlo, cada vez que exhala las bota como una fuente, ¡me rio!,lo acomodo despacio, levanto su mano, está muy húmeda, voy al baño, enciendo la luz, ¡más risa!, mi cara está mojada hasta el oído, mi pelo pegajoso, sucio, huelo a tufo mañanero. Me aseo, él sigue durmiendo. ¿Qué estará soñando?




1 comentario:

Anónimo dijo...

¿A dònde lo llevarìa ese sueño? Delicioso Yeni.

Gracias.