domingo, 24 de enero de 2010

Carta para Leta





Manizales, enero 24 de 2010


Leta querida, sorprendida debes estar por mi silencio cargado de justificaciones que, prefiero omitir, no obstante y en primera instancia he sabido por versiones orales que estás bien, que tu relación con aquel aún continúa y que tu progreso intelectual y tu desfachatez en lo lúdico siguen vigentes

Te cuento que son muchos los cambios en mi vida; de la noche a la mañana, mejor dicho en el lapso de una hora en el mes de septiembre de 2009, me convertí de una “ilustre” académica a ama de casa con sus connotaciones correspondientes. Me tocó, averiguar, casi me atrevo a decirte que, a comprar un manual o guía de dichos procedimientos en Hijas de San Pablo, procedimientos que me estaban acercando más de la cuenta a la neurosis por el aseo de la casa, por buscar puntos blancos en el piso que contaminaban la configuración de una estética (si así se le puede llamar o así la llaman las amas de casa y mis vecinas de 30 años que apenas distinguía y que la soledad me acercó a ellas quienes me enseñan todos aquellos detalles de la casa…) Eso de lavar ropa, echarle blanqueador, ver la propaganda de todos los jabones y estar pendiente de millones de detalles para recibir a alguien en casa me estaba jodiendo la vida. Siempre me consideré buena anfitriona y gozarme la vida, pero ese manual conductivo, te aseguro que invalida cualquier intención de provocación para la rumba en casa. Me inculcan que es una buena terapia para olvidar los problemas el mantener las manos activas y la mente ocupada en los puntos blancos del piso o de la alfombra…

Leta, este cambio, también a pesar de los “destinos” de casa, me pusieron a pensar sobre cuál o qué debo hacer para ganarme la vida, es decir, cómo produzco dinero. Sabes que vivo en una casa grande y hasta bien situada y sola, llena de cuartos, pues bien, la palabra “cuartos” me indujo a sacarle provecho a este espacio y, se me ocurrió de inmediato conceptos como casa de citas, amoblado, refugio, narrativas afectivas y pasionales etc, etc. Hice cálculos y bien podía superar el salario como docente, no obstante y a pesar de mi terquedad, me limité a ofrecer otro servicio: hospedaje que ha propósito han pasado buenos personajes que no dejan de ser extraños, pero que también se sorprenden por la atención de la “ama de casa” o casera. Otro título más para completar mi hoja de vida.

He querido desligarme de la academia, pero por más que lo intento, no falta el correo donde se me informa sobre nuevas maestrías, por ejemplo en el programa de filosofía. No te engaño ni tampoco lo hago conmigo, te confieso que siento rabia, casi ira. Recuerdo bien cuando era estudiante de filosofía presentaba mis inquietudes sobre el problema de la estética y de la filosofía del arte, temas que eran ridículos para ese entonces –según mis profesores-porque la formación era estrictamente en filosofía de la ciencia y positivismo, no cabía un discurso sobre la estética que era lo que, realmente me seducía, no había profesores para ello, motivo por el cual, me tocó hacerlo por mi cuenta y buscar en cada uno de los filósofos ese tercer estadio de conocimiento que, afortunadamente, todos lo investigaron y propusieron. Toda esta motivación me condujo a estudiar posgrados (4), a indagar más sobre el arte, la crítica, teoría, historia del arte, publicaciones, investigaciones, en otras palabras me acredité y me llené de títulos, asesoro estudiantes quienes me advierten que debe ser bajo cuerda puesto que no quieren tener problemas con sus asesores. Textos que son fotocopiados por los profesores, artículos y demás. Cualquier día el director de departamento de ese entonces, me propuso cátedras y felizmente acepté, fui sometida a una semana de discusiones con el colectivo que como conclusión se dijo que yo era peligrosa… te dejo para que descifres esa palabra. Justamente, la maestría es en filosofía con énfasis en estética y filosofía del arte que, paradójicamente se “burlaron” de mí por mis inquietudes a este tema.

Puede que si, realmente, esté resentida, pero con un guaro o la botella entera sé que se me pasará. Como principio o naturaleza misma, no soy rencorosa ni me desgasto en la venganza. Creo que acabo de hacer la catarsis en términos aristotélicos en su poética.

Para despedirme, te cuento que estoy escribiendo después de abandonar los puntos blancos sobre el piso, mi tema se refiere a la poética de la prostitución o algo similar. Me asiste una inquietud al respecto, sin dejarme contaminar de disciplinas al respecto como la sociología, psicología, antropología, trabajadoras sociales y otras que han trabajado el tema no sé si para darle solución, para elaborar un inventario de causas posibles, o, en definitiva para emitir juicios de valor tan comunes en nuestro medio. No será tampoco una mirada machista y mucho menos feminista, tan sólo es una poética en o de la prostitución o algo así.

Bueno querida, que esta carta sea un motivo para reabrir nuestra relación por escrito.

Con afecto, Mónica


4 comentarios:

Anónimo dijo...

Mónica querida.

Un viernes de hace un par de semanas, César Ramirez y yo nos sentamos a conversar, a escuchar boleros antillanos y a tomarnos unos guaros en sitio para fumadores. Como siempre, hablamos de todas las cosas. En un momento de la conversación César preguntó por las vidas de Leta y de Mónica, de inmediato recordamos la cantina, a Carlos Arango y mencionamos de paso a algunos amigos del blog que nos juntábamos allí para conversar sobre los textos de la semana.

¿Qué será de la vida de Leta? le pregunté a César. Y vos ¿Qué sabés de Mónica? me respondió preguntando.

Qué bueno que estés por aquí.

Mario

Anónimo dijo...

Que bien volverte a leer.

Carlos Aldana

Anónimo dijo...

Ah Leta querida. Cuanta falta haces cuando apareces. No se como tratarás la poética de la prostitución, sobre todo ahora, en este preciso momento, cuando el gobierno esta ofreciendo a los estudiantes un bono de $ 100.000 por sapo.
Dale este abrazo a Mónica.
Rodrigo

Anónimo dijo...

hola Monica,

Laetitia es la que sentimos cuando te vemos volver a casa con motivo de tu amiga Leta, un sobresalto de alegria.

Leta debes estar igualmente tú de volver a la letra que es el vocablo que en el diccionario sigue al nombre de tu amiga del alma.

Para ambas sigue rigurosamente la letrina. No me atrevo a hacer libremente un analisis de su significado literal. ¡ Que risa !. Alguna conexión entre letra y letrina?. Para la primera la RAE nos dice que son "signos graficos con que se representan los sonidos de un idioma", para la segunda "lugar destinado para verter las inmundicias".

Para hacer el transito ha servido ancestralmente la filosofia de la cual has hecho ya no se cuantos postgrados, diplomados, cursos, especializaciones y maestrias.¿ Cuatro? Cuando Javier Muguerza escribe su hermoso libro DESDE LA PERPLEJIDAD, se amarra por asi decirlo a Maimonides cuya obra principal algunos han traducido como Guia de Descarridos pero que para el maestro español sería mejor decir, Guia de los Perplejos. Me gusta mas este rol que el asignado por Boetio a la filosofia de consolar. "Di consolatione philosophica", mejor dicho, cuento del recuento.

Es esta pues Laeta la tarea , hacer el transito de la letra a la letrina por la filosofia, algo asi como la purificacion de entripados que nos va dejando la academia, enredos, embuchados mas de sonidos, de sentidos, que nos atosigan. Hacer la catarsis de la cultura, una evacuacion profunda. Mas que Leteo ( rio del olvido) . No, recuperacion misma de los sentidos que nos han otro las letras. No olvides que eres egresada de Filosofia y Letras.

A la manera de Cioram en su Breviario de la podredumbre, luminoso e icoclasta como ninguno, pero iluminante; "La descomposición preside las leyes de la vida: más cercanos a nuestro polvo que lo están al suyo los objetos inanimados, sucumbimos ante ellos y corremos hacia nuestro destino bajo la mirada de las estrellas aparentemente indestructibles".

Hay dolor sin duda pero vamos de regreso como en una reconstruccion de nosotros mismos. Veremos que sucede luego de esa evacuacion a la que forzosamente tenemos que someter nuestras vidas con todas sus letras y sus letricas pequeñas y otras, aterradoramente grandes.

abrazos,
Gracias por volver, nos tenias huerfano de tus palabras y tu vida.
y de la cantina, que? Avara!!!

oscaro.