lunes, 12 de abril de 2010

Prejuicios y Economía







Germán Antonio Guzmán




Tal vez se crea que una prostituta típica devenga menos que un arquitecto típico, curiosamente sucede justamente lo contrario. En sana racionalidad económica pensaríamos que el arquitecto no podría entonces contratar los servicios de la prostituta, especialmente por que asociamos la capacidad de consumo con las posibilidades de los individuos. Sin embargo, en la vida real de las prostitutas y arquitectos de a pie, hay más probabilidad que el arquitecto contrate los servicios de la chica que viceversa. Este ejemplo ilustra la raíz de la reciente crisis económica que sacudió al primer mundo, esencialmente por que da cuenta de la inesperada conducta económica de los seres humanos. El instinto económico de los hombres y mujeres no parece matematizable, por tanto los economistas fallaron con sus recetas ya que elaboraron estupendos modelos sobre la dinámica económica pero olvidaron involucrar la conducta humana.
Freakonomics es un libro delicioso que explora la racionalidad de los agentes económicos con ejemplos como aquel. Los autores discuten como un todo, vinculaciones impensables entre los carteles de la droga colombianos, la alta criminalidad en los Estados Unidos, el aborto y hasta las revoluciones más recientes. Llegan incluso a conclusiones aun más fantásticas que trascienden el mundo cotidiano de las verdades mediáticas. El libro se erige sobre argumentaciones sencillas y sólidas que cuidadosamente analizadas resultan en dardos a cualquiera de nuestras inmediatas suposiciones. Para el caso, devela como los primeros interesados en la paz del negocio de estupefacientes son precisamente los mismos traficantes ¿no que solo eran unos locos criminales? Esta provocativa lógica acarrea sorpresas, que cuestionan la solidez práctica de aquellos edificios aritméticos que idealizan el comportamiento cotidiano de cada agente económico. Los prejuicios sociales afectan más la economía que la aritmética misma de los expertos.
Es un libro esencial y estupendamente escrito, repleto de provocaciones deliciosas que conllevan inevitablemente a las carcajadas. Sean definitivos o no sus argumentos, la sorpresa de las implicaciones en un mundo velozmente interconectado conllevan nada menos que al asombro. El libro no solo parece narrar cómo funciona el mundo, sino pone al descubierto la ingenuidad de la que muchos hemos sido presos.

Nota: La ultima edición de la revista Times (abril 19/2010) dedica una extensa e inusual atención a Roland G. Fryer Jr., personaje esencial de la “trama” del libro que menciono; la temática está realmente candente y a la orden del día.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Ufff, la cosa resulta muy tentadora, sobre todo ahora que tiembla la estantería neoclásica llena de instrumentos para medir mercados perfectos.

Gracias Germancho.

Mario

Anónimo dijo...

German ¿existirá versión en español?

Anónimo dijo...

Si claro, de hecho ha sido publicada en varios idiomas. Ya que las elecciones estan resueltas, vale la pena leer algo novedoso.