martes, 7 de octubre de 2008

¿RECUPERANDO LA MEMORIA?


La persistencia de la memoria. Dalí


Oscar Robledo Hoyos *



Hay quienes gustan hablar del “Tapen Tapen”. De mi parte - como lo expresé recientemente – pienso que hemos pasado una horrible noche durante la cual “estuvimos de agache” haciéndonos “los bobos” ante la masacre de los campesinos, el holocausto de las más apartadas poblaciones del país, las fosas comunes, los descuartizadores profesionales y los “profes terribles” de los cursos intensivos para Autodefensa. “LA DÉCADA DEL SILENCIO” en Colombia. Guerrilla desalmada y perdida, autodefensas sanguinarias, militares prestando las armas del Estado a la masacre colectiva, Estado cohonestando el desangre cuando no propiciándolo pero… sobre todo política y políticos desquiciados como “Nuevos carniceros de Lyon”. (1) Hace apenas unos días el Espectador hace la anotación del agache cuando titula la noticia de los jóvenes de Soacha como “La guerra que pasó de agache.” Soacha se desangra por los violentos y llora por los desaparecidos .Diecinueve madres lloran las violentas muertes de sus hijos en Ocaña”. (2)

Juan Diego Restrepo opina (3) que “El ex paramilitar Salvatore Mancuso tiene razón cuando afirma que si actores de la guerra en Colombia como él no dicen toda la verdad, “los verdaderos culpables del conflicto van a señalar a la guerrilla y a los paramilitares como los culpables”. Mas adelante expresa: “en el país son muchos los que callan su participación en el conflicto armado y depositan toda responsabilidad en los verdugos”. El columnista termina con esta afirmación que ya esperábamos de sus premisas: “ El reclamo de Mancuso es justo: la verdad de la expansión y consolidación del proyecto paramilitar en diversas regiones del país no sólo pasa por los victimarios. De ello me había hablado un campesino de la Asociación Nacional de Usuarios Campesinos del Oriente antioqueño: “Los victimarios son los peones de la guerra. Los verdaderos promotores del paramilitarismo están en la sombra”. Para finalmente concluir en lo ya esperado: “No obstante, creo que parte de las claves para desentrañar tal estrategia belicista está en las mismas palabras de Mancuso, quien aseveró que el Estado es el principal promotor de la violencia, pues según él, lo reclutó y entrenó para acabar, supuestamente, con la guerrilla”. Aun con el peligro de irlos molestando con la cita vale la pena concluir con lo que habría podido ser la introducción de la columna: “ Esa versión de Mancuso coincide con la de otros jefes paramilitares que, en distintas circunstancias y tiempos, hicieron igual referencia: “El ejército realmente nos formó, nos capacitó para combatir a la guerrilla”, reconoció en 1996 Carlos Castaño. En el 2006, Ramón Isaza explicó cómo empezó su labor paramilitar en el Magdalena Medio: “organicé a 16 ganaderos, los llevé al batallón y allá nos consiguieron 16 escopetas de 7 y 8 tiros”.

Juan Diego no destaca la responsabilidad de la opinión pública, nuestra cuota en el desastre. El silencio cómplice de la denominada “Sociedad Civil” que tantas vergüenzas y desvergüenzas oculta y tras la cual nos escudamos todos. Por eso hizo bien el pueblo de Trujillo en erigir monumento a la masacre de su gente de mano de altos militares de La Patria lo que se convierte en un monumento a la Memoria que estamos próximos a perder.

Los pueblos que pierden la memoria no alcanzan un sitio en la historia porque definitivamente, no la merecieron.



1. A Klaus Barbie se le acusa de la muerte de mas de cuatro mil personas y la remisión a los campos de concentración nazis de mas de siete mil miembros de la resistencia francesa.

2. María del Rosario Arrázola. El Espectador, 4 Octubre de 2008. La guerra que pasó de agache

3. Juan Diego Restrepo, Salvatore Mancuso tiene razón, Lunes 29 Septiembre 2008, Agenda Propia, Revista Semana.



*Sociólogo

Manizales, octubre 5 de 2008

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Bien por esa Oscaro. A propósito de tu artículo, debo compartirte que hace rato me ronda una pregunta:¿por qué confesaron los paramilitares como Mancuso?

Saludos

Mario

Anónimo dijo...

¿Qué hizo Carlos Ricardo la fotografía?

Anónimo dijo...

Ala, sí, ¿qué pasó con la reunión de los mamertos?

Anónimo dijo...

Mamerto es un término despectivo que suele usarse para referirse a quienes están a la izquierda en el espectro político ( los iniciados en el tema, saben que la expresión "mamerto" tiene un orígen particular en abril de 1948 y el papel del Partido Comunista en esos sucesos). En la foto desaparecida del blog no hay militantes del partido comunista - en realidad algunos están bien lejos de esas posibilidades, miren sus caras, sus ropas y las viandas abundantes sobre la mesa -.

En los tiempos que corren en Colombia parece que todos los asuntos - hasta los más trascendentales como una fiesta de amigos - sólo puedan verse en blanco o negro. Ese es el problema de querer saberlo todo.

Saludos

Mario