domingo, 9 de marzo de 2008

Boomerang





Es plausible pensar que el descomunal conflicto internacional causado por Colombia no haya sido organizado por los Estados Unidos. Al menos no en su forma sustancial. Prueba de ello es la forma como el grupo Bolivariano de países latinoamericanos ha resultado especialmente fortalecido. Así por ejemplo, Hugo Chávez goza ahora de una remozada salud política, Correa funge como victima de una agresión monstruosa recorriendo América para clamar condena y solidaridad; y como si fuera poco, Daniel Ortega ha logrado reunir suficiente evidencia para temer del país tenedor de su archipiélago en el Caribe. Los países de la región con mayor o menor tono desaprueban el accionar militar Uribista, (esto sin contar la casi unánime condena europea), haciendo que la pinza Bolivariana se cierna sobre una Colombia empobrecida y dependiente, hoy por hoy, sumergida en la peor catástrofe diplomática jamás enfrentada.

El gobierno de Uribe y su discurso belicista representa en Suramérica el factor más desestabilizador para la región, los hechos son suficientemente demostrativos. La actuación reciente del gobierno colombiano al bombardear injustificadamente territorio ecuatoriano lo ha demostrado. Una de sus primeras consecuencias es haber desplazado a un segundo plano la supuesta amenaza que el bloque bolivariano cernía sobre la región. La crisis que hoy ocurre se origina por la incursión de tropas extrajeras en Ecuador y no por la naturaleza política de las victimas masacradas contra todo derecho.

Solo unas pocas horas duro la celebridad del golpe propinado a la izquierda militarista. En modo alguno, previeron sus gestores que las consecuencias internacionales y las sanciones económicas iban a abatir el logro aparente. Han sacudido al mundo las imágenes de un Raúl Reyes sacrificado por el juego sucio del enemigo. Es la esfinge de un hombre que junto a un puñado de universitarios se ha entregado en cuerpo y alma a una causa en medio de las condiciones mas extremas que ser humano alguno pueda tolerar. Esta estampa contrasta de pies a cabeza con los derroches y bacanales que gozan los narcotraficantes amparados por el estado en las llamadas cárceles de alta seguridad.

La lógica Uribista sobre el conflicto parece que solo convence a la mayoría de los colombianos pero no tiene eco ni relevancia en el resto del mundo. En otros lugares la insurgencia colombiana no es vista con la misma lente y por tanto no convence el tono ni el discurso presuntamente antiterrorista mas allá de asemejarlo a la consabida diatriba propia de las decenas de países sumidos por doquier en las miserias de los conflictos armados.

El origen reciente de la salida belicista procede desde las épocas en que gobernaba Cesar Gaviria, hoy tranquilamente autodenominado líder de la oposición política. Gaviria acudió a los Estados Unidos como recurso para lidiar militarmente la guerra civil que ha subsistido en Colombia desde décadas atrás. A principios de los noventa y con la excusa de construir una escuela en alguna comunidad pobre del litoral Pacifico, el ejercito americano hizo su primera aparición notable en el país. La idea era que al involucrar la mayor maquinaria militar del mundo en el conflicto se iba a tener un escenario más favorable para mantener el régimen bipartidista lejos de la amenaza que por entonces ya representaba la insurgencia.

Todos los gobiernos siguientes han suplicado en Washington por el mantenimiento y ampliación de la “ayuda” en todo el territorio, otrora un poco más soberano. La pérdida de Panamá al igual que el conflicto actual muestra en común la misma componente esencial, la actitud deliberada de los gobernantes de llevar los conflictos armados hasta las últimas consecuencias sacrificando la negociación y el acuerdo civilizado.

La hecatombe surgida parece salida de la mente psicópata de gente afín al extinto Pablo Escobar o de dueños de casas editoriales que a sangre y fuego se muestran rebelados contra la realidad del país. Es claro que las miserias que plagarían la historia de América, ya bien pronosticadas por Simón Bolívar, no daban cuenta de lo indispensable que iba a resultar la complicidad de los hombres de leyes criollos.

Hay responsables nítidamente identificados en la depravada gestión del conflicto social que ha padecido Colombia desde siempre, culpar exclusivamente a los Estados Unidos es parte de esa estrategia.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

La respuesta que ofrece Antonio Caballero a su propia pregunta sobre que hacer hoy-hoy, nos pone en nuevos limites políticos ¿ se debe respaldar la acción del Estado frente a la barbarie de las FARC?

Estamos frente al mayor reto de la izquierda colombiana en los últimos años: diferenciarse al mismo tiempo de las FARC, de Uribe, de Chávez y del fundamentalismo.

Saludos

Mario
Mario

Anónimo dijo...

Excelente articulo. El talante de la accion del gobernante se sale de los moldes de la legalidad para revestir finalmente la marca o el talante de las movidas entre narcos o paras. Y el problema es que lo ejemplos ATRAEN sobretodo cuando el cargo o el reconocimiento social del actor juegan una accion modélica en el subconsciente de los espectadores o "fans". Para muestra, el botón, del Rojas que no tuvo empacho de asesinar a sangre fría a su jefe, dormido, con su propia arma y luego cortarle la mano y robarle su computador. Ah, pero antes tambien tuvo el detallito, para cerrar la operacion, de matar a su compañera para luego salir a los medios del pais a pedir la recompensa por su bella acción: Cinco mil millones de pesos.

Todo un enfermo, un mostruo para tener en cuidados intensivos de tipo psiquiatrico... como gran personaje. Se fue por lana y parece que todo el mundo no esta de acuerdo con "su inocencia".

oscaro.

Anónimo dijo...

Filantropía teme por el futuro de la bienestarina.
Abril 3 de 2008

En la era de los biocombustibles los Filántropos se salieron del Closet, se trata de un grupo reducido de multimillonarios en su mayoría norteamericanos, que andan muy preocupados por los devastadores aleteos de buitres y gallinazos que andan a la espera de que el hambre creciente les depare alimento cárnico a superficie, hoy mismo.


Con la conducción del Presidente del BID, se van a reunir en las próximas horas para encontrarle un camino a unos cuantos millones sobrantes y dejar caer de sus mesas opulentas los mendrugos que podrían según ellos, aliviar la crisis humanitaria que bulle en África, Asia y América Latina y hasta en los propios Estados Unidos, quien creyera. Y a propósito, ¿dónde estaban los filántropos cuando ocurrió la tragedia de New Orleans?

Cristianos todos ellos, ahora sí se han conmovido por Jesús, José y María.

Es lo que explica que hayan invitado personajes tan disímiles como el Premio Nobel de Química y Juanes, Niqui Martin, Alejandro Sanz, dueños de Fundaciones como Chaquira –ocupada-, y otros que sin un cupo en la lista de magnates, ofician como Presidentes de Telefónica, Western Union, Caja Madrid de España, o simplemente Ministros de Hacienda, Alcaldes de grandes megalópolis, Gobernadores y obviamente el Secretario del Tesoro.

Aunque todo apunta a preparar una agenda que le sirva de muleta humanitaria a la inminente reunión de los 47 países que conforman el FMI, los filántropos están plenamente enterados que de hoy al año 2030, sus acumulados en billones o trillones de dólares permiten sin desmedro, destinar una parte a “preparar los anzuelos y enseñarle a pescar” a millones de hambrientos olvidados por Dios.

A la redacción de este comunicado le resulta simpático y hasta insólito, el papel a jugar por el Premio Nobel de Química en esa reunión, pero alguien nos llamó explicando la importancia de la BIENESTARINA como una de las panaceas más gratas tanto para las entidades de socorro, como para católicos y cristianos, el MANA de las sagradas escrituras muy seguramente podría salvarse de la amenaza de convertirse también en materia prima de los biocombustibles. Se prevé que la fórmula del polvo de marras quede liberada, o convertida en bits por el Gurú de los sistemas informáticos, BILL GATES, enemigo numero uno del Software libre.

Al final del banquete se prevé que LUIS ALBERTO MORENO, gracias a su hoja de vida en los Bancos del Pacífico, se convierta en el “pulquérrimo tesorero” del grupo y bajo los tañidos eléctricos de la guitarra de JUANES, todos los asistentes en un “... a Dios le pido...” vuelven a soñar con la dominación mundial del deteriorado imperio norteamericano. Vaya vaya.

JORGE ESCOBAR