sábado, 20 de septiembre de 2008

REFUNDACIÓN DE LA PATRIA: UN PROYECTO SOCIONARCOPOLÍTICOMILITAR.




Oscar Robledo Hoyos *

Todos pasamos de agache frente al estado de putrefacción de la vida social y los vínculos y enlaces de nuestra dirigencia política. Fueron los políticos los primeros en iniciar el círculo dantesco del silencio. (¿Porqué tan callados los políticos?) Al menos eso fue lo que inicialmente se dijo, “inocentes”, “perseguidos”, “presionados”, “coartados” y “amenazados” por las “fuerzas del Mal”. (1) En una palabra “víctimas” como el resto. Por otro lado los ciudadanos que no fueron directamente agredidos o eliminados se plegaron al bárbaro despliegue de las armas financiadas por el empresariado, los latifundistas y el Estado (muchas evidencias que los militares prestaron sus armas a la delincuencia política-latifundista con el cuento que es lícito y urgente “combinar todas las formas” para luchar contra los terroristas; justificaron todas las muertes. Fue allí y en ese momento cuando se concretizó el nuevo contrato social: “Comamos Callados, refundemos La Patria por debajo de la mesa, maniatemos el Estado a nuestros patrimonios, hagamos la reforma agraria a nuestro favor, vistamos de guerrilleros a los campesinos, blanqueemos de “Héroes” a los asesinos y sumemos poco a poco la colecta de las pequeñas y medianas propiedades rurales a tal punto que de grano en grano reconstruyamos La Nueva Patria, la de los nuevos dueños del país”.

En los altos círculos de la sociedad colombiana, tanto ayer como hoy, se privilegió el ascenso rápido al poder y al dinero. La “cultura mafiosa” del enriquecimiento fácil y fulgurante prendió fuego en todas las conciencias, incluso las mas puritanas y tradicionales. Como decían las matronas de Medellín en las horas iniciáticas del Narcotráfico de Pablo Escobar y sus “aprendices de brujo”, “Mijito traiga el dinero bien habido, pero si no se puede, de todos modos tráigalo mijito”. Fue en aquel entonces cuando a ese estado moral de relajamiento se añadió esa costra de ahora de olvido, de desconocimiento, de mirar para el lado cuando de frente se están cometiendo todas las masacres. La sociedad civil se hizo “la pendeja”; en las reuniones de familia todos “nos hicimos los bobos”, los periodistas se hicieron de lado y empezaron el largo cortejo a las migajas de los presupuestos politiqueros regionales. Los clubes sociales que eran entidades de cernido elitista abrieron sus puertas - democratización de las oportunidades - a todos los bichos de la farándula y el crimen incipiente apenas organizándose.

La década 1990-2000 fue la década del silencio en Colombia, cuando la muerte abatió los ciudadanos más inermes, los más desamparados. Las clases altas se hicieron las que no vieron ni oyeron nada de la patria desangrada. Venían ecos, se contaban historias, pero no llegaban a los altos apartamentos urbanos el olor de la chamusquina y menos el olor de la sangre de los mataderos rurales, improvisados en toda finca, en cualquier altibajo de los senderos veredales, en las casas mas humildes de techo de palma y piso en tierra. Esa Colombia callada y silenciosa esta emergiendo ahora de los carteles de los testigos como el proceso 8.000 lo fue de los cheques. Los sapos que antes solamente croaban a la luna en noches de pescas artesanales ahora se han elevado a corifeos del nuevo estado, se han hecho “Cartel” con toda su parafernalia de testaferros, defensores, vedettes rubias y trigueñas de pechugas redondas y exuberantes, unas de las farándula, otras del Jet Set capitalino, las de mas allá de los decaídos Clubes Sociales pueblerinos. Mecanismo social que sirvió como canal de inclusión y rotación de élites. Una cohorte bien definida de emergentes del ganado mal “ganao”, del contrabando, la corrupción administrativa que llamaban entonces “avispamiento y cojones”, el chance, el narcotráfico, los rendimientos regionales que dejaba la salud pública con la miseria y muerte de los hospitales de provincia.

No es mucha la verdad que va quedando en claro. Solamente un gran boquete por donde se perdió el país o como lo diría Vargas Llosa Porqué y Cuando se Jodió el Perú. Un país fracturado, polarizado como el que más, corrupto hasta la médula de sus más encumbradas clases sociales, políticas y empresariales. Clase política que se olvidó de la política y de la gente, interesada solamente en montar, mantener y aceitar la maquinaria de su enriquecimiento y perpetuación. Clases o fracciones de clase, cooptadas, cómplices, insensibles desde lo mas encopetado hasta los estratos subuno y subdos que prestaron sus contingentes de una juventud desesperada a la aventura de la Nueva Patria.

En articulo de Julián Posada, “Adornarse”, leemos: “La sociedad colombiana eligió la opción simplista de parecerse al matón, asumió el lenguaje que lo identificase con él y le permitiese confundirse para “supuestamente” no ser eliminada”, luego habla de la moda, de los ritos de presentación en sociedad “La ombliguera, el superdescaderado, el brillo, la ostentación, son estéticas que asumimos de inmediato y que muchos emplean para insertarse socialmente”. Si, es claro que hay una estética social nueva, una “cortesía social” incipiente, pero mas que “parecerse” y “mostrarse” plásticamente es un modo de ser diferente: la indiferencia frente al otro, su no aceptación como otro, su desaparición como sujeto alterno, ya sin contrapeso alguno al egoísmo y el hambre de Tener mas para Ser mas, lo que implica despiadadamente su muerte física y desaparición simbólica y social.

Nuevamente, como decían los peruanos, “todo lo que se tocaba era pus”

(1) En éste caso, como en general los estudios sociales, se tiende a un tipo ideal que no da cuenta de todas las excepciones y las particularidades de la porción que se analiza de lo social. No todos los políticos estuvieron en la refundación, no todos los militares ni todos ciudadanos. Tampoco todos los Narcos firmaron el pacto de Ralito.

El “Ideal-type” de Max Weber debe distanciarse del concepto de “esencia” o substancia de la filosofía tomista y – por el contrario – es concepto propio a la metodología de estudio de las ciencias de la cultura. Es a lo que apunta “grosso modo” el profesor y analista del lenguaje Armando Silva en el caso de la familia Araújo (Proceso contra Alfredo Molano) al hablar de “Sujeto de enunciación referencial”. Véase, El Espectador, 11 Ago 2008.

*Sociólogo.

Manizales, Septiembre 20 de 2008.

8 comentarios:

Anónimo dijo...

El artículo de Oscaro me recuerda el título de un libro de Petras - que nunca leí-: la izquierda contra ataca. Y yo diciendo en las cantinas que la izquierda de la locadelacasa era una izquierda tranquila y reposada...

Mario

Anónimo dijo...

Y todo fue bendecido por el «PARA- Clito» como la obra de Dios (Opus Deis)y de los Santos.

Anónimo dijo...

Y YA VES MARIO HERNAN,

NO ES ATAQUE NI TIENE EL ANIMO BELIGERANTE. ES SOBRETODO, PIENSO, UN BALANCE DE UNA DECADA EN LA CUAL TODOS NOS CALLAMOS Y ASISTIMOS COMODAMENTE AL HOLOCAUSTO DE LA COLOMBIA RURAL, IMPAVIDOS, COMPLICES, COMO SI ESTUVIERAMOS DE ACUERDO... CON LO QUE SUCEDIA, SE OIA, SE DECIA Y NOS VOLVEABAMOS A UN LADO Y AL OTRO, NO QUISIMOS INVESTIGAR, NI HABLAR DE ELLO. VENIAN RUMORES... PERO TUVIMOS MIEDO DE SALIR A VER, A INDAGAR, A ENTERARNOS DE PRIMERA MANO COMO SI LA SOCIEDAD CIVIL ESTUVIERA ACORRALADA?. DE ACUERDO?. ACOBARDADA?. INTIMIDADA?.

TODAVIA NO LO SABEMOS. APENAS VAMOS CONOCIENDO ALGUNOS DETALLES DL HOLOCAUSTO.... Y NOS HORRORIZAMOS, .. NADA SABIAMOS... O LO INTUIMOS ENTONCES?.
UNA DECADA DE SILENCIO MARIO HERNAN, APENAS ESTAN HABLANDO LOS PROTAGONISTAS DEL HORROR Y NO NOS... HAN PARECIDO TAN "HEROES" MOCHANDO CABEZAS O CORTANDO BRAZOS EN CALIENTE... PERO NOS MIRAMOS A NOSOTROS MISMOS Y TAMBIEN SENTIMOS HORROR Y REPUGNANCIA DE NOSTROS MISMOS.

QUE TAL?

OSCARO.

Anónimo dijo...

Para nada la moderacion, antes te quedaste corto. Acaso las masacres que datan desde decadas atras y que hoy continuan patrocinadas por el gobierno serian moderadas?

Anónimo dijo...

LLevo varios años trabajando con la población en condición de desplazamiento; tengo claro el drama humanitario del país, acumulado desde los años ochenta, y creo que el papel de los académicos es "mantenerse siempre vigilantes".

No creo, Oscaro, que la sociedad colombiana tenga entre sus costumbres el quedarse callada; por el contrario, treinta mil o más muertos y el aspaviento parapolítico señalan otra cosa.

Por donde se camine siempre hay alguien denunciando a todo costo.

Creo que es hora de pensar en la justicia restaurativa que ponga el asunto en el terreno de la victimas, los victimarios y la comunidad para dejar a un lado a los que hacen plata, drama y patria con las muertes agenas.

Mario

Anónimo dijo...

¿Ya vieron lo que se escribió en el Malpensante sobre la sociología? Se les metieron al rancho.

Anónimo dijo...

El textico del Malpensante es más una provocación para tomar tinto que el abrebocas para una discusión sobre el tema...

Anónimo dijo...

EL PAIS EMERGENTE, EL NUEVO PAIS,
LA COLOMBIA DE NUESTROS HIJOS Y NIETOS.

Si, se oyen voces y a veces suenan timbres,
la gente esta hablando aunque parece que se le escucha poco,
hay testimonios, confesiones, revelaciones, testigos y contratestigos,
no importa,
va asomando la punta del Iceberg.

Por lo menos que se nos diga lo que pasó,
lo que hizo ese dueto fatal de las armas y los politicos regionales,
desalmados,
de brazo con desmembradores,
verdugos prostituidos,
ajenos a cualquier brizna de humanidad,
y tambien ese trio nauseabundo y tétrico de los paras, los politicos y los comandantes en jefes que por salvar el pais iban acabando con el campesinado inerme,
con la Colombia rural.

Tambien las obras del cuarteto con una guerrilla que hablando del pueblo hacia tierra arrasada con los pueblos mas apartados e indefensos, los mas pobres... increible... su rabia fratricida...que perdió su razon revolucionaria,hasta convertirse en otra horda. De que cambios hablaba en medio de la humareda de las ruinas y el llanto de la viudas y los huérfanos?. De qué promesa era portadora cuando solo dejaba escombros y muerte?.

Soy optimista, se avizora un nuevo pais mas alla del llanto y las horas de tinieblas, sin embargo, me sorprendo con esta pregunta:

¿CESO YA LA HORRIBLE NOCHE?

No quiero celebrar ya el dia del campesino,
me da verguenza de patria,
no quiero lechonas sobre campos que vomitan cadaveres,
sobre fosas repletas que dejaron brazos y piernas al descubierto,
zapatos y cinturones
como banderas de ignominia.

........... Soy optimista, se avizora un nuevo pais mas alla del llanto y las horas de tinieblas, sin embargo, me sorprendo con esta pregunta:

¿CESO YA LA HORRIBLE NOCHE?
oscaro.