miércoles, 14 de abril de 2010

NOS PRENDEMOS DE ESTE CUARTETO FULGURANTE.



OSCAR ROBLEDO HOYOS.



Patricia Lara Salive dijo: “Fue un salto adelante en la política colombiana la alianza Mockus-Fajardo, como lo había sido la unión de los Tres Tenores”


Héctor Abad dijo: “No son dos profesores despistados sino dos ciudadanos ejemplares que se hastiaron de la política corrupta. No son dos soñadores con la cabeza en las nubes sino dos hombres con los pies en la tierra”

FAJARDO dijo; “Les escribo con "el país en la piel, en el corazón y en la razón": Nos metimos a la política porque estamos seguros de que nos merecemos otra Colombia. Porque creemos que la política y el poder se pueden traducir en riqueza social”


Alfredo Sarmiento dijo: “Que el entusiasmo y la creatividad que esa ola está generando entre los colombianos (sea) lo que motive y oriente tu voto y el de muchos otros compatriotas...que sea una conspiración en favor de otra Colombia”


La polarización que sufre la sociedad colombiana se relaciona con la situación de guerra que vive el planeta y las crisis del modelo capitalista internacional. El nuevo ordenamiento mundial surge del manejo político-simbólico del 11 de Septiembre y las políticas belicistas que han invadido el planeta. A partir de allí Colombia se ha convertido en “experimento geopolítico” del capitalismo dominante. El caso colombiano no es un caso aislado. Colombia es el principal aliado estratégico económico-militar de los EEUU en la región. Su posición geoestratégica induce tensión en todo el subcontinente. Su polarización afecta el vecindario y la polarización que un día se creyó “caso doméstico” infecciona la política exterior de los países del área. El caso colombiano es paradigmático.


Mockus Fajardo Garzón Peñalosa es la lucecita que se enciende en el camino de la reconciliación de los colombianos y de estos con América Latina. Es la esperanza de un ejercicio de la Política al servicio del bien general y no de unos pocos. Es meternos en un proyecto de reencuentro y resarcimiento con las víctimas, un salto a la posibilidad de otros caminos que no sean los enfrentamientos violentos. Mockus-Fajardo es dialogo, es oído, es andar todos de camisa. Es construcción colectiva de la heredad. Posibilidad de disentir sin ser enemigo del estado y del gobierno de turno.



OLA VERDE – en definitiva - es el proyecto de un país que soñamos fuera de las balas y la polarización. Proyecto de patria con sociedad civil como eje central de ese sueño rector.

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