lunes, 13 de julio de 2009

PEQUEÑA SERENATA DIURNA





MARIO HERNÁN LÓPEZ


Hay canciones que no sé exactamente por qué me gustan. Hay canciones que me encantan y ni siquiera puedo seguir su letra completa o repetir algunas palabras porque no las escucho con claridad ( tengo una sordera que trato de disimular mirando la boca de la gente). Hay canciones que me gustan desde siempre, ellas están ahí y llegan una noche en un bar o salen por la ventana de alguna fiesta mientras escribo en la sala de mi casa. Hay canciones que con los años descubro que me gustaban más de la cuenta y que nunca las incorporo a mi discoteca para que no se gasten, para que no dejen de herir.

Hay canciones, como la Pequeña Serenata Diurna, que suelen llegar a la memoria para evocar, para sacar a pasear la nostalgia, para recordar que los seres humanos tenemos también un lugar para la dulzura, para el deleite, para el regodeo con lo bello, para el placer de lo íntimo y lo pequeño ( más bien lo ajustado, lo preciso, lo que nos queda naturalmente bien y a la medida).
Hay momentos en la vida para escuchar la pequeña serenata diurna, para acariciar por un momento el recuerdo de una historia íntima, precisa y a la medida, sin importar si volverá a ocurrir.

http://www.youtube.com/watch?v=MTZiF8ezeD4

Mario

5 comentarios:

Anónimo dijo...

Excelente, Mario, la canción de Silvio .

Un recuerdo, una nostalgia. Vivo en un pais libre dice Silvio. ¿Quien mas puede decir eso?
los privilegiados de todos los paises claro. Aqui en Springfield donde llevo mas de un mes viviendo no puedo decir lo mismo, sino todo lo contrario: Este el pais del miedo. Salvo para algunos que meten el miedo.Me siento mas libre en colombia.

Jose F dijo...

Según veo, Mario Hernán, vos te sabés tus opiniones más de memoria que yo.
Un abrazo

PS. Esto mismo puse ahora, pero no fue publicado. ¿Acaso censuran los comentarios que no sean anónimos?

Calle

Anónimo dijo...

Hombre doctor Calle, qué bueno verlo por esta casa. Seguramente algún diablillo le borró su comentario (esto también es de memoria).

Saludos.

Mario

Anónimo dijo...

¿ y no es más fácil censurar al anónim

Carlos Augusto Jaramillo dijo...

Siempre tengo esa misma sensación. Que las canciones que más me gustan debo escucharlas sólo por azar, que lleguen de pronto, sin aviso. Siento que si las tengo, que si las dejo sonar mucho se irán y ya no tendrán la misma fuerza. No es, para nada, un miedo absurdo. El temor de tener lo que deseamos nunca lo es.