viernes, 28 de agosto de 2009

MANIZALES, UNA CIUDAD SITIADA (II) ¿CULTURA = CEMENTO?


Notas de Choque.

Oscar Robledo Hoyos *



Leí la columna de Zableh en la que no alcancé a ver en ella ni siquiera un esbozo de las supuestas miserias de Manizales.

No fue gran cosa pues fueron apenas tres renglones y todo por un partido de fútbol. Perdón, ni siquiera esto, un renglón tal vez. Simplemente dijo que la ciudad era "una villa apenas, sin sol, sin mar, sin gracia. tan atrasada es que a muchos de sus habitantes aun le gustan los toros. Es indignante". Indignante pero porque el Junior perdió ante el Blanco, Blanco...

¡Válgame Dios que ofensa!

Dice Adolfo Zableh que Manizales no es nada porque no está en la costa Caribe... ¡Qué argumentación y que ofensa tan toche!... Da grima el ataque de una espada de espartillo con punta de plastilina! Dan ganas de llorar no por la verdad o la verosimilitud...sino por la flacidez y tontería de las afirmaciones...

Mariela Márquez se vino látigo en mano diciendo que somos dignos porque no dejamos entrar un mafioso en tiempos de Pablo Escobar y no por habernos ganado en franca lid el campeonato nacional, a las patadas, si se quiere pero con gallardía, dejando con los crespos hechos a la ciudad que tiene mar, sol y gracia porque está a la orilla del océano como si estos detalles fueran indicadores sociales y no recursos que explotan espléndidamente el turismo y la publicidad... Y además, está bien por la costa y nuestros hermanos “corronchos”, su generosidad, su hospitalidad y alegría y tantas glorias de las cuales nos sentimos tan orgullosamente colombianos. Piénsese siquiera por un instante qué serian nuestras letras sin el aporte de la costa Caribe colombiana!, pero francamente…

Según éste mosquetero, Barranquilla es ciudad-ciudad porque sus habitantes en vez de torear bellamente los toros- arte que ha sido alabado por Picasso y Hemingway - se los come a manteles… Ante la profundidad de tales aseveraciones diría imitando a los caleños : Manila es Manila.....lo demás son pantalonetas y patadas” de hinchas decepcionados. Sí, porque a la hora de la verdad la malaleche de Zableh es una urticaria de fan y no una análisis socioeconómico sobre la capital caldense.. y el gol que nos quiso marcar desde la tribuna de su escritura fue decir que Manizales no es ciudad porque no es barranquilla. ¡Valiente babosada!. Creo que teniendo en cuenta semejante tontería sería por eso que nadie en estas alturas se ha tomado el cuidado de responder con un mínimo de seriedad.

¿Donde está el clamor periodístico de Los Medios por tantas cosas perdidas en la ciudad, especialmente en el campo de la cultura? El cierre silencioso de la Orquesta Sinfónica de Caldas, la clausura del festival de jazz y música del mundo, el festival de poesía, el taller de Ópera de la Universidad de Caldas, la Temporada de piano, los matutinos (1) con que contaba la ciudad hace años, el cierre de casi todas sus casas editoriales.(2) ¿Se acuerdan de la Editorial Zapata y sus tertulias literarias?, Aquí hasta los muertos hacían cultura por aquello de “Funeraria La Equitativa, cultural y deportiva” de Aparicio Díaz Cabal. Con razón se decía por aquellos años dorados que por Manizales pasaba el Meridiano Cultural del país. ¿Qué hay de los Leopardos y los Grecoquimbayas?, el verbo arrebatado de oradores sagrados como López Grajales, Rubén Mejía Ángel y Monseñor Trujillo Arango? ¿Las grandes obras sociales Betania y el padre Pacho Giraldo?, ¿Los editoriales políticos de Bernardo Arias Trujillo, Orlando Sierra Hernández, Silvio Villegas, Eliseo Arango y Augusto Ramírez Moreno? (si bien nació en Medellín aquí contrajo matrimonio cuando era secretario de hacienda en 1929, de allí que en el discurso de condecoración que la ciudad le otorgara a José Restrepo Restrepo y Rafael Salazar dijera con voz trémula y engolada: “Manizaleños, en este nudo de los andes que adoro, me circunda y trasciende la realidad jubilosa del amor) (3)

La ciudad ha devenido “villa” como dice Zableh por un proceso continuo de “duquevillegasización”. El arzobispo anteponía las vacas y los terneros a la buena formación de los futuros sacerdotes. En el Seminario Menor que entonces funcionaba en la Florida. Monseñor Arturo pasaba de largo hacia los establos y potreros y dejaba ese asunto de las letras a otros peones de la finca. Iba a lo concreto, a lo rentable: la braquiaria, la sal - no ciertamente la del Evangelio - sino la del ganado, las ubres y la boñiga. Detectaba los males con el simple berrido de un ternero. Se pasaba la mano izquierda sobre el anillo episcopal engastado en oro puro y exclamaba: ¡Que sería de Manizales si no me ocupara personalmente de estos oficios!. Ahora nos pasa lo mismo. Lo concreto para las nuevas generaciones es el concreto, el cemento puro. Con la “duquevillegasizacion” se inició el avalúo (evaluación) de la Pastoral por lo concreto: la obra física. Cura que se estimara o pretendiera la estima de los altos jerarcas tenía que construir casa cural con moderno Despacho Parroquial incorporado, renta en los bajos y terminación del templo. Quien se gastara los pesos en los pobres no ascendía en el escalafón diocesano, quedaba relegado de la ciudad capital pues a Manizales solamente llegaban los curas con el sombrero-corcho de los ingenieros y maestros de obra. La ciudad lleva cincuenta años creciendo en cemento y decreciendo en lo cultural. El pasado alcalde nos dejó obras maravillosas que todavía no hemos inaugurado, esperamos que venga Adolfo pues según afirma nació aquí pero no conoce nuestras bellezas físicas, que aunque la gente chismosa de La Cigarra y los costureros lo llamaban Luis XV porque todo contrato dizque iba con mordida del 15%, estaba y estamos de plácemes porque dejó – al menos - obra física: avenidas, bulevares, glorietas, plazas, túneles, cable aéreo, vías rápidas, canchas, puentes aéreos. Es una ciudad con movilidad y nuevo rostro urbanístico. Ya no pasa el meridiano cultural por entre los edificios y las avenidas; en los atardeceres en el tertuliadero Juan Valdez no se habla de libros o ideas, sino siempre de negocios, de ideas creativas para mejorar ingresos o explotar nuevos gustos o crear otros más sofisticados con mayor rentabilidad. Se acabó la tertulia de la Librería Palabras; al magnífico ambiente de Letra2 llegan pocas personas pero Pedro Hoyos sigue inventándose mil actividades y eventos para generar nuevamente tertulia alrededor de obras, exposiciones y disertaciones de nuestros escritores y artistas. Nos quedan las programaciones de las universidades, El Banco de la República, el Auditorio de Comfamiliares siempre abierto y generoso, La Alianza Francesa y el Colombo Americano…y, ¡pare de contar!.

El Doctor Luis Roberto Rivas Montoya se puso furioso ante el público que iniciaba El Festival de Teatro porque alguien reclamó mayor inversión en la cultura… Ah, es que la cultura es el cemento, la vía, el sentadero en la vía, el edificio como dicen algunos antropólogos. Todo es cultura. por algo será que Kroeber y Kluckholm hicieron el inventario de por lo menos 160 definiciones de cultura. Cultura es todo, la cuchara, el cuchillo, el taparrabo, el tambo, la manera de masticar la lombriz y matar la culebra, el envuelto de arroz, la chicha fermentada del maíz o las cascaras de piña. Aunque la “cultura” es de lo que más se habla es lo que menos se tiene y lo que menos se entiende. es un término “papacaliente”. Va y viene de la sociología a la antropología, cae en etnología y la recoge la psicología, la sustenta un momento la filosofía para dejarla caer hasta que la ética la rescata para finalmente dejarnos en suspenso. Sus concepciones han evolucionado más que el mico y el pez a través de la historia de manera compleja y no simplemente lineal. A veces sus concepciones se funden, toman elementos del pasado y tienen rasgos futuristicos, en una palabra, es un caos semántico y semiológico. Los constructores, los políticos y los arquitectos están felices en medio de tan feliz confusión lo que les permite seguir adelante con “jugosos” contratos de tal manera que el ciudadano se planta en medio de un entrecruce de vehículos en El Cable, como torero, sin tener a mano algo que lo sujete ni por adelante ni de atrás y exclama: ¡Qué paisaje tan culto nos ha dejado la anterior administración!. Rivas Montoya sube y baja de la misma manera que “la cultura” que se dice prohijó siempre en todos sus actos de gobernante, aunque la certeza del desastre cultural de Manizales es una verdad de puño, Manizales es una ciudad de cemento a la que se le va quitando poco a poco lo que otrora fuera su nervio, su savia, su valía a nivel tanto nacional como internacional.

Don Pedro Zapata que es un gestor cultural comentaba hace poco que vivía del aire, que se le estaba acabando la imaginación y que definitivamente entraba en un obligado y acelerado curso de “faquirismo” pues nadie mira hacia la cultura y cuando alguien se acuerda de ella cree que se debe hacer sin dinero para que sea verdadera.

Por lo anterior y otros motivos se explica que tan pocos hayan salido a replicar al columnista de SOHO. Muchos pensamos que efectivamente Manizales es una villa sitiada por cemento, con óptimos indicadores de movilidad y estética paisajística a corto plazo pero a la que le va falta inversión social y cultural. Definitivamente no puede haber cultura con hambre, sin empleo, con altísimos índices de deserción escolar, sin música y danza sobre los adoquines. Sin teatro contra las fachadas de vidrio y acrílico, sin debates en las tertulias y sin otro tema en los tintiaderos que los “business” rentables.

Aunque suene a insolidaridad estamos de acuerdo con Edwin Betancur Ramírez (4) no rompe lanzas contra Zableh sino que pregunta y afirma:

o “¿Donde están las ventajas de estudiar aquí? ¿Los estudiantes tienen privilegios en el servicio público?, ¿Son bilingües?, ¿Cómo es el servicio de restaurantes en la universidades?, ¿Las oficinas de Bienestar Universitario hacen su papel?, ¿Las bibliotecas tienen la bibliografía necesaria?, ¿La infraestructura está diseñada para estudiantes? ¿Qué pasa con quien en vienen a estudiar desde otros rincones de Colombia?



o De nada sirve armar edificios, puentes, túneles y cables mientras el desempleo se evidencia…



o No tenemos aeropuerto decente, y ¿que se puede decir de las vías de acceso a la ciudad? basta un aguacero para quedar incomunicados.



o No se puede negar el inquebrantable vínculo que tienen muchos comunicadores con los políticos de turno. … Siempre se elige a los mismos…del número de congresistas que se eligieron en el periodo pasado, solo quedan dos, el resto está siendo investigado por vínculos con todo tipo de delios, y aquí todos saben si son o no culpables.



o Resulta indignante que haya tanto desocupado que tenga tiempo para atacar una simple opinión de un hincha, quien jamás pone por debajo al equipo blanco, y solo se atrevió a decir la verdad, que desde luego resulta a medias”.

Como Zableh y Betancur Ramírez no puedo decir “¡Me toco nacer aquí y qué!” pero me considero manizaleño de tiempo completo y ciudadano de ella y no estoy en el grupo contra del artículo en SOHO de Adolfo Zableh. Me duele el comunicado de Prensa # 04 de Paulo Andrés Sánchez G. en donde informa de manera oficial la cancelación definitiva del Décimo Primer Festival de Jazz y Música del Mundo. ¡Qué perdida tan inmensa para la ciudad!. Pero nadie dice nada, la ciudad continúa como si nada. Nos demolieron el Teatro Olimpia – esa esplendente joya del arte y del buen gusto engastada en esta montaña – para levantar un parqueadero y la única voz audible fue la de Álvaro Atehortúa Carreño, el resto, todos, no dijimos nada (5)


Estos, Fabio, ¡ay dolor!, que ves ahora
campos de soledad, mustio collado,
fueron un tiempo Itálica famosa.

(Rodrigo Caro. Canción a las ruinas de Itálica.)

Su Director hace consideraciones que nos parecen válidas y oportunas a la presente Nota de Choque (6) “Para aquellos que se molestan cada vez que alguien se refiere a Manizales como un villorrio, lamento decirles que no solamente a esa condición la han empujado los últimos obtusos alcaldes (Néstor Ramírez, Luis Roberto Rivas, Juan Manuel Llano) y gobernadores (Emilio Echeverri, Mario Aristizábal), sino que cada día está tomando más forma de maqueta. Linda, como para ponerle un acrílico encima y mirarla de lejos, sin tocarla siquiera, porque no lo resiste. Además sin posibilidad de vivirla, porque se está muriendo y porque su dinámica es precisamente la de una ciudad expulsora. En Manizales y Caldas, como siempre en los últimos años y tras las últimas administraciones, se quiere sustituir lo fundamental por lo accesorio, y la razón fundamental de la cancelación es la ausencia total de política cultural en Manizales y Caldas (pública y privada)”.

“A los ciudadanos que están en Manizales y en Caldas, otra provocación amable para que recuperen la capacidad de reacción vehemente ante las políticas que agudizan el empobrecimiento de Manizales y Caldas en todos los frentes, especialmente el social y humano. A los manizaleños y caldenses que están afuera, ojo crítico y solidario con la región que lejos de nuestra perspectiva se hace pueblo fantasma”.



NOTAS

(1) Valencia Llano Albeiro, Arias Gómez Fabio. Manizales a las puertas del siglo XXI. La Patria, 1996. “Al lado de La Patria apareció La Voz de Caldas, periódico dirigido por Eudoro Galarza Ossa con la colaboración de Arturo Zapata, con el fin de enfrentar el desánimo de los manizaleños a raiz de los incendios y para impulsar la cultura regional” .. “Pero en 1923 la ciudad cuenta con cuatro diarios más: El Universal, El Diario, Renacimiento y La Fragua. Este desarrollo periodístico es de vital importancia por las posibilidades de irradiar las diferentes manifestaciones culturales”.

(2) Fue muy activa la presencia de la Imprenta Departamental y evidentemente las tantas veces reseñada Editorial Zapata. “El período 1930-1945 está caracterizado por ser un fenómeno editorial de impacto nacional donde se destacaron, además de las anteriores, las siguientes imprentas y editoriales: Tipografía Beyco, Tipografía Manizales, Editorial Atalaya, Tipografía de Antonio Ospina, Editorial El Libro, Tipografía Éxito, Editorial Irradiación, Unión Liberal, Tipografía Unión Obrera, Tipografía Arbeláez, Tipografía Claridad, Editorial Rodrigo, Alfa y Orsa y Ediciones Ivanko (pequeña imprenta del escritor Iván Cocherín)”. Valencia Llano, Opus Cit, pag 64

(3) Patiño Roselli, Alfonso. Augusto Ramírez Moreno. Obras Selectas. Cámara de Representantes. Bogotá. Imprenta Nacional, 1984. Pag. 27

(4) Periódico PÄGINA, Facultad de Comunicación Social y Periodismo de la Universidad de Manizales, Julio 16 al 31 de 2009, Art. La Villa Analfabeta, pag 3

(5) Atehortúa Carreño, Álvaro. El Gran Olympia.. Vida, pasión y muerte. Fundación Fondo Mixto para la cultura y las artes. .Edit Manigraf .Manizales, 1999. “Sin temor a equivocarme ni menos aún de pecar por regionalista, afirmo que en el Teatro Olympia se presentaron espectáculos culturales que en ninguna otra ciudad del país pudieron verse” pag7. “Fueron cerca de 50 años ininterrumpidos en donde congregó e irradió desde su escenario la luz de la cultura. Y abandonado en la más completa orfandad de Manizales, sus gentes y sus autoridades fue demolido inmisericordemente apunta de picas, almadanas y martillos. ¡Qué horrible fue aquello! Y qué frío nos recorría el cuerpo de pies a cabeza…Ese mes de abril de 1978 fue “negro” para la ciudad y el departamento” pag 301. Después de haber aceptado pasivamente ese crimen horrendo, cualquier cosa con la cultura puede suceder en Manizales. Como se está registrado ahora. Nos recuerdan todos estos hechos el episodio que nos narra el ilustre hispanista británico Hugh Thomas sobre el encuentro de José Millán Astray (mutilado de guerra) y el viejo rector de la Universidad de Salamanca durante la Guerra Civil Española cuando estuvo a punto de asesinarlo: ” En este momento, Millán Astray no se pudo retener por más tiempo, y gritó: “¡Abajo la inteligencia!” ¡Viva la muerte!”, clamoreado por los falangistas”.

(6) Comunicado de prensa N°004, mediante el cual se oficializa la cancelación del 11° Festival de Jazz y Música del Mundo de Manizales. Paulo Andrés Sánchez G.



*Sociólogo.

Manizales, Agosto 26 de 2009

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Es demasiado largo este texto para el formato blog, sugiero que se haga por capitulos.
Saludos fraternos a los amigos de la loca de la casa.

Carlos Aldana

Anónimo dijo...

Oscaro,veo que alimentas un debate que está apareciendo en los encuentros de Testimonios Urbanos ( encuentros itinerantes que se hacen los martes cada quince dias en Manizales); sería valiosa tu presencia en esas convocatorias.

Mario

Anónimo dijo...

que pena con carlos aldana, lo que era una simple idea o una reaccion de rabia terminó con las amplias vestiduras del ensayo. este al menos por lo largo pues no necesariamente tiene que ser extenso. este porque se puso a ramonear en citas y bibliografias que no tiene que ser tampoco cualidad sine qua non existiera el ensayo como lo explicitara don miguel de montaigne, pero si lo suficientemen largo para dar sueltas a los sentimientos.
porque al fin de cuentas el ensayo lo permite. tampoco es que deba ser necesariamente taquicardico y telegrafico para que tenga sus mejores calidades.

que pena de carlos aldana. espero que me haya leido de varios tomos y varias tomas, petit a petit, paja a paja, de la manera como el pajaro hace su nido como decia el profe de frances en el viejo chinchina, es decir, "in illo tempore"...

tampoco podemos pedirle a los bloqueros que sean sinteticos a tal punto que dejemos un chispero, se requiere la morosidad para la discusion de las razones, las imagines por el contrario tienen la sintesis del ojo y la brevedad de un respiro.

no prometo a carlos aldana ser mas breve. de todo se da en la viña de los generos literarios. lo veo mas comodo con la brevedad pero que no se le vaya la mano porque se perderia cosas maravillosas por ir en otros empaques ajenos a sus preferencias lectorales.

oscaro.