jueves, 26 de noviembre de 2009

MAYO DEL 68, PEREIRA,


OSCAR ROBLEDO HOYOS *


Tanto te amé esa

Noche,

Que aún recuerdo los

Dardos.

Íbamos y veníamos

Entre las galaxias

Llenos de luz y de

Lanzas.

Nos herimos extasiados

Y morimos por momentos como las

Estrellas.

Nos apagamos para resucitar gloriosos

Envueltos en las túnicas de una

Nova,

Un meteorito que descendía

O un rayo vertical que nos penetraba.

Te quedaste quieta a la

Orilla del cosmos.

Como un estalactita tembloroso

Apenas rozaba tu vientre.

Éramos unos niños

Pletóricos de golosinas

Que hacíamos con la sangre nueva

Trampolines y carruseles de

Espuma,

Toboganes de encuentros y desencuentros

A toda carrera, fugaces,

Para reencontrarnos sonreídos y

Plenos

Como racimos caídos

Al otro lado de tus senos,

Morenos.

De pronto la ciudad se diluyó en el golpe iluminado de un rayo

Y la encontramos nueva y olorosa a

Leche

Levantándose somnolienta al otro día,

Medio cansada y

Renga.

Manizales, Noviembre 2009

No hay comentarios.: