miércoles, 3 de noviembre de 2010

De lotes baldíos y otras astucias del uribismo en Manizales y Caldas.


Paulo Andrés Sánchez Gil*

Se habla del tema de la corrupción territorial y nacional, como si fuera un tema de moda y sobre todo novedoso. Efecto natural de la culminación del gobierno del tapen tapen. Porque es fenómeno nacional y más añejo que el Ron Carta de Oro de la Industria Licorera de Caldas. En W radio, ante la prensa, ante la Corporación Cívica de Caldas y ante cualquier ojo fiscalizador, el gobernador de Caldas titubea cuando se le pide claridad acerca de diferentes temas y problemas que lo rodean desde su campaña a la gobernación en el departamento. Y a renglón seguido afirma que la calificación de la gobernación de Caldas no ha bajado del 100% en el pacto por la transparencia firmado con la vicepresidencia de la república. Vano argumento para eludir las urgentes respuestas. Cómo se agota la fluidez de palabra, la improvisación de argumentos, cuando se va cerrando el cerco.  Y los caldenses siguen sin querer mirar la viga en el ojo propio. En Manizales la historia es semejante con los malabares del alcalde para intentar justificar el enredo en que se torna toda su administración y el manejo ilícito que hace de su gestión.

Ya basta de fastidiarse con las afirmaciones y las críticas que se hacen de Manizales y Caldas. Ambas jurisdicciones van en la misma ruta del escenario nacional. Allí se pagan favores con burocracia, se cobra comisión de manera dolosa por contratación pública, se hacen favores a los amigos de la dirigencia local y departamental.

Manizales y Caldas son regiones marginales y marginadas, a pesar de sus ciudadanos. Porque no todo es malo, hay que reconocer que la gran mayoría de los caldenses y manizaleños son buenos, también hay que reconocer que la mayoría de esa mayoría buena y productiva se ha ido, porque la ciudad y el departamento los expulsa, con estrategias sencillas, pero no por ello menos perversas; la corrupción y el gobierno para bobos; aquel que indica que se hace campaña prometiendo desarrollo para todos, consiguiendo con ello los votos que los encumbran y luego haciendo -como dicen en la región- "rancho aparte" para ellos. Gobiernos fieles a sus principios, de exclusión, trampa y hampa.

No imagino que más pueden hacer en lo que resta de administración. Pues el estilo manipulador de Juan Manuel Llano y de Mario Aristizábal puede terminar en algo muy oscuro. Algo así como si pensaran que si ya están siendo precaria y tendenciosamente investigados, casi descubiertos y que tras ello vendrá alguna risible condena, pues que importa un robo más, al menos para dejar "acomodados" a sus amigos y familiares. Es una ley que en los círculos de la corrupción sería como morir con las botas puestas.

Lo que tampoco imagino, pero porque no lo quiero imaginar, es que van a hacer los manizaleños y caldenses en la próxima contienda electoral. Lo que señalan los antecedentes es que la estrategia (la de bobos) funciona de maravilla, porque en una y otra administración se da continuidad a la maquinaria que ya bastante tiempo lleva en el poder en ambas localidades.

Que habrá que hacer para que los manizaleños y caldenses abramos los ojos? Yo creo que la clave está en que nos pongamos de acuerdo por lo bajo, cuando todos, arrastrados por las políticas públicas de precariedad democrática, estemos desempleados y pobres, y seamos sujetos de subsidios de familias en acción y le quedemos mal con el voto a los que nos entregan los subsidios. Ladrón que roba ladrón tiene cien años de perdón, es lo que dicen, y seguramente así lo verían Llano, Rivas, Aristizábal y el gran círculo de activistas-contratistas que amarran los votos en cada contienda con una habilidad de aplaudir. Pero en este asunto realmente no cabe la ironía en el análisis y mucho menos en la actuación.

Hay que invertir la estrategia, enfrentando firme y directamente a los actuales grupos de poder, para fijarse en lo emergente y cívico. Algo que nos huela más a democracia que a burocracia, algo que se parezca más a prosperidad que a impunidad.

Hay que movilizarse, sin más vendas en los ojos ni mordazas, en contra de ese modelito perverso y engañoso que presenta la fachada bonita con un interior hecho miseria. Me acuerdo de la película de Sergio Cabrera La Estrategia del Caracol cuando me refiero a esto, y temo metafóricamente el desenlace de la misma para los finales de esas administraciones. Nos van a decir "ahí tienen su hijueputa casa pintada". Para quienes no vieron la película, el comentario podrá leerse vulgar e irrespetuoso, les recomiendo verla; pero para quienes la vieron, sabrán que estamos cerca de estar frente a la casa bonita hueca por dentro, esperando que los que se van se lleven la fachada y nos dejen el lote baldío.


*Gestor cultural

2 comentarios:

MAURICIO FRANCO dijo...

El sr.Llanos es un víl demagogo,un corrupto que en aras de su propio beneficio ha enarbolado términos como "progreso"y "competitividad",hábilmente ha vendido la idea de que debemos emular a las grandes urbes a despecho de lo que sea y la verdad es que en lo único que esta ciudad se parece a ellas es en la delincuencia desbordada.Abajo Llanos y Aristizábal,ladrones despreciables,votemos por la decencia!(en algún lado la habrá)

Anónimo dijo...

Que fotos tan espeluznantes...