viernes, 4 de junio de 2010

Más que un paseo









JORGE ARIEL HENAO LONDOÑO*

Para algunos ciudadanos de la comuna universitaria las obras realizadas en el denominado paseo de los estudiantes la actuación de los que diseñaron, aun peor aquellos que aprobaron la consecución de las obras y ni hablar de los que realizaron su interventoría dejan mucho que pensar en cuanto a la movilidad vial que se dijo en un comienzo iba a solucionar. Recordando la antigua distribución de los espacios con las vías de acceso desde la Universidad de Caldas hacia la Avenida Paralela a la glorieta que estaba ubicada en donde se realizaron las obras, existían en aquel entonces dos carriles de acceso hacia este cruce, hoy en día parece ser que la cura es peor que la enfermedad, hubo una reducción de una vía que desde la amplitud que ella tiene puede albergar tres carriles y vemos que con las obras se ha reducido de dos a uno, el embotellamiento que se produce en este sector a antes de las 12:00 m y 6:00 p.m. es un solo dolor suponiendo que el flujo vehicular hacia el barrio Palermo ya se encuentra dirigido por otra vía y no es motivo para generar tropiezos para acceder a la avenida, no se si sea el pensar de los encargados de la movilidad en cuanto a espectáculos artísticos y deportivos en el Estadio Palogrande, pero si el flujo vehicular que antiguamente se desviaba hacia las Universidades Nacional y de Caldas ingresando por la Normal Nacional vuelve a pensarse de esa manera; es preferible para los que debemos acceder desde la avenida hacia este sector con esta reducción de calzada hacer lo posible por no utilizar esta vía. Además sin contar con los nuevos cruces peatonales que en cuanto a su nombre “Paseo de los Estudiantes” convierten esta vía en algo que demanda mucho más cuidado que solo un paseo.

Bueno, que se puede pensar de una obra nueva cuyo deber ser es generar el bienestar para el común, pues al parecer el ingreso a las universidades del sector desde el barrio Fátima ni se cruzó por las mentes de los encargados de diseñar las obras realizarlo desde la nueva glorieta; pues para acceder a las universidades hay que desplazarse hasta el extremo norte del Estadio Palogrande para realizar un retorno y además abordar un semáforo que cruza la Avenida.

Se ha realizado una obra con una gran inversión financiera y con miras a mejorar la calidad de vida en este sector que se esperaba iba a ser muy grande en lo social, vemos una obra que estéticamente tiene sus aditivos, adornos acordes a una época y quizás a la vanguardia de los últimos cánones de belleza en cuanto obras civiles, pero en lo que tiene que ver con el mejoramiento en cuanto a vías de acceso y movilidad solo se pensó en unos sin importar si se dejan de lado o peor aún desmejorando a otros.

Espero que esta corta reflexión no sea una simple opinión, ojalá pueda llegar al sentir de la comunidad que en unos aspectos se mejora y en otros se hace lo contrario, pero que el deber ser es el bienestar para todos. Mil gracias por este espacio…



Psicólogo. Funcionario de la Oficina de Gestión Humana de la Universidad de Caldas

3 comentarios:

Kristy dijo...

Uno de los deberes de todo ciudadano, es propender por la sostenibilidad de su hábitat, presentar sus puntos de opinión y crítica constructiva, aportando alternativas para una mejor calidad de vida.

Eso es Responsabilidad Social e Institucionalidad.

BIEN POR ESA!!!!

Anónimo dijo...

Debajo del arco de la Universidad de Caldas se formó un "cuello de botella"; la ruta hacia Fátima se congestionó, ahora piensan en parqueaderos en el parque de la gotera...

Mario

Anónimo dijo...

hay que darle una mano a la redacción.

Carlos Aldana