jueves, 24 de junio de 2010

NEGRA, TE ESPERO EN LA VEINTITRÉS



Mario Hernán López.

Supe de la muerte del cantante cubano Ibrahim Ferrer, por el pésame que recibí del jefe del Departamento de Economía y Administración cuando nos cruzamos accidentalmente en el segundo piso de la sede central de la Universidad. Mi primera y natural reacción fue llamar al entrañable Oscar Arias Londoño al celular para compartirle la noticia, muy probablemente lo pillé más que concentrado en la preparación de alguna de las cátedras sobre las músicas del caribe:

-Ah, sí-. Respondió con aire distraído: -murió en la Habana-, dijo sin pasión y rápidamente inventó una excusa para despedirme. 

Decepcionado llamé a mi hermano menor, seguramente estaría en su estudio de grabación preparando el último disco de música tropical:

-Umm, ah, sí, algo escuché-, comentó sin alma, antes de mandarme a ocupar el tiempo en algo parecido al trabajo.

Me quedaba Samuel López, el más fiel militante local de la música tradicional cubana, le marqué sin esperar respuesta; supuse que andaba en sus clases de actuación o apostado en algún rincón de la Universidad dando rienda suelta a alguna desaforada aventura verbal, de esas que terminan conquistando la atención total en los escuchas hasta rematar en una incontenible carcajada colectiva. Las aventuras verbales de Samuel incluyen la caracterización exagerada y divertida de los múltiples personajes perversos que lo poseen en cada momento.

Bastaron un par de palabras de saludo para entrar en la descripción de los músicos y los rumberos que estarían convidados a la fiesta de bienvenida de Ibrahim Ferrer al otro mundo, y apenas dos minutos de conversación telefónica para imaginar, con pelos y señales, la escenografía de los sitios infernales que deberían estar preparando los responsables de la gran rumba de los iniciados en los ritmos afrocubanos. Chan Chan, susurró Samuel cuando nos despedimos.

Un rato más tarde, el Jefe del departamento académico pasó por mi oficina, se sorprendió al encontrar las paredes del lugar decoradas con un diccionario completo de palabras y frases de tono afrocubano y rumbero: agogó, alto songo, anacaona, aquellos ojos verdes, areito, bomba, bullerengue, chekeré, danzón, décima, dos gardenias, guaguancó, guacharaca, frenesí, habanera, irakere, mujer, ron, sabor y negra, te espero en la veintitrés.

Lo lamento, –comentó de nuevo- mientras repasaba la escena con ojos de auténtica tristeza. -Bájale el volumen a la música- dijo con suavidad, haciendo caso omiso a lo que en realidad ocurría en el interior de la oficina.

11 comentarios:

Anónimo dijo...

De Ibrahim siempre me estremeció la combinación entre virtuosismo y sencillez. Pero el mejor recuerdo que tengo era su sorprendente parecido con el viejo Miguel (a quien apodé "Migueleiro"). Abrazos para los dos donde quiera que estén.

Óscar A. L.

Anónimo dijo...

Tengo una foto de Migueleiro con una gorra como la que usaba Ibrahim. El parecido es tremendo.

Mario

Anónimo dijo...

Pido que se publique dicha foto.
ÓAL

Anónimo dijo...

La foto, mi hermano, se publicará en su momento con el texto correspondiente...

Mario

Anónimo dijo...

Carlos Ricardo Escobar -nuestro blogger- anda por el Perú, de manera que los textos volverán a parecere cuando a CR lo dejen salir los Incas.

Anónimo dijo...

Este escrito me tiene un poco confundido: No se si es un déjà vu (paramnesia)o el recuerdo de haberlo leido ya, en alguna parte de la Casa de la Loca.De todas manera, hombe mario, te digo lo mismo que aquella vez de las agonías musicales, Tu verdadero hermano es samuel.
Rodrigo.

Anónimo dijo...

Si, a las dos cosas, querido Rodrigo. El texto tiene cinco años; lo encontré por casualidad en mis archivos y decidí hacerle un par de ajustes musicales para "pegarlo" en el blog, como un homenaje a Ibrahim en el primer lustro de su muerte.

También creo que Sammy es mi hermano, en el sentido cálido en que lo expresan los cubanos.

Mario

Anónimo dijo...

Mario, extraordinarios los cuentos de Andrés Newman que me recomendaste. Para los amigos de la loca de la casa, el libro se llama último minuto.

Carlos Aldana

Anónimo dijo...

El dia 6 de Agosto de 2010 se cumplen 5 años de la muerte de Ibrahim Ferrer, En Junio cuando publica su articulo, aun es prematuro el homenaje.
"Negro, te espero en la veintitrés" pero el 6 de Agosto... Ah! y sin ajustes musicales

Anónimo dijo...

Apreciado anónimo: ¿Te parece prematuro el homenaje? Te recuerdo que hace ya tiempo nos cerraron a Timbalero y tu tan campante...

Con afecto

Mario

Oscar Lopez dijo...

ah que tiempos aquellos