domingo, 18 de octubre de 2009

PERIODONCIA

Mario Hernán López

Hace diez años los dientes empezaron a separarse sin razón aparente; durante varias semanas observé con pavor como algunos de ellos cambiaban de posición transformando lo que había sido uno de mis mayores orgullos y mejores herencias. Asustado fui a buscar a un querido amigo odontólogo, antiguo compañero del bachillerato; al examinarme pronosticó de inmediato un problema periodental con remisión inmediata al especialista. Un mes más tarde en la silla odontológica y con anestésicos locales levantaron las encías, destaparon los cuellos y pusieron implantes en las áreas de mayor pérdida ósea.

Desde ese día, religiosamente, visito al periodoncista para los seguimientos médicos y limpiezas profundas: ¿todavía fumas? pregunta con sarcasmo cuando abro la boca y ve las manchas que deja el humo. Luego inicia un trabajo cuidadoso con líquidos, pócimas y aparatos que logro ver deformados en el efecto espejo de la lámpara de luz amarilla. Cuando termina, sus manos tienen impregnado un polvillo blanco, me mira y dice cualquier cantidad de cosas técnicas sobre el estado de la boca; luego viene lo bueno, hablamos del fútbol, de la situación política de la ciudad, de viajes, de libros, de la educación de los hijos, de comidas, de amores y de la forma en que hemos madurado juntos en una silla de consultorio. Sin que seamos realmente amigos, él sabe casi todo de mi vida y yo conozco buena parte de la de él.

-Te veo bien, nos vemos en seis meses-, dice, cuando le tiendo la mano para despedirme después de pagarle una fortuna. Salgo a la calle con la sensación de que él sabe de mis cosas más que nadie en el mundo: tiene la información de mi vida perfectamente almacenada, organizada de forma metódica y precisa; el periodoncista, que es un hombre radical de derecha, fanático del gobierno y de las instituciones conoce perfectamente lo que tengo, lo que creo y lo que pienso.


6 comentarios:

Anónimo dijo...

Eso te pasa por abrir la boca.

Anónimo dijo...

Excelete apunte, apreciado anónimo.

Mario

Anónimo dijo...

Aquí se ve que no has ido al examen de la próstata.

Anónimo dijo...

Delicioso relato querido Mario.

Carlos Aldana

Sandra Milena Vertel dijo...

Muy completo y bueno el artículo, yo tengo para compartir este sobre la periodoncia medellin, lo encontré hace poco y también me pareció bastante útil
http://www.dentioral.com/servicio/periodoncia-medellin/

Luisa Contreras dijo...

Siempre tuve miedo a la Periodoncia, pero luego pude tener una grata experiencia y sin problema alguno. Gracias por el artículo y también a Sandra por el enlace que nos sugiere.