miércoles, 9 de septiembre de 2009

EPICURO Y LAS ROSAS






Mario Hernán López

La figura de Tulio Bayer provoca atracción entre distintas generaciones contestatarias; sus libros, escritos a manera de crónicas biográficas y ensayos políticos, han sido materia de persecución, calumnia y condena para los libreros que se atrevieron a ofrecerlos en la ciudad.

En los finales de la década de los setenta, algunos notables crearon una historia infundada acerca de la librería Mi Libro, su dueño, Pablo Pachón, exhibía libros de Tulio Bayer apretujados entre los viejos tratados de Marx y Engels. Nadie se atrevía a acercarse a la librería por su fama de lupanar, a todos se les prohibía conversar con el librero por su imagen de proxeneta; los más osados se arriesgaron a preguntar por una supuesta rosa que abría de inmediato las puertas de la lujuria: un sótano que ocultaba una casa de citas.

Llegué una tarde con dos compañeros de colegio y cien mil pesos en los bolsillos - una fortuna en la época-, compramos colecciones enteras sobre el materialismo histórico, varias versiones del insoportable tratado de Nikitin y algunos trabajos literarios que no se si aún reposan en la biblioteca del Instituto Universitario.
- Tenga mijo este libro que es una joya – dijo Pablo Pachón agradecido por la compra inusual.

Se trataba de La Carta Abierta a un Analfabeta Político. Un libro iniciático y esclarecedor sobre el sentido de la política, escrito por el médico Tulio Bayer. Lo leí después varias veces, descubriendo nombres y situaciones en los cuales se revelaba el carácter de la ciudad; la vida nos ayuda a entender los libros, dice el viejo Borges en alguna parte de sus incontables citas.

Ahora estoy seguro que Tulio Bayer no era un marxista, al menos uno de esos dispuesto a inmolarse, pero si un revolucionario en el sentido vital. Ahora también tengo claro que la sociedad crea imaginarios perversos en todas las latitudes, y que esa tarde visite la casa de Epicuro para celebrar una de mis primeras orgías literarias.

6 comentarios:

Jose F dijo...

Si el salario mínimo mensual para 1979 (fecha que das en la revista Aleph*) era de: $3.450**, los $100.000 que llevabas eran casi veintinueve s.m.m. de ese año; hoy más de catorce millones de pesos. Te hubiera alcanzado para comprar todo Mi Libro.


*http://www.revistaaleph.com.co/index.php?option=com_k2&id=435:epicuro-y-las-rosas-rojas&view=item&Itemid=0

**http://www.actualicese.com/herramientas/AspectosLaborales/Historico-salario-minimo-Minproteccion.pdf

Anónimo dijo...

Querido Doctor Calle. En la época haciamos parte de la junta de bachilleres del Instituto Universitario y nuestra tarea central era restaurar el mural del patio cubierto; buscamos aportes entre las empresas que ocupaban el colegio durante las ferias (DIRIVENTAS) y logramos recuadar una plata que, en todo caso, no alcanzó para cubrir los gastos del mural. Conversamos con la directora de Diriventas y nos autorizó para comprar libros. Esta historia la hemos contado en varias tertulias con los involucrdados (Jorge barco y Oscar Ramirez) y ya debe tener mucho de fantasía, incluído el monto del recaudo.

Saludos

Mario

Jose F dijo...

Como quien dice, querido Mario, que te sabés tus opiniones de memoria, pero no tus recuerdos.

Anónimo dijo...

De todas maneras, querido Doctor Calle, vale la pena hacer el cálculo del valor actual del dinero por la via de la inflación acumulada en estos treinta años, y descontarle los buenos rones que nos hemos tomado rehaciendo la historia.

Chao

Mario

Anónimo dijo...

MARIOLO,


DE ACUERDO A NUESTRA TAQUICARDICA CONVERSACION, DE PIE, Y A TODA PRISA COMO EN LAS PASCUAS DE LOS JUDIOS ME TRANSMITISTE LA INQUIETUD SOBRE ESTE LIBRO.


EDUARDO GARCIA AGUILAR FUE QUIEN NOS PUSO SOBRE AVISO, VER COLUMNA EN SU LINK


LUEGO AVERIGUE EN GOOGLE, MIRA LO QUE ENCONTRE. TAMBIEN UN BUEN ARTICULO DE ELIGIO GARCIA SOBRE EL PERSONAJE, EN PARIS.






ENLACE PARA LIBRO SOBRE TULIO BAYER:

CARLOS BUENO OSORIO.

DICIEMBRE 2008

ttp://books.google.es/books?id=riPb3E29O_QC&dq="carlos+bueno+osorio"&printsec=frontcover&source=bl&ots=rYZwxqM2T0&sig=ZYfXOyq0CwlEV0k4FuNtFvJjQQs&hl=es&ei=BzKsSqmuAoKUtge1r4GtCA&sa=X&oi=book_result&ct=result&resnum=2#v=onepage&q=&f=false

Anónimo dijo...

Apreciado Oscaro. Al inicio de este año supimos del libro; Carlos Ricardo Escobar encontró la dirección electrónica del autor y quedamos en la tarea de invitarlo a la universidad de Caldas.

Mario