martes, 26 de febrero de 2008

Carta de Mónica L.

Manizales, febrero 25 de 2008



Muy apreciada Leta

No he sido capaz aún de vencer la repugnancia que siento, con todos estos golpes de terror que ha alcanzado proporciones monstruosas en el continente… adornos pedantes y una moral enrarecida todavía nos muestran la baja crueldad del país.

De tu viaje, parece que fue algo maravilloso, podría decir de ti, que estás en una resurrección del deseo para volver a tu actividad y no dejar escapar tu vida. A propósito, quiero comentarte y ajena al chisme -que quede claro- que, Piedad por fin se separó de su marido. Pasaron muchos años para tomar la determinación, siempre creía que era una flaqueza rendirse y ese esfuerzo artificial que sostenía para que se diera la relación se le estaba convirtiendo en un vicio dominante que le pudo, que hería su amor propio. Soy libre, grita ella. Ya la vemos circulando con sus mejores poses, llena de vida, alegría, redecorando su casa, invitando a las amigas, cambiando las costumbres que el esposo le imponía. Sus hijos, le hicieron la bienvenida al mundo de la vida, y el señor se fue con otra, motivo por el cual, le reclamó los muebles y enseres a Piedad, pero menos mal, ella le entregó todo. El muy imbécil, no se percata que lleva la huella y la historia en esos objetos…

Leta, parece que nos rendimos algunos de los catedráticos y ocasionales porque no pusimos tutelas a la Universidad, y, como efecto no nos han pagado, pero a los que interpusieron si les pagaron. Esperaré pacientemente como siempre me ha tocado hacerlo, para recibir mi pago. El caso es que, me gusta el ambiente universitario, enseñar y conflictuar a los estudiantes, encontrar en ellos potenciales y darles la oportunidad a la transgresión bajo argumentos. De esta manera, -si se logra- los modelos pedagógicos tendrían que cambiar. Justamente, por varios años, se realizó un cambio “La reforma curricular”, nos capacitaron, había contradicciones porque, en primer lugar, entender el concepto de crédito que no lo tenían claro quienes lo explicaban fue una tarea ardua. Pero, finalmente, ya la reforma se aprobó. Cambió de forma, no obstante, los modelos pedagógicos siguen igual, no ha habido cambio. Veo todavía clases magistrales de cuatro horas y cuatro paredes; lecciones o informes escritos donde la memoria es la que trabaja, pero no la comprensión. Los estudiantes devuelven los apuntes de clase con el lenguaje del profesor y éste queda satisfecho. Me pregunto: dónde quedan los estudiantes como sujetos pensantes activos y no imitantes pasivos? Leta, he tenido unas experiencias con resultados maravillosos en el salón de clase que van directamente a la investigación por medio de proyectos de acuerdo al objeto de estudio del área en cuestión, para ser aplicado en la vida real, y no una lección que no me garantiza comprensión. Algún día hablaremos más detenidamente de este asunto.

Ahora, el 9 de febrero cumplí años, acuariana por excelencia. Me hicieron fiesta sorpresa con la embriaguez segura, buena música y excelente comida elaborada por todas, pero más sorpresa se llevaron mis amigas cuando les confesé mis años, menos mal, como dicen ellas, no los aparento…sin duda, todos estos dolorcitos que me aparecen tienen que ver con el tiempo. Justamente, ahora estoy escuchando a Jorge Valdez interpretando Reloj… “no marques las horas porque voy a enloquecer… detén tu camino porque mi vida se acaba…” espero querida que me des ese ejemplo de vida porque deseo cambiarla, tu lo sabes, ya no quiero continuar con este asunto tan penoso…

Un abrazo muy grande,

Mónica L.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Sería muy bien visto que en una Universidad los procesos de conciliación se apliquen para llegar a entendimientos claros y justos entre sus vinculados por encima de aquellos determinantes que la obligan como las tutelas ,tal se enseña por ella misma para otros conflictos externos.Esto también tiene que ver con la acreditación, pues esta no es más que un ambiente donde se respira y se siente la calidad en todas las acciones de la cotidianidad y en especial en todo tipo de relaciones entre los universitarios y sus problemas.

Anónimo dijo...

Que pena, se pasó por alto poner mi nombre en el comentario anterior.
Rodrigo

Anónimo dijo...

Muy apreciada Leta:

No he sido capazzzzzzzz zzzz zzzz...

Anónimo dijo...

Hace un tiempo escuché el resultado de un informe sobre los profesores aplaudidos en la Universidad de Córdoba (Argentina), la característica común era "moverse en el borde de la agenda". Sus pedagogías estaban el clave de Jazz, algo así como contar con una partitura básica apartir de la cual se movian con libertad y maestría todos los temas.

Mario