jueves, 20 de mayo de 2010

¡QUE POLÍTICOS TAN PÍCAROS!


AGUSTIN ANGARITA LEZAMA
Esta campaña política ha tomado caminos que muchos no esperaban. Aparentemente, las cartas ya estaban echadas y lo único que faltaba era que se cumpliera el protocolo electoral donde se ratificaría la escogencia, que ya había realizado el gobierno, del nuevo inquilino de la Casa de Nariño. Santos contaba con todas las venias y los beneplácitos del establecimiento para ser el nuevo presidente de lo colombianos. Como expertos jugadores, elaboraron un plan B, y hasta un C y un D. Pusieron a circular a Arias, como alternativa, y a Nohemí y a Vargas Lleras. Uribito quedó descartado, pero aún así, no había pierde. Mientras tanto, para asegurar sus apuestas, desprestigiaban a Petro y a Pardo, y asunto finiquitado.
No obstante, en marzo, sonó una alerta que muchos, envanecidos por el triunfo, no escucharon. Había nacido el verde, irrumpiendo con la fuerza y vigor de un recién nacido sano. La ulterior llegada de Sergio Fajardo a la campaña de Antanas, fue un aporte de vitalidad que, nuevamente, fue subestimada. Entonces, emergió la ola verde. La peligrosa y fatídica ola verde…
Es un peligro porque asumió como bandera, entre otras, que la vida es sagrada. Eso debe causar pánico en algunos gerentes de las empresas de palma, 15 recientemente detenidos, porque están sindicados de coadyuvar con las masacres y desplazamientos de campesinos para, fraudulentamente, anexar las parcelas abandonadas a los proyectos palmicultores. Pánico porque este tipo de comportamientos ilegales no se permitirán en un gobierno verde. Entonces, paramilitares, guerrilleros, y los militares amigos de los falsos positivos, deben estar preocupadísimos con el peligro verde porque les van a aplicar la constitución y la ley.
Otros que ven el peligro que les corre pierna arriba son los políticos que se acostumbraron a repartir contratos a sus amigos cobrando dividendos suculentos. Que terrible para ellos que si gana el verde, no puedan repartir puestos a su gusto y amaño, que se proteja el presupuesto estatal y no le puedan meter las uñas. Tiene razón la clase política tradicional de sentir peligro, porque se acostumbró a que sus familiares y allegados se engorden chupando las tetas del erario público, que sus recomendados sean los únicos tenidos en cuenta y que los recursos públicos se gasten donde a ellos les interesa, y eso se les va a acabar con el triunfo de Antanas.
Pero el mayor peligro, lo ven en el entusiasmo de la gente. Por primera vez una campaña permite de verdad a la gente participar. Los jóvenes han creado todo tipo de afiches, canciones, grupos, estribillos, etc., porque sienten que los tienen en cuenta, que la campaña verde es de ellos, y por eso se movilizan, convocan, invitan, se ríen y disfrutan esta nueva manera de hacer la política. ¡Que peligro tanta libertad!
La vieja clase política hace campañas electorales con ríos de dinero que aportan los que necesitan que les paguen después los favores. El peligro que representa la campaña verde, es que tiene millares de voluntarios que están convencidos que es mejor la legalidad que la corrupción, que están aburridos que las decisiones las tomen a espaldas de la gente y siempre para beneficio de pocos, y que creen en que con educación todo se puede.
Para los politiqueros, clientelistas, corruptos y tramposos debe causar mucho temor que gane Mockus. Para ellos es mejor un gobierno que reparta “colombinas” a sus parlamentarios, a sus gobernadores, concejales, diputados, alcaldes y amigos. Peligra su jugoso negocio si gana el equipo verde. Están tan acostumbrados a sus ganancias y a que todo vale, que se la van a jugar toda para mantener sus privilegios y ventajas. Recurrirán a la calumnia, a la mentira, y a todo tipo de picardías. A todas las picardías. Es que son unos políticos tan pícaros…

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Hombre Agustín, no puedes olvidar que todos los politicos en campaña prometen construir una nueva moralidad pública. Hoy escuché decir en la propia voz de Santos que no es clientelista.

Creo,eso si, que Antanas está lejos de ser un clientelista y que en Bogotá tomó decisiones independientes de los grandes poderes de la construcción y el tranporte.

Le hace falta un buen aliado (como Petro), para que construya las estrategias necesarias para enfentrar a las poderosas mafias del narcotráfico, acerca de las cuales se le escucha decir bien poco.

Saludos

Mario

Anónimo dijo...

Y pensar que la combinacion de las formas de lucha era la critica mas aguda que se hacia hacia el PC y la UP en los 80's. Uno puede creer lo que se le antoje, yo quiero creer que la consistencia entre la palabra y la accion ha de ganar. Petro parece consistente, pero consistencia hay de sobra entre los verdes. Ya veremos. German