miércoles, 21 de octubre de 2009

Libertad y equilibrio informativo


Germán A. Guzmán



La radio nacional de los Estados Unidos es pública. Lo de público significa naturalmente que la ciudadanía posee ingerencia. Es una fuente de noticias que sobrevive gracias a la contribución económica que cada elector o empresa desee hacer. A su vez las empresas o personas pudieran recibir a cambio la mención de su nombre durante las emisiones radiales, no hay lugar a comerciales, no al menos en la forma tradicional.

La empresa radial sobrevive económicamente por el mero interés ciudadano de tener acceso a una radio libre. Es libre por cuanto no depende de alguien en particular sino de la suma de las contribuciones que hace cada uno de sus oyentes. Si bien tiene un cierto carácter estatal, el gobierno no controla su administración. Por consiguiente el rigor informativo y la calidad periodística son el requerimiento esencial que garantiza su supervivencia corporativa.

La radio nacional de los Estados Unidos es exitosa y equilibrada en el contexto del periodismo americano. Es el canal 1 y 2 de la radio satelital, no por casualidad sino por lo significativa que es para la gente del común. Su audiencia es enorme, especialmente entre la franja no ideologizada de uno u otro lado. Es una radio que representa la libertad, por demás, un sentimiento generalizado y esencial entre los americanos.

La radio nacional es una corporación que representa el poder de la gente. Esta hace tangible la noción que en Economía se denomina (disposición publica para pagar o DPP). La DPP mide la importancia social de un bien público. La radio nacional de los Estados Unidos es importante y sobrevive económicamente gracias a la disposición voluntaria que cada uno hace para su sostenimiento. Los ciudadanos donarán si las emisiones radiales cumplen sus expectativas de libertad informativa y calidad periodística. Por ello, los primeros interesados en producir radio con esas condiciones son los periodistas vinculados a la cadena radial. La gente posee el poder para controlar la calidad informativa y cuidar de la libertad de información.

La libertad informativa no existe cuando quienes la ejercen la convierten en un servicio propagandístico de un régimen o ideología. La libertad de prensa no debe confundirse con la iniciativa interesada que los emporios empresariales o políticos tienen para difundir masivamente sus opiniones o creencias. Por consiguiente, la capacidad económica de un grupo no otorga el derecho soberano a informar. El equilibrio informativo debiera ser una obligación periodística públicamente regulada.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Hombre Germán, es un placer volverte a leer en lalocadelacasa. Han sido muchos los sucesos recientes en los EEUU que esperaban y merecían tus comentarios, menciono sólo dos: la situación de los republicanos frente a la caida de la guerra preventiva y la visión de Obama del mundo musulmán.

Con relación al tema de la libertad y el equilibrio informativo, he oido y leído un punto de vista polémico con respecto a Claudia López y su salida del Tiempo, se trata de ver la actitud del periódico como un acto legítimo entanto en mi casa se hace lo que yo diga.

Mario

Anónimo dijo...

Produce curiosidad esa sociedad gringa tan capaz de todo, de lo bueno y lo malo.

Carlos Aldana

Anónimo dijo...

Que conste, y es oportuno ahora, decir que "esa sociedad gringa tan capaz..." de todo lo que los gobiernos tercermundistas les suplican para que hagan, para que se inmiscuyan, para que intervengan. La resposabilidad recae en los electores que luego avalan esa gestion reeligiendo a los proclives de las bases y la intervencion.

Anónimo dijo...

Lo lamento, olvide firmar el tercer comentario, German