domingo, 1 de agosto de 2010

Las malas costumbres


ÓSCAR ROBLEDO




Si algo hay contumaz y reincidente son las malas costumbres. El gobierno Falso Positivo que expira acostumbró al país a la mentira, al doble juego, a las cartas tapadas, a cubrir con palabras rimbombantes pasiones humanas como aquellas de “Encrucijada del alma”, “Hecatombe de la patria”, “Pobres huesitos y carnitas mías”, “Culebra siete cabezas con horqueta”, “Buen muchacho alegre y dicharachero”, etc. La frentería derivó en grosería, la transparencia en galimatías, la diferencia en oposición y lo otro en andanada contra lo mío.

Como el modelo se internaliza hemos visto y vemos a miembros del gobierno hablando el mismo lenguaje del patrón-jefe, el del presi Uribe. El modelo es caja de repetición como esas cantinelas pregrabadas del paletero que pasa por las calles convidando los niños a la golosina. El ministro de Defensa solo habla de bandidos y sabandijas sino que denigra de un jefe de Estado con epítetos y afirmaciones que no hacen sino entrabar las relaciones entre pueblos hermanos, dice que no hay conflicto interno y propala tesis inventadas y difundidas por el Norte para justificar andanadas sobre pueblos inermes que no tienen acogida en la comunidad internacional. Ahora el Vicepresidente dice impávido que la elección de Vargas Lleras a un Ministerio es declararle la muerte a Uribe y a las fuerzas Uribistas, llama “traidor” al candidato y turbia – como su maestro – el ambiente político de la sucesión gubernamental del nuevo mandatario electo, Juan Manuel Santos. 'Nombrar a Vargas Lleras es mandar a Uribe al carajo', ha dicho. Al Jefe de nuestra Diplomacia y de las Relaciones Internacionales lo hemos visto desfigurado y altanero ante cámaras. A la cabeza del Ejercito dando cátedra de Política a diestra y siniestra. Todo dentro del guion que les ha trazado el Palacio de Nari, desinformando y tergiversando lo obvio, satanizando el vuelo de los pájaros y viendo una conspiración de Estado en el camino ondulatorio del gusano.

Un gobierno que tiene telescopio para ver la brizna de paja en el prójimo pero en su obcecamiento no ve la viga de sus ojos.

Es de tal envergadura la agresividad y grosería de los hombres metidos en la política que hasta de las filas del Uribismo han salido voces de reproche. Efraín Torrado, calificó de "inoportuno y falta de dominio" lo dicho por el Vicepresidente. "Estamos construyendo un país y consolidando el respeto y la tolerancia, y de lo dicho por él” ….  El senador conservador, Jorge Pedraza "es pernicioso hablar de esa manera y no es juicioso”.. A su turno, el senador del Polo, Alexander López, consideró que  Santos contestó de manera "irresponsable, como él suele hacerlo".  Definitivamente la Colombia que nos dejan estos dos periodos de gobierno es una Colombia triste, apachurrada, camorrista y polarizada, inculta e irrespetuosa.

El retroceso en salud democrática ha registrado un bajón considerable. El país ha perdido, así la “coyunda democrática de las bancadas” se empecine en proclamar el Mejor de los Mundos Posible, como en el cuento de Cándido de Voltaire.


OSCAR ROBLEDO HOYOS.

Manizales, Jueves, 29 de julio de 2010

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Álvaro Uribe Vélez le dió la espalda a América Latina y centró todo su interés en generar relaciones políticas y económicas con los Estados Unidos. Apoyó la guerra preventiva, con la cual el imperio en la era Bush justificó las invasiones y las violaciones a los derechos humanos en el mundo. Esas misma estrategias del policía del planeta se emplearon en Colombia con los resultados conocidos.

En los tiempos de Álvaro Uribe Vélez, el capital financiero colombiano obtuvo las más altas ganacias con las mayores tasas de interés del mundo y la pobreza apenas se redujo un par de puntos porcentuales gracias a los cambios en las mediciones. El campo colombiano es uno de los más desiguales de la tierra ( por ingreso y concentración de la propiedad) y el Gini indica, una vez más, el liderazgo colombiano en materia de desigualdad medida por ingreso.

Pero también, gracias a Alvaro Uribe Vélez, la gran mayoría de la población colombiana (76%) identificó en el poder a un hombre madrugador, trabajador, deslenguado y con carácter que, a diferencia de los funámbulos anteriores, le brindó a quienes lo necesitaban, la figura del padre protector y castigador capaz de erradicar el secuestro como arma politica y económica.

Por lo menos Alvaro Uribe Vélez se va del poder, Chávez, también arrogante, enfermo y mesiánico, se queda. Menos mal se va para que cambie todo y no se transforme nada. Menos mal llega Juan Manuel para volver a creer y a perder.

Mario

Samuel López Castaño dijo...

A Uribe le tocó en suerte un pais hastiado de la guerrilla y supo, para nuestro mal, vender muy bien el paquete de la seguridad como si fuera lo único importante. No se le pueden negar sus capacidades para el marketing político y, sobre todo, su estilo sintonizado con la cultura traqueta de patrones y camorreros con cierto código ético acomodado para clasificar la sociedad entre buenos y malos.

Samuel López C

Anónimo dijo...

Ahora que estoy en los ires y venires del sindrome de abstinencia debido a la renuncia voluntaria a fumar; donde todo es gris, todo duele, todo da rabia, todo es soledad e impotencia, todo es descaro con uno mismo,ninguno comprende nada de la nada que uno dice..., nadie te voltea a ver con alguna consideración, los amigos no te aguantas,... he llegado a comprender al Uribe, y hasta tenerle lastima de solidaridad, pues si lo que me pasa a mi por dejar de fumar es tan embilecedor, cómo será el sindrome de abstinencia que sufre el pobre hombre por dejar el poder!, después de ocho años de endiosamiento. Y sobre todo, después de haberle negado la tercera elección. Yo al fin renuncié porque quise. Pobrecillo!!!
Rodrigo

Anónimo dijo...

envilecer, rodri, envilecer. Con la UVE de Uribe Velez.