sábado, 17 de noviembre de 2007

UNIVERSIDAD DE CALDAS:HACIA UNA PATOLOGÍA INSULTANTE


OSCAR ROBLEDO HOYOS.

SOCIÓLOGO.



Los psicólogos dicen que hay necesidad de dar salida a los sentimientos de frustración en los niños para encontrar el equilibrio psíquico. Recomiendan ser creativos hasta encontrar un camino a la catarsis. Hay padres que usan colchonetas para tirarse a patear, dar golpes al aire, recogerse y estirarse como Spiderman, en una palabra, un espacio para desarrollar las “chiripiorcas” del Chavo del Ocho; otros padres disponen de almohadones para dar puños a la manera de Pambalé; otros mas sutiles usan materiales de colores, engrudos y papeles como telones para ser pintores abstractos durante la rabieta. Carlos Ricardo Escobar (1) comenta en perspicaz análisis que algunos estudiantes ante la poca expansión del movimiento estudiantil irrumpen a gritos y con pasamontañas en las asambleas generales, las emprenden contra las instalaciones físicas o invitan a una partida de futbol en donde el balón – simbólicamente – es la cabeza de Ricardito, el rector de la misma. La cabeza que estuvo de acuerdo con el allanamiento de la Universidad y con la salida precipitada a vacaciones con el fin de reabrir con la universidad saneada.


Los espacios que abre la universidad al pensamiento y al contexto social son amplios. Recordemos que “universitas” en viejo latín significa universal. Es allí donde Duns Scotto presentara las viejas thesis de Los Universales en el siglo XIV, el único lugar posible en su momento para un pensamiento global. Pero pasar en la Universidad de Caldas a colocar la cabeza al servicio de los pies es cosa aberrante a la razón y al sentimiento humano. Es por ello que nos pareció escalofriante la foto que nos trajera al bloq Carlos Ricardo: “Atención, últimos días del exRector en la U. A jugar todos con la cabeza del ExRector. Gran torneo relámpago de banquitas. Fecha: Jueves, 8. Lugar: Hall Central.” Su simple enunciado da escalofríos. Luego supimos que pusieron un petardo en la rectoría y por otras fotos vimos los estragos a la sede física. Tememos que se instaure en la U una novísima razón, la de caminar, pedestre, de una fracción de un estudiantado entusiasmado con los excesos de las autodefensas en la época dorada de las masacres y las fosas comunes. Tenemos aún en la memoria como un ludibrio y con dolor de patria la partida de futbol de los “héroes” paramilitares con la cabeza del líder comunitario en un punto sangrante de nuestra geografía o zoología nacional. Fiel copia, atroz copia, fea copia, desgarrante copia.


No es jugando futbol con la o las cabezas de los contrincantes que nuestra Alma Mater va a reencontrar su norte. Que tal que a la Rectoría le diera por invitar al Consejo Superior a un partido de futbol con las cabezas de los dirigentes del movimiento estudiantil. Sería el colmo del horror, la sinrazón y el delirio. Cuando cada bando se polariza se inicia lo que Leta (2) en su carta del 14 de noviembre denomina “una especie de seducción colectiva de la desesperanza”. La universidad debe levantarse a decirle no al horror/terror de la desesperanza que se expresa goyescamente en el “jueguito” de la cabeza rodante. La mera iniciativa es una bofetada a la universidad y al espíritu universalista que debe atravesarla de norte a sur, de oriente a occidente. No a las argumentaciones del desespero y las simbologías de la orgía paramilitar en algún sitio nefando de la masacre bellaca y cobarde. El profesor Escobar dice: “Algunas de las acciones de esos dirigentes estudiantiles, seguramente producto de la imposibilidad de movilizar a más estudiantes alrededor de sus reivindicaciones han pasado por hechos afrentosos que alarman al ciudadano común: “concursos” de quién golpea mejor al Rector; hicieron un muñeco y le pusieron una fotografía del funcionario. Luego, grupos de estudiantes con garrotes lo destruyeron y lo quemaron; vídeos amenazantes enviados por Correo Electrónico, perturbación intencionada de las actividades administrativas, partidos de fútbol con la cabeza del rector… ¡La afrenta ha sido el común denominador, evidenciando una escasa capacidad de argumentación, diferente a la vía del más fuerte!”.Mis palabras son eso, la alarma de un ciudadano del común a quien le duelen los últimos acontecimientos en nuestra universidad. Ojala el buen juicio y la cordura sean el producto de una seria reflexión así ésta haya sido obligada por unas vacaciones forzosas y extemporáneas.




Manizales, Noviembre 16 de 2007.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Una inteligente y sentida acción del rector frente a los estudiantes, podría ser el ofrecimiento de unas disculpas por las acciones mal encaminadas de agresión.
Dar ese paso, sería una "táctica" interesante en el conflicto, porque reconocer esa imprudencia (tanqueta), daría la posibilidad de emprender un dialogo menos prevenido, más sano. Sin duda, los estudiantes no tendrían ya que manejar la situación desde la violencia y entraría la palabra a remplazar el balón.
Ser humilde y ofrecer disculpas, da grandeza al ser. De lo contrario, las futuras discusiones estarían en el marco de cada uno de los nuevos juegos que deben estar planeando los estudiantes en vacaciones.
Se les puede salir adelante con nuestro ejemplo.bgu

Mónica L.

Anónimo dijo...

Así como el país terminó votando por Uribe - cansado de la práctica del secuestro instaurada en todos los niveles de la sociedad - así también en la Universidad de Caldas el bloqueo con pupitres saturó a todo el mundo, a lo que se suma la incapacidad gremial para negociar una salida institucional.

Lo que sigue es combinar lo que Pablo llama el individualismo (la ética del trabajo, lo que cada uno está conminado a realizar) las responsabilidades institucionales y la posibilidad de hacer acuerdos colectivos ( existen trabajos que demuestran las implicaciones positivas en el largo plazo, en los procesos derivados de los acuerdos).

Un gesto como el que propone Mónica podría ayudar a generar la sensación de que no hay derrotados. Más allá de ese gesto, también habría que pensar en la forma de llevar a buen puerto las emociones los profesores y estudiantes que lideran el asunto.

Mario