sábado, 19 de diciembre de 2009

THE CHANGE , MISTER OBAMA!: FRACASO EN COPENHAGUE.



Oscar Robledo Hoyos. *

Nunca como ahora queda al descubierto la irracionalidad del modelo económico imperante. Su insania. Su locura. La filosofía que lo preside. La banalidad en la que ha venido cayendo el ejercicio de la política y el juego de oropel, eminentemente mediático y almibarado, de los políticos. Esos promeseros de todo y de nada, que han terminado por devaluarse hasta dejar el ejercicio de su denominada “disciplina” en manos de los economistas. Ni siquiera esto. Tampoco, pues habría alguna esperanza por aquello de la sostenibilidad de la inversión a largo plazo, etc. No, en manos de los dueños del gran capital. De intereses individuales, en manos de los magnates del dinero.



El fracaso de la COPXV de Copenhague sobre El Cambio Climático así lo testimonia. Cuando firmamos la circular de Avazz.org éramos once millones de personas en un impulso arrebatado de última hora en la creencia ingenua que si mediaba la humanidad ante los Jefes de Estado esto podría contrabalancear las tendencias. Obama llegaba en el último cuarto de hora. Pero nada, la política ha descendido a los escalones más bajos del desprecio. Los políticos andan con la boca cerrada, gesticulando y haciendo y repitiendo los ventrilocuciones que como marionetas los ponen a repetir las grandes empresas y corporaciones económicas. El Estado (con mayúscula) se ha derrumbado con toda su parafernalia de Derechos del Hombre y del Ciudadano, Derechos de tercera y cuarta generación cuando la dignidad del hombre apenas alcanza para acomodarse en un cayuco o patera que lo lleve a ser un despojo humanoide en Yemen o Tenerife, Almería o Málaga, Murcia o Gran Canaria o las costas de La Florida para los balseros cubano como aquel Elián que lo salvó de una muerte segura la mano de Dios.



Tanto el automóvil como la guerra se apoderaron del planeta de tiempos atrás y dejaron en el camino a los peatones, los seres de carne y hueso, el hombre del tercer estado. Todo se habilitó para el gran negocio del automotor. La geografía, los gustos, las mujeres rubias, la moda, el futuro de la humanidad. Se construyeron vastas empresas automotrices en la extensa geografía planetaria; sucursales, filiales, ensambladoras, concesionarias, maquilas y partes. Se pavimentó la tierra, se instalaron los peajes, aparecieron los negociantes del caucho y el vidrio y finalmente los distribuidores de ese fluido escaso de la tierra que es el petróleo. Se elevaron los decibeles del negocio y se organizaron las armas para salir en pos del combustible en caso de agotarse en un país. Irak, Afganistán, Venezuela, Irán…. Las bombas racimo, los EEUU instaurándose a la faz del mundo como los garantes únicos de la democracia occidental….. Fueron por el mundo de misioneros a restaurar los principios generales del modelo democrático y se toparon – siempre - con pozos enormes de petróleo. Sarkozy dice que “no es suficiente” el acuerdo logrado en Copenhague. Obama dice “algo es algo” y no todo está perdido. Rusia se retira antes de terminar la cumbre. Chávez vocifera como loco y Uribe Vélez se ufana de ser después de Brasil el segundo productor de biodiesel de América Latina sin caer en cuenta que se rinde a los grandes intereses de las casas automotrices y rompe la Seguridad Alimentaria de millones de conciudadanos que no militan en las bandas de los terrorismos, como para merecerse tal suerte. No perdió la subidita al podio para proclamar la justificación de todas sus hecatombes : “Es el terrorismo y el narcotráfico los que acaban con los recursos energéticos; son esos malditos los únicos que siembran de muerte la tierra”.

Es claro que es difícil desinstalar el parque automotriz. Se requeriría de una reingeniería planetaria, total, y eso, desinstalaría los grandes capitales del modelo económico vigente. Habría quiebras a granel y Cracks universales. Es la humanidad la que debe reorientarse y caminar por otros senderos. Se nos dijo que el nuevo milenio era el milenio de la concordia y las buenas relaciones con la naturaleza. La Nueva Era de las filosofías amigas de la vida. Pero nada de eso se avizora con éste tremendo fracaso, egoísta y egotista, de la cumbre de Copenhague.



La humanidad anda aherrojada a una racionalidad inmediatista, deshumanizada. Obama propuso en su discurso de posesión la búsqueda de nuevas fuentes de energía, el retiro de Irak… y no se observa ningún avance en la agenda. Se sigue la guerra contra el mundo y la naturaleza, el planeta expira, no se incursiona en los usos pacíficos de la energía nuclear o la antimateria, seguimos con los mismos cacharros haciendo la guerra a capa y espada.



Definitivamente la humanidad no se baja todavía del cacharrito que Henry Ford lanzara al mercado en 1908 y sigue disparando como en las mejores épocas de Al Capone o Bonnie and Clyde.



Cien años y solo cambian el color de los espejos, los materiales de los asientos o la capacidad de memoria del MP4. Vamos por El Cambio Sr Obama, “The Change, Mister Obama!, The Change”, ¡please!.


Manizales, Diciembre 19 de 2009

*. Sociólogo.

1 comentario:

Anónimo dijo...

En realidad fracasó el modelo urbano industrial