jueves, 24 de enero de 2008

Colombia no futuro




El establecimiento en Colombia protagoniza una guerra de papel. Se trata de lograr lo infructuoso que de marras se intenta en las selvas. Más que nada, es una guerra de titulares sin rigor informativo. Que la entrega, la foto, el abrazo, el insulto, la gira, la acusación, la calumnia, el video editado, el correo “chistoso”; la crispación; todo no es mas que la hecatombe soñada. Gracias a la eficacia mediática, Hugo Chávez al igual que los senadores norteamericanos demócratas o el mismo Sarkozy; seguirán alternativamente pasando de héroes a villanos de una semana a la siguiente. Semejante efecto maniqueo de los medios debe bombardear continuamente día y noche para que perdure su secuela.

Mientras tanto, ocultada por una pantalla o alguna hoja de periódico, la rueda de la historia descuenta futuro y bienestar para las generaciones más jóvenes. Que necedad que el gobierno de uno de los países mas pobres de Latinoamérica al cambiar por decreto la denominación de sus contradictores (en concordancia con una moda internacional evidentemente ajena), justifique así el gran proyecto de esa guerra santa por el establecimiento tal cual es. Las FARC no parecen ser las únicas tercas.

¿Será entonces que hay beneficiarios de una confrontación que no concluye? De hecho, ambas partes se solazan junto a ríos interminables de dinero, que aunque mal habido, nutren sin final su ánimo beligerante. Tal parece que el fin de las guerrillas supondría el fin de los grandes beneficiados por el régimen. Así las cosas es mejor estar preparados, el conflicto va para largo.








Germán Antonio Guzmán

1 comentario:

Anónimo dijo...

Así es