domingo, 18 de abril de 2010

Carta de Mónica






Manizales, abril 18 de 2010


Mi querida Leta

Como siempre demorada para contestar tus cartas, pero esta vez fue con una intención para rescatar tu escritura. Sin duda alguna, alguien - como en la política- llamado anónimo interceptó tu última carta y publicó en las noticias y entre comillas algunas frases tuyas; esto hizo que me pusiera en la tarea de investigar, pues bien, recordé hace ya bastantes años cuando leíamos La Mujer Pobre de Leon Bloy cuyo lenguaje nos emocionaba en esa época romántica e ilusa que vivíamos y que a su vez dejaron en ti ciertos rasgos en la escritura que no en su originalidad muestras en tu última carta, y que el señor anónimo interpretó como plagio sin tener la certeza del autor. En fin, no es raro que esto suceda y que siempre busquemos mostrarnos atacando, por ejemplo, qué tal lo del presidente Uribe con la sorpresa en su intensa angustia y sospecha de entregar el poder a Mockus y Fajardo, ataca y en este ataque lo que logra es que estemos más seguidores con el partido verde y que interpretemos y diferenciemos bien entre “seguridad democrática” y “legalidad democrática”…

Leta, así como suelo ser cambiando el tema tan abruptamente, quiero que me recomiendes dónde compro un traje que tenga características para una boda a la cual estoy invitada y quiero lucir bien, pero que a su vez, este vestido me sirva para la rumba, para la cita médica, para la notaría y vueltas de banco, para la tarde, la mañana y la noche. Te pido el favor porque sé cómo haces tus compras, yo no tengo paciencia para este menester.

He leído tanto y entendido poco sobre estos asuntos de la política, especialmente, cuando falta poco para las votaciones. Los listados en contra de Santos como situación molesta para el partido de la U; a Nohemí que en cierto momento simpaticé con ella, y ahora se ha convertido en una señora de barrio hablando pendejadas. En algún momento tenía seducido al pueblo con el triunfo ante Uribito. Me imagino cómo estarán los candidatos para presentarse esta noche en el debate, diseñando los discursos a partir de los errores y las diferencias del otro. De Petro, tan solo puedo decir ¡pobre Petro!, lo mismo de Vargas y los demás candidatos. Vale la pena pegarnos esas dos horas del TV.

Me quedó una inquietud que comentas en tu última carta respecto a aquel, al fin tienes tinieblo u otro? No te sientas indignada por tu despilfarro de tus deseos o pasión y mucho menos sorprendida y no esperes de mi algunos oportunos consejos porque ya conoces cómo soy… embriágate como dice aquel famoso poeta francés, así sea con cualquier cosa.

Tendría mucho más que decirte, pero corto aquí, pues me hallo con el pensamiento en otras cosas que me hacen perder el ánimo de la escritura.

Tu incondicional amiga, Mónica

2 comentarios:

Anónimo dijo...

No sabiamos nada, hasta ahora, acerca de las preferencias políticas en las cartas de Mónica. Tampoco contábamos con información sobre nuevas parejas en los ambientes cercanos (¿boda?).

Seguimos muy atentos a las noticias.

Mario

Anónimo dijo...

Mónica cuentanos donde está Leta.

Un abrazo

Carlos Aldana