miércoles, 21 de julio de 2010

¿De verdad celebramos la “Independencia”? …cuál?


Placa en Cuzco (Perú) en los 500 años de la llegada de Colón

María del Rosario Vásquez S.

No estoy en Colombia (al menos físicamente) pero quiero compartir algunas reflexiones surgidas a la luz de la pregunta provocadora y provocativa que lanzo en toda reunión a la que asisto: ¿Qué tienen que ver las luchas que se libran en Colombia con las luchas que hoy están emprendiendo los catalanes y las catalanas contra el paro (desempleo), la reforma laboral y el plan de ajuste impuestos por el estado español?

Primero se hace un silencio medio agresivo, luego hay miradas de complicidad y de allí se pasa a una catarata de respuestas que originan, como ya lo dije, múltiples reflexiones, pero además iniciativas y acciones concretas y dan motivo para otros intercambios que nos fortalecen allá y aquí. Las resumo:
1) Los pueblos de Catalunya, España y Europa están viviendo la rebaja del valor real de los salarios, el paro creciente y prolongado, la reforma laboral y severos planes de ajuste. Esta situación es muy similar a la que vivieron los pueblos de América Latina en los años ochenta del siglo pasado cuando el FMI impuso allí sus nefastos planes de ajuste. Las grandes oleadas de luchas sociales que tuvieron un ascenso formidable, derrocaron a varios gobiernos y subieron a otros de izquierda o más progresistas surgieron de allí.

2) Los más grandes poderes financieros y empresariales que saquean y depredan Colombia y América Latina son, en muchos casos, los mismos que hoy imponen la reforma económica, el paro, el ajuste y el recorte del Estado de bienestar en España: BBVA, Banco Santander, Repsol, Endesa, Unión Fenosa, Telefónica son monopolios que causan estragos no iguales pero sí similares allá y aquí.

Mientras se hace eco a la comparsa de la “Independencia” y de nuevo nos compran a punta de pan y circo (de pan nada a decir verdad) cerramos los ojos ante el gran capital de las más grandes empresas a las que no les importa si explotan a negros, amarillos, “sudakas”, o europeos. Para aumentar su crecimiento y sus multimillonarias utilidades y pagar el megarescate de los grandes bancos, ya no les alcanza la explotación que siempre han hecho de los pueblos y países del Sur. Ahora tienen que apretar y esquilmar también a los trabajadores, los mileuristas (quienes logran ganar 1000 euros que no alcanzan), las clases medias y en general las poblaciones de Europa y recortar hasta donde más se pueda su Estado de Bienestar.

Por eso muchas organizaciones y personas recordamos que independencia, ninguna; invitamos a que estas fechas sean más bien para insistir en que las luchas que se libran aquí por los derechos económicos y sociales son similares a las que se están librando en América Latina; rechazamos íntegramente el creciente armamentismo y la guerra como “solución” a nuestros problemas. Todos los procesos que se dan en una parte del planeta pueden repercutir en la otra. En Colombia y en nuestros países hay diversos ejemplos que se pueden retomar y de los cuales se pueden aprender muchas cosas: la resistencia de las comunidades de paz (en todos los puntos de nuestra geografía y a pesar de la muerte, la ceguera y la insolidaridad), la minga indígena (ejemplo fundamental de dignidad), el compromiso indeclinable con los acuerdos de paz desde las organizaciones de mujeres.

Es que, muchas veces, los causantes de nuestras desgracias allá y acá son los mismos. Por lo tanto, podemos y deberíamos emprender de manera conjunta campañas, como por ejemplo, para judicializar algunas de esas multinacionales que violan los derechos humanos, o por el establecimiento de un marco legal que regule a esas megaempresas.

Bien sea en el campo de la paz local o global, o el de los derechos humanos, de la defensa de las víctimas, del feminismo, de la justicia climática, etcétera, la internacionalización o globalización de las luchas está al orden del día y en cada uno de estos ámbitos hay cantidades de acciones y luchas concretas que podemos y deberíamos emprender. Esa conciencia, creo yo, sería la base para que algún día estas fechas adquieran un real significado y la independencia no sea sólo una palabra hueca que nos enseñaron en el colegio.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Yayo. Esta semana está en Colombia Noam Chomsky, recibiendo un homenaje por parte de comunidades indígenas y campesinas (ver revista semana. Con Chomsky en Colombia el 20 de julio fue otra cosa.

Por curiosidad también encontré unas fotos en la red en las que aparece John Paul Lederach (no sé si corresponden a estas misma fechas)con las comunidades del Sinú. Muy probablemente esas comunidades se hacían las mismas preguntas que tu.

Saludos

Mario

Anónimo dijo...

Hay que creer en la capacidad de hacer cosas juntos. Para eso sirve la llamada globalización.

Carlos Aldana