viernes, 13 de junio de 2008

La guerra de los comunicados







Yidis- Uribe

Ciertamente la situación del régimen uribista esta en lo más maduro de la risa o la tragedia. No sabemos si reír o ponernos a llorar. ¿Es de la alta dignidad presidencial este rifirrafe con la Yidis y con todo el mundo? ¿Es oportuno que se baje del solio de los presidentes a hacer su propia defensa ante los medios? ¿Ahora nos van a decir que su desgreño también es producto de la Oposición o los Farquianos? No; es del mal gusto de su personalidad o su talante como dicen los españoles rancios.
El doctor Uribe no tiene límites en la camorra. Se da de puños con el primer gañán que se encuentre en la camino como aquello de la grabación premeditada y “filtrada” a los medios: “¡Si te llego a ver te parto la cara, marica!”. Cayó mas bajo que el Sarkosy del Salón parisiense de la Agricultura. Hace y fabrica su popularidad con un pugilato verdulero contra todo y todos. Todos los de la derecha o la izquierda son enemigos mientras no se confiesen, arrodillados, miembros de la misma coalición. El centro es el centro pero el del cetro. Algunos han avanzado la temeraria tesis de una esquizofrenia galopante con delirio persecutorio incluido. Sobran los áulicos, consejeros palaciegos y comunicadores tirabeques y faltan estudios psicoanalíticos de esta personalidad pugnaz que nos recuerda el cuento infantil del Matasiete. Lo malo de Uribe decía Cesar Gaviria el dia de la elección del presidente en el 2002 es su ansia desmedida de poder (hybris) y ya nos hemos venido informando los colombianos a saciedad de esta inquieta premonición, profecía o pálpito.
No esta bien que el primer mandatario se de trompadas y mandobles con cuanto perro y gato se encuentre en su camino y menos, que trate de tales sistemáticamente a eximias personalidades del país por el solo hecho de no ser de sus apetencias o porque no apetezcan de las excelsitudes de su Seguridad Democrática. Que le deje alguna cosita a los aparatos de Justicia porque no se puede ser a la vez juez y parte. Que se someta al veredicto de los jueces naturales de todos, que deje operar las instancias propias de la democracia y no nivele todo a su gusto y amaño reales. Como dice César Gaviria no le conviene a la Democracia Colombiana que vaya perdiendo todos los mecanismos de control institucional. También agarrado de las mechas con el presidente de la Corte. Después de tanta alharaca ahora resulta dizque van a ser las paces dice su abogado, como quien dice “Hagamonos pasito papá”. ¡Tantas peleas a la vez como tantas guerras a la vez quisiera su compadre Bush!. En cada esquina un bonche, en cada opinante un enemigo acérrimo, en toda posición distinta un terrorista agazapado. De esto no se conocía con tanta profusión en la historia política de Colombia.
¡Que espectáculo bochornoso de talla presidencial!. Quiero decir el de esta culebra que mora y se multiplica en el palacio presidencial de los colombianos. ¡Que talla!, como decían los abuelos antioqueños. Témale hijo, que su picadura da temblores, aflojadera de quijada, fiebres altísimas, espumadera en la boca, ojo voltiao y – finalmente - muerte a las veinticuatro horas.
OSCAR ROBLEDO HOYOS.
Sociólogo.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Buenísimo Oscaro, por lo que dices, por el cómo lo dices, por a quien dices, por resucitar a la Loca, ...espero.
Rodrigo

Anónimo dijo...

Esa facha de tropelero le queda bien a Uribe y llena los deseos de todos los guerreristas; está hecho a la medida de jojoy y de Castaño, de Chavez y de Bush. Que esperaban, ¿una sociedad comandada por los mejores?

Anónimo dijo...

Amigos de la Loca: Apenas un sainete de tercer humor pueblerino es elque hace el señor Presidente Uribe ante las cámaras de televisióm "Declaro bajo la gravedad del juramento" ....bla..bla. .. Ahora resulta que Yidis, la misma mujer provinciana que sacó de la solapa de sus aúlicos como honorable representante a la cámara para que votara su reelección ahora sí es la mentirosa y hasta loca. Que falta de respeto que atropello a la razón... Porqué no Jura ante los Jueces y no ante las cámaras? El presidente Uribe recuerda los tiempos de dictadores (Franco, Hitler, Mussolini) que doblegaban la conciencia a través de su onmímodo poder de atropellar el buen diálogo parroquial de sus súbditos.En el circo los payasos por lo menos nos hacen reír en serio, los payasos que nos gobiernan nos hacen fruncir el seño... no sabemos si a muchos es de la complicidasd o la desvergüienza.

Javier H.

Pablo R. Arango dijo...

Aquí va un vínculo al estupendo artículo de Rodolfo Arango sobre el mismo tema: http://www.elespectador.com/yidispolitica/columna-argumentos-invalidos

Saludos,

Pablo R. Arango