martes, 4 de mayo de 2010

¡Ay Manizales, qué vaina….!



Carlos Ricardo


Encuestas, insulsas intervenciones de talante noemicista, elucubraciones parabólicas de fines mockusianos, santos que no lo son tanto, tratando de explicar a los JJ y otros, confesiones de vicios secretos y virtudes públicas, etc, etc, etc.

En tanto, para el país real, ese que no despierta oyendo a Julito en la W, que sólo lee El Tiempo y El Espectador cuando de paso los encuentra en el suelo, la vida está lejos de eso que algunos han llamado propiamente el Carnaval Electoral. Se ha echado mano de cuanto truco cabe: propaganda deshonrosa, recuerdo de actos innobles mostrando las partes nobles, consumo de yerbas y otras yerbas: en fin, en el circo electoral, todos podrían caber y a todos se pretende meter.

Y el eterno comodín está presente: Chávez y su Revolución Bolivariana. El juego es algo así como péguele a Chávez y gane un Angelino…

Entre esa guerra de girasoles contra falsos positivos y respuestas de reina de belleza, las noticias de la semana que termina pasaron desapercibidas en un contenido que debería alarmar a tirios y troyanos: Manizales, la hidalga, la del fiel surtidor de hidalguía, tiene el más alto índice de pobreza de Colombia: 45.5 %. Una cifra que encierra la percepción cotidiana de los habitantes del terruño. Pero la cosa se desvía como siempre al vecino: ¡Pereira tiene el más alto índice de desempleo!¡ Pobres pereiranos, están fregados!

Y una pregunta desde mi ignorancia rola: ¿y de los manizaleños qué? Es un poco ver la paja en el ojo ajeno…. ¿O no?

En el ranking de pobreza por ciudades, Bucaramanga ocupa el lugar de preferencia, con un 18 % de pobreza, muy lejano del guarismo manizaleño, pero de todas formas vergonzoso como país.

Lo más sorprendente de la cifra, es que todo demuestra que Caldas y por ende Manizales, son bastiones y fortificaciones de la política de Uribe: es la única zona del país en donde según las últimas encuestas, ganaría Santos por amplio margen.

Una población zaherida y vapuleada por hambre, carencias, parapolíticos y políticos, que simplemente es feliz viendo a sus coterráneos perecer en las carencias. Un departamento de estirpe cafetera, que contempla sin chistar, cómo el país compró 800.000 sacos de café para CONSUMO INTERNO en 2009 y nadie dice nada, salvo las explicaciones de los manizaleños empotrados en la Federación de Cafeteros, que explican lo inexplicable y ¡todos tan contentos! Pero como podemos ir a la finca de nuevo (aunque 45.5 % de la población manizaleña no tenga ni la más remota posibilidad de tener finca….)

Seguimos asistiendo a un viaje por un despeñadero, que de seguir así, nos llevará a tener una Manizales rumorosa, llena de abolengos, de preclaras proclamas grecoquimbayas, que simplemente no tendrán quién las disfrute. Como lo dice un periodista local, que vive en Bogotá: Manizales es un tomadero de aguadepanela con arzobispo….

Creo que desde hace mucho debimos pronunciarnos los manizaleños raizales y por adopción. Hace mucho debimos entender que la depresión económica de Neira, Aranzazu, Filadelfia y Salamina, también nos incluía.

Aún es tiempo de nuevas propuestas y ante todo, de mostrar a una dirigencia local y nacional que mató a la gallina de los huevos de oro y ahora no quedan ni las plumas.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Muy oportuno. Hace ya varios meses lo mencione y sonaba demente, menos mal se confirmo. La propaganda con Power Point, insultos, alertas por todo, propagacion del miedo, Para comodines no olviden el volcan que tiembla al ritmo del gobierno, celulas cahvistas, jeringas, niños bomba (que al fin no , que no era, era mas bien un error, bueno...algo queda), los falsos positivos. A Manizales y al resto del pais le faltan anticuerpos contra la "media", me siembra esperanza este ejercicio libre en Intenet que hacemos muchos, cada dia somos mas. German

Tita la mas bonita dijo...

Seguramente están esperando poner en practica el sabio refrán: “Ama, perdona y olvida”; desconociendo que mañana la vida se las cobra todas, incluso en las estadísticas también obra la ley de la compensación!