martes, 6 de julio de 2010

¡:...Que la selección natural te sea favorable!


 Por: Òscar Arias Londoño
Hace dos años comencé a buscar libros de un científico español cuyo nombre descubrí dos meses después de haberlo encontrado hablando por TV sobre las formas de la naturaleza. Me sorprendió la parte que vi de la conferencia, porque venía intuyendo que las estructuras de las organizaciones sociales podrían tener referente en la naturaleza, y con aquello me pareció escuchar música conocida. Para entonces, había comenzado por localizar lo que estaba pensando bajo un nombre que aún sigo considerando provisional: morfogénesis organizacional.
Jorge Wagensberg es doctor en física de procesos irreversibles y apoyó la creación del Parque Explora en Medellín; es director del Museo de la Ciencia en Barcelona y de la serie Metatemas de Tusquets Editores,  y autor de un buen número de libros. Encontrarlos no fue fácil, unos estaban en Colombia y otros hubo que traerlos de México y España. Fue alta la fiebre tras la cacería de sus textos. Me resultó fascinante encontrar a un físico resolviendo -desde la literatura- el reingreso del yo, de lo superfluo y del error a la ciencia, de donde, por virtud del método científico, se los había expulsado. Trabajar esas ideas me ayudó, entre otras cosas, a resolver problemas teóricos que había encontrado en la tesis de maestría y a encontrar equilibrios al relacionar los conceptos de cooperar y competir.
Hace poco más de un mes estuvo en Medellín, con motivo del proyecto Universidad de los Niños promovido por Eafit. Allí se realizaron dos conferencias y otra en el Parque Explora. También me programé por un doble motivo: hacerle por lo menos una pregunta y que me autografiara los libros. Tenía que encontrar una pregunta con la cual pudiera desencadenar una respuesta que me ayudara en términos de claridad y eficiencia.
Para la segunda conferencia apareció la pregunta y se la planteé:
-Es usual encontrar que las analogías se construyan en la dirección naturaleza-cultura, pero ¿Es posible al contrario?
El hombre pensó un breve instante, elogió lo que consideró el profundo sentido filosófico de la pregunta, me hizo poner de pié porque no vio quien la había formulado y comenzó diciendo:
-¡En realidad toda la ciencia es ficción! Cuando hacemos ciencia, lo que hacemos es obligar a la naturaleza a encajar en un modelo cultural.
En adelante se dedicó a explicar, mediante ejemplos, porqué en los casos de Darwin (…todo lo que existe es, porque no ha desaparecido…) y Newton (…todo cuerpo permanece en su estado, a menos que otra cosa no lo cambie…), las teorías naturales resultantes partieron de formulaciones tautológicas basadas en modelos culturales y matizadas por esquemas conceptuales. Al salir del auditorio, los colegas se acercaron a unirse al elogio del científico y uno de ellos dijo:
-¡Excelente pregunta!...pero… ¿Qué tal la respuesta?
Confieso que estaba tan emocionado, que para recordar los detalles de la respuesta, tuve que consultar el video de la conferencia y transcribirla.
El tercer día me fui con Paulina a ver la última conferencia y a que me autografiara los libros que faltaban. Ya estaba dudando si hacerle o no la solicitud, porque me había firmado cuatro de los seis que había conseguido y me entraba cierta pena por lo exagerado que pudiera resultar tal acción; pero podía más la fiebre y el encarrete.
Terminó la conferencia. Me aproximé con los dos libros, se los extendí, me autografió el primero y le pregunté por un mail donde pudiera escribirle. Me observó por encima de los lentes y dijo que ahí quedaba el correo. Me extendió el último con fina sonrisa. Al leer la dedicatoria, comprendí que el hombre me había escrito la versión científica de la expresión cristiana de ¡Qué Dios lo bendiga!, de la siguiente manera:
-¡Para Óscar y que la selección natural te sea favorable! Medellín, 2010.

5 comentarios:

Anónimo dijo...

Me gusta que vuelvas a la casa luego de tu articulo sobre la administración del artesano -creo que lo escribiste cuando apenas iniciabas la maestría-.Me agrada volverte a leer en un texto que respira.

Mario

Anónimo dijo...

¿dónde consigo el libro?

Carlos Aldana

Anónimo dijo...

El libro que aparece en la ilustración se consigue en Medellín. Mario tiene mi teléfono.

Óscar A. L.

Anónimo dijo...

Después de leerte y de tener la inmensa dicha de escuchar al profesor Wasenberg (en catalán quees un idioma muy bello) me haces sentir más afortunada de lo que soy
Un abrazo, Yayo

Anónimo dijo...

El Gozo intelectual de Jorge Wagensberg!!! una pildorita en este link:

http://vimeo.com/5489381

C.Lepineux