martes, 1 de junio de 2010

Carta abierta a Gustavo Petro


Mario Hernán López

Respetado Gustavo:

Hace más de un año, un par de queridos amigos organizaron un encuentro con usted en un hotel de Manizales para hablar de asuntos universitarios; esa mañana asistí con el rector y mis colegas vicerrectores de la Universidad de Caldas. Le confieso que la noche anterior preparé con todo cuidado las preguntas que debería hacerle, entre las muchas preguntas surgidas en el insomnio seleccioné cuatro o cinco: ¿Piedad Córdoba alarga o acorta la izquierda? ¿Buscan las mafias fundar en Colombia un Estado como en Birmania (Myanmar)? ¿Tiene la izquierda una propuesta para el gobierno de las Universidades públicas? ¿Es posible conciliar izquierda y no violencia? 

Al terminar el desayuno hablamos de libros; coincidimos en la lectura de un libro de Antonio Negri: Goodbye mr. socialism. Ahora creo que su propuesta de creación de poder ciudadano, ventilada permanentemente en la campaña, proviene precisamente de allí; "no se trata sólo de oponer poder a contrapoder, sino de construir otro poder comunitario"- advierte Negri-.

Esa mañana, todos salimos del lugar con la sensación de haber asistido a una conversación inteligente, llena de gracia (tan ajena a cierta ritualidad política solemne y aburrida), y, sobre todo, con polo a tierra.

Frente a la crisis reciente de la izquierda (aunque izquierda y crisis es pleonasmo), celebré su decisión de mantenerse dentro del Polo Democrático, como la expresión de una corriente capaz de superar los dilemas de la vieja izquierda y de avanzar hacia una experiencia de gestión pública realmente útil para ayudar a superar las desigualdades y las violencias. Colombia necesita un proyecto político en la izquierda democrática que elimine y denuncie las vías de la confrontación armada; un proyecto con actitud e imaginación para dejar a una lado la marginalidad política, con capacidad para formular y poner en marcha políticas públicas en materia de justicia restaurativa, de derechos humanos, de equidad social y de sustentabilidad ambiental, entre otros temas.

Los resultados recientes en materia electoral obligan a responder preguntas como las siguientes: ¿Debe avanzar la izquierda hacia nuevas conexiones con la ciudadanía? ¿Debe atrincherarse en principios para fortalecer su identidad? En la coyuntura, soy partidario de generar lazos con los partidos y movimientos que coinciden en asuntos básicos como la justicia social, los derechos humanos, las luchas contra las mafias y las relaciones internacionales basadas en el respeto y la diplomacia. Una coincidencia general sobre esos temas, entre los sectores no uribistas, es la mayor ganancia y la mejor visión de futuro, que se puede obtener de la actual situación política.

Apelo a su condición de líder político valiente y sensato (lo cual puede ser un oxímoron), para que ventile esa iniciativa entre los distintos sectores políticos y ciudadanos; al tiempo que anuncio y hago público mi voto en la segunda vuelta por el candidato Antanas Mockus.


Cordial saludo.


Mario Hernán López

1 comentario:

Anónimo dijo...

Me gusta eso del poder comunitario al que se refiere Negri...yo sigo creyendo en una vision comunitaria de Persona, Sociedad y Estado..., en este proceso de potenciar alianzas de cara al 20 de junio a quien le corresponde rectificar es a Mockus porque no fue asertivo en sus mensajes. También es cierto que los discursos hirsutos de Robledo, Gaviria y Clara López no ayudan mucho en allanar el terreno... Daniel Garcia Peña puede jugar buen papel...ASN