lunes, 13 de septiembre de 2010

UN BUENOS AIRES, PARA COLOMBIANOS. (II)



OSCAR ROBLEDO HOYOS *

San Telmo.

Un rio de gestes diversas, bellas, elegantes. A lo mejor detrás de sus pasos han dejado las amplias alcobas, los coches última edición, los niños y muchos nietos y biznietos. Todas las glorias del pasado heroico y ubérrimo han quedado en la memoria. Vienen a recordar viejos tiempos, así, encuentren sin vender aun, el juego de manteles, los cubiertos de plata importados de Italia o la grifería dorada que arrancaron con lagrimas, luego de la declaratoria de bancarrota nacional que declararon gobiernos corruptos en clara connivencia con la banca argentina.

El indio de la pampa toca su nostalgia al pie del atrio de la parroquia de su patrón; entretanto el indio de la sierra peruana sigue moliendo su nostalgia en flautas de viento; el amazónico empezara un viaje por las aguas del pasado o por los caminos polvorientos del yagé; el mío, el colombiano, el emberá, el muisca, kogui, calima o sinú sacará un delgado pescado que comerá con plátano sobre una hoja verde.

Un rio de nostalgias en las entretelas de este tango que canta “El Encopao” dándose torpes golpes contra un viejo farol de luces moribundas. El bandoneón suspira entre los dedos de un bambino inspirado. En la esquina una viejita de moña roja ajusta su rostro al viejo caballero de sombrero caído sobre el rostro para luego dar la voltereta clásica de las piernas entrecruzadas. Todo es tango, viejas historias en este domingo frio y silencioso de San Telmo. Mas allá un artista excelente toca en la guitarra Un verano Porteño, aire lento y retorcido de Astor Piazzola, que alguna vez le escuchamos a Cacho Tirao.

Cosas viejas, cachivaches de una fiesta que terminó hace años. La discreción de unos y otros impiden las lágrimas en lo que ahora se llama eufemísticamente Mercado de las Pulgas, bazar popular. San Telmo es recuerdo de bonanzas antes del Corralito Financiero de Mennen y Fernando de la Rúa hace casi diez años.

¡Pasó Don Telmo rengueando entre nosotros!. La viejecita de moña decimonónica da otro giro atrevido en la esquina de arriba en su pequeño redondel de madera.


LOS CAFÉS.

Todo es transparencia desde la “vereda”. Los transeúntes  casi escuchan las conversaciones. Es un espectáculo lo que se realiza en ellos, “el deporte por excelencia de los bonaerenses”: hablar, dialogar, exagerar. Y esto es ya mucho decir, pues el futbol es una pasión nacional. Pues bien, el hablar por hablar es su deporte superior. Evidentemente hablan del Boca y el River, escrupulosamente, estadísticamente, son mity-mity y en esa milagrosa repartición milimétrica consiste el interés y la gloria de las discusiones deportivas. Algo asi como el color de la Casa Rosada extendido por la ciudad pues es rosado porque es la sumatoria de todos los colores políticos de tal manera que ninguno es dominante. Un propietario de un pequeño negocio en calle Pellegrini dijo que nos conocía bien a los colombianos por la puja de Colombia en Copa Toyota Libertadores 2004 y aquella “nochecita” fantástica en nuestra ciudad en que a tiros de penaltis brilló como un sol nocturno Juan Carlos Henao dejando al Once Caldas campeón y fuera al Boca Juniors de los argentinos. Preguntado si nos guardaba ojeriza respondió:  Nunca, siempre los hemos querido y no olviden que así hubiera perdido Argentina, aquí en Buenos Aires un cincuenta por ciento estuvimos felices, los aficionados del River.

Hay que entrar al café Tortoni (825, Avenida de Mayo) para caer en cuenta que todos los cafés de Buenos Aires quedaron secuestrados en el ambiente de este café clásico literario. Señorial, austero e iridiscente en su cristalería interior y los cuadros y dedicatorias de sus paredes.  Aquí se detuvo el tiempo hace ciento cincuenta años. Fundado en 1858, sigue mandando la parada de lo que es chic y el resto de cafés lo obedece de manera incondicional. Nunca música de rokolas, radio, televisión o noticieros. En ellos entran  mujeres y niños a tomarse un café, una gaseosa o un vaso de agua sin discriminación alguna. Al fondo gran plasma para los eventos en que se va a tocar la dignidad de la nación argentina, los eventos futbolísticos.  Todos los cafés de Buenos Aires y el gran connurbano fosilizados con idéntico mobiliario; sencilla mesa de centro generalmenete con mantel y sillas de madera con espaldar curvo, algunas veces abullonadas. Una silla plástica a la usanza colombiana seria una bofetada al buen gusto y al sentimiento gauchos. No se fuma. A toda hora, un rio humano pasa por sus puertas de vaivén. Cuchicheos, olor a pizza y café, pan fresco, jamón y dulces. Los asistentes departen animadamente como hermanos alrededor del fogón materno.

Sobre el mostrador las medialunas, las cucharillas, el pan francés en tajadas. El amigo del lado despabila a un prójimo con una retahíla de apoyos psicológicos al mejor estilo de Anthony de Melo o Pablo Coello. No te amilanes pibe, que hay que resurgir de la escoria, los hombres valen por sus resurrecciones y mil cuentos adicionales de esfuerzos y nuevas ascéticas orientales. Todo vale pibe, el Zen, la Biodanza, la Reflexoterapia, el Karma, el Ommmmmmmmm… y evidentemente, los mantras.

Manizales, Septiembre 12/ 2010
*        sociólogo

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Oscar, me diste con el tango, eso de que "me dicen el encopao los que nos saben lo que me ha pasado... y "son cosas vijas, quizás ni nos amamos.... yo no sabía sufrir...

Siempre es bueno recordar que alguna vez entre mis últimos oficios, fuí cantinera.

Mónica

Anónimo dijo...

BIENAVENTURADA TU MONICA,

CONOCEDORA LA MAS DEL TANGO Y LA MILONGA, DE LOS DOLORES DE ESAS LETRAS TAN BELLAS Y ESAS PASIONES TAN SENCILLAMENTE HUMANAS.

NO CONOCIA EL ENCOPAO.... FUE EN SAN TELMO EN ESE DOMINGO FRIO, EN MEDIO DE TANTAS COSAS VIEJAS, EMPEZANDO POR EL ENTORNO Y LOS ESTANTES DE LOS VENTORRILLOS LLENOS DEL PASADO DE ARGENTINA....

EL TITIRITERO TENIA EL MISMO VESTIDO DEL ENCOPAO. SU PADRE ARTISTICO LO TIRABA DE LAS MANGAS Y SE METIA CONTRA TODA EVIDENCIA, OTRA COPA Y MAS DURO SE DABA CONTRA EL VIEJO FAROL... LA MUSICA SALIDA DE UNA PEQUEÑA CAJA Y SE PRODUCIA DE MANERA PATETICA LA CERTEZA DEL TANGO...

MANDAME LA LETRA MONICA PARA ARRUMARLA CARIÑOSAMENTE A ESOS RECUERDOS DE ESE BUENOS AIRES. DE AHI SALIMOS PARA CAMINITO Y ALLI, AL PARAISO, UN SOLAR INTERIOR DE UN CONVENTILLO DE LOS VIEJOS GENOVESES, HABILITADO COMO RESTAURANTE. BIFÉ CHORIZO, VACÍO, TIRA DE COSTILLA Y MUCHO VINO TINTO BARATONGO PERO EXQUISITO. UN CANTANTE VIEJO CON GATO NEGRO VISITANTE, SENTADO Y BUEN PARLANTE... TODA UNA FIESTA COMUNITARIA... NOS CANTÓ STEPHANIE... Y NOS DEJO ENCANTADOS...

SALUDOS.
OSCARO.