viernes, 27 de junio de 2008

La gran tragedia






Germán Antonio Guzmán





La gran tragedia no es la opresión y la crueldad de la gente mala, sino el silencio que guarda la gente buena acerca de ello.

Martin Luther King





El periodismo en Colombia ha sido el opio del pueblo. Deberíamos acabar con ese mutismo tan parecido a la complicidad que hoy por hoy consume a los medios. Que los asesinos guarden silencio resulta una obviedad dada la naturaleza de su actividad criminal, lo que en cambio molesta, es que gente reconocida lo acepte dócilmente volviéndose cómplices, y por que no, luego victimas. La esquiva verdad y la aun más huidiza reparación no llegaran hasta tanto se tenga certidumbre sobre los hechos. Ya se sabe de marras que son inconmensurables las trampas, mentiras y crímenes que han detonado la ilegitimidad del estado recién "refundado".

Aquellos criminales han invadido una suerte de espacio público no expresamente estipulado en la ley. Se trata de un espacio-tiempo virtual y a la vez real. Me refiero al lugar donde viven las opiniones. Cotidianamente pudiera ser un papel escrito, una publicación en Internet, una taza de café con los amigos; allí todos concurrimos para nutrirnos periódicamente acerca del mundo. Es adictivo y como las drogas crea conflictos, malestares y euforias, fatales a veces; pero crea sobre todo la sensación de pertenencia.

El establecimiento noticioso del país esta unido en el propósito de callar. Matiza los detalles y modos de comunicar las atrocidades cometidas contra los más vulnerables. Los narcotraficantes proclives al régimen, quien dice haberlos doblegado, se pasean a sus anchas promoviendo la reelección de su generosísimo inspirador ideológico. Insólitamente, no circulan libres sino apoyados por sus pares en los organismos gubernamentales sorprendentemente encargados de velar por la seguridad de los asociados. Sus andanzas merecen titulares súbitamente desplazados por el morbo, la tragedia o el espectáculo; sus hazañas confesadas a medias les libran de toda opinión adversa en Colombia.

¿Habrá un pacto entre agentes privados para despojar aquel espacio público? Ese derecho que pareciera algo verosímil en el occidente democrático del mundo, ha sido organizado para que fluya de una manera y canales apropiados. Los pactantes se han fijado como único propósito derrotar la insurgencia armada y a su vez denotarla como casi única materia de interés publico. Es un cuadro que evoca las épocas pre-renacentistas de la humanidad cuando las prioridades del estado se fijaban a la luz de dogmas maniqueos y de exclusión, todas destinadas al exterminio de los infieles.

Se trata de una paradoja metafísica. Es como si aquel espacio-tiempo público hubiera sido presa de las privatizaciones, quiero decir, de la imposición oficial del interés particular sobre la utilidad publica. Pues bien, no tengo duda que esos espacios de las libertades podrán ser todo menos un bien subastable. Es bien sabido que las libertades, ya que proceden de una construcción histórica, pertenecen al colectivo y por tanto no pueden los agentes privados accionarlas a su antojo. Tampoco sobra recordar que la calidad de la información que circula entre los ciudadanos es un síntoma inequívoco de la existencia o no de la democracia.

Por lo demás, es plausible pensar que la libertad de informar no es algo a lo que las sociedades puedan renunciar. Por ende ni los gobiernos deben censurar a los medios ni los dueños de los medios pueden tener la autocensura como opción. Si las dictaduras se caracterizan por censurar la información que se quiere difundir, así mismo los propietarios de aquellos medios no pueden operar como censores de la noticia ni tampoco podrían renunciar a por ejemplo, difundir la información de una manera razonablemente equilibrada.

Por consiguiente, y en el marco del exterminio que acontece, creo que los medios deberían decidir entre la independencia o la abierta militancia política. En este último caso, el medio tendrá un carácter panfletario y será nada más que una empresa económica al servicio del régimen político al que soportan. Entonces, el medio informativo deberá asumir y compartir la futura responsabilidad política en los desaciertos del sistema que apoyan. Pero claro, como se rigen a la luz de las libertades del derecho privado ello no va a pasar, lo que definitivamente crea un vació ético. La injerencia posterior de la sociedad o del estado sobre tales medios no podría ser por tanto considerada como restricción a la libertad de información, ya que el quehacer de aquellas empresas periodísticas no ha girado alrededor del interés general sino esencialmente estimulado por motivaciones económicas y/o políticas particulares.

Entonces los medios pueden contribuir a dignificar una sociedad o por el contrario, al amparo de intereses ocultos, convertirse en agentes de deterioro social. Razón de mas, que impide a los medios masivos de información operar bajo un régimen exclusivamente de supervivencia financiera o injerencia política.

Tales planteamientos parecieran utopías, pero no lo son. A pesar del recurrente sesgo ideológico propio del periodismo moderno, hay notables logros en materia de escrupulosidad informativa. Tal es el caso de CNN, Times, Reuters, NPR, entre otros. Esta intención de rigurosidad les ha encumbrado hacia el liderazgo noticioso mundial. Por tanto, es manifiesto que informar con rigor ético es no solo lucrativo sino también profesional y socialmente dignificante.

Germán.




10 comentarios:

Anónimo dijo...

Lamentablemente, la comunicación (los medios)se nos ha convertido es una especie de ideología del consumo, sin preguntarnos ni por su valor, ni por su legitimidad.

Mónica

Anónimo dijo...

Germancho, el mundo alucina: Chávez hace un año expusó a CNN y hoy apoyó, sin ningún pudor, la candidatura de McCain.

De todas maneras, queda abierta la polémica acerca del papel de la multitud y los novedosos medios alternativos que ayudan a configurar opiniones en contravía.

Saludos

Mario

Anónimo dijo...

Celebremos la liberación de los secuestrados y esperemos, sin afan, el sainete que desatará los detalles del operativo...

Martín Franco dijo...

¿Y qué es lo que dice acá que no se sepa de antemano? No hay que ser muy avispado ni tener un master en filosofía para darse cuenta de que los medios son manipulables y manipulados. Tantos párrafos desperdiciados para llover sobre mojado. ¡Bah!

Pablo R. Arango dijo...

La frase del pastor tiene un antecedente famoso (¿o varios?) de Edmund Burke -otro con espíritu reformador-: "lo único que se necesita para que triunfe el mal es que la gente buena no haga nada". Uno de los pocos hombres religiosos que sale bien librado del estupendo panfleto de Christopher Hitchens, "dios no es bueno", es precisamente M.L.K. Saludos.

Anónimo dijo...

Martín Franco: lamentable que alguien deje comentarios criticando en una forma tan vacía los escritos de otro. En su blog no encuentro cosas mejores y tal vez muchas peores. Es cosa de miradas. Si no tiene qué hacer, aplique lo que usted mismo escribió en el ultimo artículo que publicó:

"Debo sumergirme en las páginas y no perder el tiempo aquí. Aunque en el fondo lo que más quiero es seguir desperdiciándolo".

Por favor, no lo desperdicie aquí, que no aporta nada.

Carlos Ricardo

Anónimo dijo...

Carlos Ricardo: Hace carrera entre los blogs un par de vicios heredados de las sectas informáticas conocidos como la descalificación y el sarcasmo.

Si Martín quiere opinar sobre los temas que aquí se ofrecen ( más allá de un irritante !bah¡) creo que podemos invitarlo a escribir en lalocadelacasa sobre los temas que desee. Como dice Jairo Gómez, las discusiones hay que llevarlas hasta las últimas consecuencias.

Saludos

Mario

Anónimo dijo...

¿Cuál discusión hombre Mario?

Rodrigo

Martín Franco dijo...

¿O acaso lo mejor es censurar, como hizo Carlos con mi respuesta antes de habilitar la moderación de comentarios? Digo, tampoco me extrañaría que este mensaje no salga...

Anónimo dijo...

Escribir es riesgoso, mas cuando uno lo hace por una necesidad emocional o por muchas otras causas que no hay caso. Vale, los desaires tomemolos como medallas ganadas en el combate de las ideas. Gracias por leerme, distraerme y pasarnola del carajo!. Mario H. Y CREO dan papaya todo el tiempo, y es bello, en un pais donde la sinceridad no anda por ahi, donde todo es turbio y sucio; el miedo a la veracidad nos ciega. Yo tambien estoy aprendiendo a escribir y a leer y no se me da nada. A Martin quiza le cause verguenza ajena, mala cosa, hay que escribir, ojala como Gabo o mejor; sino como sea y punto. German G.