viernes, 24 de julio de 2009

LOS CUERPOS DE LOS AMANTES.




OSCAR ROBLEDO HOYOS *



Los cuerpos desgastados después de la erupción en Pompeya. Laxos. Tirados allí, encalados, a la mirada de todo el mundo, los cuerpos de los amantes. Plastificados pero fijos a la mirada.


Contrariamente, ayer un amigo nos presentaba el momento de frenesí de la lucha orgiástica protagonizada por – simplemente – un hombre y una mujer. “Se abrazaron toda la noche, nerviosos, torpes, asustados y sin afán; en algunos pasajes parecían danzar; lograron sentirse, por momentos, precisos y a la medida; tampoco se agotaron de hablarse largamente al oído, con sus frases hechas”. (1) Allí estuvieron labrando el futuro toda la noche, escuchando discurrir sobre sus costados los goznes del tiempo y la utilería mecánica del cosmos para hacer surgir, tal vez un día, una estrella de la nada, una flor del canto de sus cuerpos.


Su texto contrasta sin embargo con la particular pantomima de ese “feliz” antagonismo de los cuerpos. Nada mas fatal que un cuerpo “post coitum”, decían los antiguos. O como decía un decepcionado Don Juan Tenorio: “Yo?, yo siempre he ido a la cama con las mujeres más bellas del planeta… pero, tristemente añadía, “Claro, que me he levantado con unas feas … de ataque”.


La revista SOHO el año pasado sometió a las mejores plumas del país la descripción del encuentro amoroso y el desenlace del día siguiente. De todo se vio en la viña del Señor. Daniel Samper Ospina se despachó con una picante andanada sobre la tristeza, maldiciendo el momento del asentimiento a la aventura del choque de los sexos. Guayabo, dolor de cabeza, exceso de nicotina en los pulmones, fragmentos de música, pequeños calambres, despelote de pieza, prendas tiradas por todos lados, ese agarrón seco a la garganta, ganas de ir al baño… ¡y esa fea compartiendo con uno de la noche a la mañana la almohada…. Y, peor aún, roncando!.


Definitivamente, ¡Que rabia!


El cuadro de nuestro amigo de columna es ideal por no decir que idealista. ¡Como lo traiciona la retaguardia judeocristiana del pecado y como pretende aun seguir el cortejo! Tal vez se alista como soldado inútil para una nueva batalla.


Sus bellas palabras me recordaron las agrias de ese hermosísimo texto de Subrayados: “Nos amaremos seis días, y al séptimo descansaremos: ¿Verdad?. Así hice decir a una de mis heroínas, en un cuento que publique hace años en una revista universitaria capitalina”. Más adelante dice Santander Arias: “Mi deseo fue pincelar la esperanza de los amantes, su frustración a través de las horas, las cosas inútiles que hacen, la mezcla de sus lágrimas y sus sudores, los desarreglos locativos semejantes al desarrugarse de las montañas y los monstruos feroces que surgen a su conjuro, semejantes a aquellos que los científicos nos aconsejan creer que son del periodo terciario.. rematé mi creación presentando a los dos insensatos, alegres, cumplidos, terminantes, prometiendo ante todos los dioses, no volver a amar nunca. Ese es el único descanso que puede permitirse el hombre: Avizorar, con relativo margen de seguridad, que nunca más habrán de reincidir, ni tender las redes para nuevos coloquios. Salir de la alienación de los efectos; sentirse libres para siempre, de esas ataduras tremendas, invencibles. Estaba en mi mente, náufrago, insidioso, ardientemente convertido en engendro de aviesos vigores, el verso escalofriante de Verlaine: “Mourez parmi la voix terrible de l´Amour” (2)

(1). Blog Lalocadelacasa, Palabras en la puerta, Mario Hernán López, Manizales, Colombia. http://www.lalocadelacasa1.blogspot.com/


(2). Poema XIX de Sagesse.

Manizales, Julio 23 de 2009



*. Sociólogo.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Decía hace poco un amigo que no hay un cuerpo más indeseado que aquel que te acompaña de regreso de un motel.

Carlos Aldana

Anónimo dijo...

Con el lenguaje, querido Oscaro, es imposible ser fiel, por eso resultan tan sospechosos los intachables.

Gracias por la refencia y la dulce y amable ironía.

Mario

Anónimo dijo...

Estimado Mariolo:

Tu texto me pareció tan bello, tan sugestivamente poético que finalmente sucumbí a la magia de tus palabras.

Como tenia por ahí medio olvidado un planteamiento extraño, se me vino a la cabeza el recuerdo de esa nota de Subrayados que para mí - en su momento - fue una revelación que quise compartirla con los habitantes de la Casa.

Fue tal mi emoción que escribí inmediatamente al Bloq, sin pensarlo dos veces. ¡Eres un provocador maravilloso!

Verlaine regresaba de prisión y se había convertido al catolicismo, al mas tradicional posible, cuyas huellas de azufre y cal se sienten en los poemas de Sagesse. Un Ángel Vengador y fiero recorre las piezas del bellísimo repertorio de buenos deseos y "ansias infinitas de volver a ser bueno" como un guayabo negro elevado a la enésima potencia. Ángel que es fiel copia de un remordimiento que nos aleja de tajo de las bellezas de la vida y de los “Alimentos Terrestres” (1897) de Gide. Un deseo inmenso de ser puro, de limpiar su carne, destilar otros aromas que no fueran las miasmas de vinos avinagrados de un burdel de baja calaña, generalmente epicentro de truhanes y central de diseño de golpes y bellaquerías, sacude casi todo el poemario que además,- arrepentido, - dedica a su madre, como queriéndole decir : Ha regresado a casa el hijo pródigo.

Los susurros, los besos, los abrazos son apenas los pinceles para dibujar los escenarios que nos abre y nos hace descubrir el amor…

Podría existir el mundo y las quimeras sin esa magia que tan bellamente nos entregaste?.

No creo!

Un abrazo,

OSCARO.