jueves, 1 de mayo de 2008

Y alcanzamos a comprar mazorcas y arroz en el mercado....

Por Carlos Ricardo



Como ocurre periodicamente, cumplí hoy con el sagrado deber de asistir al supermercado, para cambiar el desolado aspecto de la nevera e impedir que se convirtiera en almacenador de ropa y otros menesteres.
Las compras de hoy fueron las usuales y hasta donde sé, para los mismos comensales en mi casa: el número no ha variado que yo sepa....

Pero quedé intensamente sorprendido cuando procedí a cancelar en la Caja: el valor de mi compra subió en cerca de 15% respecto a mercados anteriores. Bueno, podría deberse a los excesos de charcutería (pero poca charcutería tenía en exceso), a una revista de computación que compré, a 5 duraznos, a que no me dieron el descuento en las promociones y a muchas otras pequeñas grandes cosas, que sumadas, podrían explicar el sobrecosto.

Casi nunca lo hago, pero revisé la tilla de mercado y allí encontré explicaciones más reales: el precio del arroz y de las mazorcas subió de manera importante, Cuánta razón en las palabras del Comandante Fidel cuando desde su lecho de recuperación, alertaba a los latinoamericanos sobre la situación de seguridad alimentaria generada por la utilización de algunos alimentos como fuente de biocombustible.
Parecía tan lejana esa posibilidad y ante todo tan lejana para Colombia, que algunos achacaron sus palabras a la senectud que se apropiaba paulatinamente del cerebro castrista. Sin embargo, en muy poco tiempo las cosas han sido contundentes y el impacto tan lejano para algunos, llegó, impactó y se siente. Artículos tan de lo cotidiano como el maíz, el arroz y otros, se convirtieron en artículos inalcanzables. La popular mazorca, provisión de norma para los paseantes de ferias, fiestas y carnavales, es ahora un costoso alimento que sólo se servirá en ocasiones especiales: cuando venga el Papa , cuando se case la tía solterona o cuando el tío calavera declare solemnemente que se regenera.
Y el arroz, que pródigamente se lanzaba a la salida de las iglesias en las bodas, será parte de las listas que discretamente ponen los contrayentes en las Boutiques como sugerencia para que los invitados lleven sus regalos, donaciones y rogativas.
Ahora, al lado de los Cubiertos Permaflex, la Licuadora de 75 velocidades y otras cosas, aparecerá la sugerencia de Bolsa de 15 Kg de Arroz Don Pedro o de 3 bultos de mazorca bogotana de buena calidad.

La cosa sería de risa, si el transfondo no fuera dramático ante las implicaciones para la población en general. La Seguridad Alimentaria, ese requerimiento fundamental de la Humanidad, está seriamente amenzada en todos los ámbitos, algunas veces por transacciones meramente mercantilistas, como la compra de cantidades importantes de todos los tipos de maíz para producir biocombustible, hasta los efectos de la sobrexplotación de los recursos naturales de los países. Nada más en la pasada semana santa, los colombianos vimos como las especies de bagre, el pez emblemático de nuestros ríos de trópico, prácticamente desaparecieron, producto de la pesca indiscriminada, del alto nivel de contaminación de los cauces y de la ausencia de políticas estatales que sean efectivas en la conservción del recurso. En alguna parte leí, que en 1970 se sacaban de los ríos del país, cerca de 700.000 toneladas de pescado por año, cuando actualmente con dificultad llegan al mercado 60.000 toneladas anuales.

La situación no es de risa, es de extrema alerta, pues se escuchan timbales y batintines, que evidencia que allende los mares, los ojos se cierran ante la amenaza de una hambruna peor que las que hemos conocido.
El santo mercado,está mostrando sus dientes feroces e inhumanos, llenado las arcas de poderosos de todos los ámbitos, que cabalgan sobre las necesidades de los africanos, los asiáticos y los americanos de todos los niveles.

6 comentarios:

Anónimo dijo...

Esas son bobadas tuyas. Como siempre tratando de menoscabar los indicadores de la economía colombiana, desde el circulo pequeño de una familia de cinco personas. Piense en grande, por ejemplo en los planes de desarrollo agrícola de los doctores Uribe y Arias, -nuestros presidentes- los dos de inteligencia superior.No se le olvide que su articulito puede ser leído por cualquiera en el mundo, llevándose una falsa imagen de nuestro país. Antipatriota, Piedadlista...

Anónimo dijo...

En los Estados Unidos el precio de los huevos se ha encarecido en mas 30%, los cereales y la panaderia mas de un 12%, los lacteos mas de un 11%; todo ello en los últimos 15 meses. De manera casi inédita, el arroz esta escaso. Por ejemplo las cadenas de supermercados Costco y Sam’s (esta ultima filial de la gigante mundial Walmart) ha limitado la venta de arroz a una bolsa por cliente.
La raíz del fenómeno proviene en buena parte de la aprobación por el congreso norteamericano de una iniciativa legislativa de origen republicano destinada a promover la producción masiva de biocombustibles en los estados de Iowa y Ohio, mediante subsidios y otras medidas. La ley fija la meta es pasar de los actuales 7.000 millones de galones de etanol a 36.000 millones para el año 2022.
La consecuente influencia de los biocombustibles hacia la economía agrícola no se ha hecho esperar, ha repercutido en el mundo entero al presionar los mercados bursátiles respecto de un bien transable que otrora gozaba de una importancia mas bien discreta. Brasil avanza en ese mismo sentido a pasos agigantados, sus implicaciones merecen varios artículos.
La idea de la palma de aceite y otros gustillos de la narco-economía avizoran horizontes fabulosos, de ahí la necesidad de un TLC.
Ojo, solamente los ciudadanos de países que tengan suscrito un TLC con Estados Unidos gozan de beneficios migratorios y de inversión excepcionales, un TLC permite la migración de capitales bajo un régimen preferencial. Nadie quiere recorrer el camino de Julio Mario quien lleva casi tres décadas tratando de trasladar su fortuna al primer mundo con grandes costes, dificultades tributarias y otros embelecos burocráticos.
En una década comer mazorcas será un lujo que pocos podrán costear, se requiere todo el consumo de maíz de un persona/año para producir el biocombustible necesario para aprovisionar un vehiculo tipo campero. Asi esta la cosa.
German

Anónimo dijo...

De estas explicaciones,también escuché que los cereales escasos se deben a la elevación del nivel de vida de los chinos, que ahora tiene mayor capacidad adquisitiva para alimentos, y como comen tanto arroz-como arroz- y otros cereales están compitiendo duro en la compra de cosechas antes de cosecharlas, y así asegurar la comida para millones de ellos. Quién compite con los chinos?
Pero tranquilos que estamos asegurados, según dice el Dios de la agricultura.
Rodrigo

Anónimo dijo...

Esperen proximamente en Colombia el cartel de la remolacha, el de la higuerilla y el de la palma de aceite... ahh, y un grupo armado cobrando por la circulación de la comida

Anónimo dijo...

También hay que esperar el cartel de la arepa de maiz y el monopolio de la arepa de chócolo. En las mañanas les cobrarán vacunas a las señoras que venden tortas en los portones...

Antifaz dijo...

...Y el cartel de los sapos, que ya está en las librerías.