viernes, 9 de noviembre de 2007

¿Estilos discutibles o falta de estilos?





Carlos Ricardo



La crisis de la Universidad de Caldas continúa y las señales que se reciben de las acciones de los gremios hacen plantear más preguntas que respuestas: ¿hasta cuándo, cómo, vamos bien?
La intención inicial de sacar al Rector ha tenido diferentes momentos, en los cuales se han evidenciado fortalezas y debilidades de los movimientos estudiantil, profesoral y de empleados y trabajadores. En primer lugar, es notoria la capacidad de convocatoria del Movimiento Estudiantil, en el que confluyen diferentes fuerzas desde las políticas de varios matices, tendencias y culturas. La movilización de los estudiantes en el presente conflicto ha pasado del uso ingenioso de mecanismos de aglutinación a las abiertas afrentas personales y amenazas a los integrantes de ese estamento que no se acogen a las propuestas mayoritarias, (Medicina, Derecho, etc).
La actividad de los delegados estudiantiles en los organismos de Representación (Consejo Académico y Consejo Superior) ha sido poco menos que discreta, basada en esencia en planteamientos que evidencian desconocimiento de las normas que rigen a la Educación Superior colombiana y poca capacidad de respuesta ante situaciones coyunturales.
En ese orden de ideas, en una Universidad con cerca de 11.000 estudiantes, la movilización de 2.000 es importante, pero evidencia un desconocimiento rotundo, por apatía, desinformación u otro adjetivo que quiera dársele, de esa dirigencia por parte de la gran mayoría de los estudiantes.
En esas condiciones, el Movimiento Estudiantil actual de la Universidad, está conformado por un núcleo representativo pero pequeño, de los estudiantes de la Universidad que no sienten como propias algunas de las propuestas de la dirigencia del Movimieno..
Desde hace algunos años, ha sido notoria la presencia de fuerzas no representativas de ese movimiento, que apelan a medios intimidatorios para reforzar sus propuestas: encapuchados uniformados que arrojan elementos explosivos y que con lenguaje zahiriente ingresan a las Asambleas y pretenden ganar apoyo entre los estudiantes. La última acción de estos grupos, se realizó el día miércoles 7 de noviembre, cuando con piedras y explosivos destruyeron algunas instalaciones de la Universidad. Su accionar fue rechazado por los estudiantes que en ese momento estaban en Asamblea.


Algunas de las acciones de esos dirigentes estudiantiles, seguramente producto de la imposibilidad de movilizar a más estudiantes alrededor de sus reivindicaciones han pasado por hechos afrentosos que alarman al ciudadano común: “concursos” de quién golpea mejor al Rector; hicieron un muñeco y le pusieron una fotografía del funcionario. Luego, grupos de estudiantes con garrotes lo destruyeron y lo quemaron; vídeos amenazantes enviados por Correo Electrónico, perturbación intencionada de las actividades administrativas, partidos de fútbol con la cabeza del rector…
¡La afrenta ha sido el común denominador, evidenciando una escasa capacidad de argumentación, diferente a la vía del más fuerte!
En el Movimiento Profesoral, el desprestigio y debilidad de las Organizaciones Gremiales ha llevado a la realización de Asambleas y reuniones con escasa participación y ante ello, asomos de caudillismo entre los dirigentes que no se estilan por estas calendas y menos en una Universidad.
En ese contexto, con los estudiantes en vacaciones, la tarea para los académicos es sólo una: al rescate de la Universidad, al desarrollo de una Universidad que supere los crónicos males hiperdiagnosticados, conocidos por todos y tantas veces soslayados.
Sólo veo una alternativa: o todos los académicos y los funcionarios de la Universidad de Caldas asumimos la tarea o simplemente nuestra institución colapsa definitivamente, adminístrela quien la administre.
En esta Universidad he pasado 35 años de mi vida y trabajaré cuanto pueda, para que siga siendo Pública, Autónoma y ante todo UNIVERSIDAD.


8 comentarios:

Anónimo dijo...

Tengo sentimientos encontrados y mezclados: Rabia, dolor, miedo, desesperanza. Nunca, en mi historia de vida en la Universidad he visto tanta bajeza en un movimiento que se dice "universitario"; a veces creo que la falta de argumentos o la falta de contundencia, sensatez o fuerza de ellos lleva a que la fuerza sea la que generan los instintos -los bajos-. Me uno al clamor de recuperar la universidad para los universitarios, me uno a la tarea de generar espacios en donde se deconstruya y se construyan mejores opciones. No es posible que despúes de haber vivido un proceso de acreditación en donde se evidenciaron las fortalezas de un institución, a partir de las propias realizaciones de sus actores, hoy dejemos que, a lo mejor, quienes no han participado de estas construcciones sean quienes las destruyan. La Universidad somos nosotros mismos y somos nosotros quienes debemos salir a protegerla. Igualmente, creo que la Universidad está por encima de cualquier adminstración o administrador.

Maria del Socorro Candamil Calle.

Anónimo dijo...

Estamos viviendo uno de los momentos más estériles de vida universitaria: La precariedad política de los liderazgos, una reividicación basada en las consignas de la dignidad (es la misma consigna del fascismo) que no pone sobre la mesa los grandes asuntos universitarios y no demanda nada desde el punto de vista de la inteligencia.

Es hora de hacer un pacto por la Universidad de Caldas.

creo dijo...

Por considerarlo muy ilustrador de las posiciones en conflicto, pongo el comunicado que hoy emitió la Asamblea de Profesores del U. de Caldas, realizada ayer 8 de noviembre:


A LA COMUNIDAD UNIVERSITARIA Y DE MANIZALES

Manifestamos la vulnerabilidad en la que el Rector, los Vicerrectores, los Decanos y los representantes de los directores de departamentos y de programas de la Universidad de Caldas han puesto a nuestra Alma Mater, al decidir unilateralmente declarar a los estudiantes en vacaciones indefinidas.

Esta decisión no tiene fundamento, fue apresurada e irresponsable, por las siguientes razones:

- El cese de actividades ha sido históricamente una expresión de los movimientos sociales.
- A nadie se le ocurre que en una institución democrática, de libre pensamiento y diversidad de expresiones, un cese de tres días se constituya en una amenaza para la academia o para la institucionalidad.
- Ningún estamento fue previamente convocado para analizar la aparente anormalidad que estaba viviendo la Universidad y sus implicaciones en el desarrollo del semestre académico.
- Esta decisión fue el resultado de un preconsejo Académico, realizado una hora antes de la sesión oficial sin la presencia de los representantes de profesores y estudiantes.
- En la sesión oficial no se hizo ningún análisis de la situación de la universidad. La administración promovió de manera abrupta e irreflexiva la aprobación de las vacaciones indefinidas.
- Es una irresponsabilidad del Señor Rector, de los Vicerrectores y de los Decanos declarar a los estudiantes en vacaciones indefinidas; esta indefinición no sólo vulnera el derecho a la educación sino que pone en bandeja de plata a la Universidad para que el Gobierno concrete su proceso de privatización mediante el incremento de las matrículas y la captación de recursos externos a través de proyectos de investigación y de proyección.
- Esta decisión también vulnera el derecho al trabajo adquirido por un grupo de docentes ocasionales y catedráticos, a quienes se les anuncia modificación de sus contratos de acuerdo con criterios tomados unilateralmente por los Vicerrectores de investigación y postgrados y de proyección, desconociendo de paso el papel de los colectivos docentes de los departamentos y el Acuerdo 025.

¿Que universidad tiene sentido sin estudiantes?

Lo anterior es suficiente para afirmar que el Consejo Académico presidido por el señor Rector no tenía razones para tomar tal decisión. Al conocer las afugias económicas que tiene la Universidad (informadas en distintas instancias por el mismo Rector), sospechamos que para ocultar la incapacidad y la falta de gestión del señor Ricardo Gómez, el Consejo decidió sacrificar a la población estudiantil mostrándola como la causante de la decisión anteriormente señalada. Lo que subyace a esta decisión es la política de privatización que se le está aplicando a todas las entidades públicas como Telecom, ECOPETROL, Hospitales y ahora a las Universidades con presupuesto estatal. Sabemos que esta política es la expresión de una exigencia de achicamiento del Estado mediante la reducción de su participación en inversión social, impuesta por el neoliberalismo y la globalización y agravada por una pésima gestión administrativa.

Los profesores manifestamos nuestro rechazo a la figura de vacaciones indefinidas de los estudiantes por considerarla violatoria a derechos constitucionalmente consagrados y lesiva para la permanencia de la Universidad de Caldas y su financiamiento por parte del Estado. Denunciamos a los profesores de la Universidad de Caldas que fungen como Vicerrectores, Decanos y representantes de jefes de departamentos y de programas por haberse plegado de manera antiuniversitaria, antiacadémica y antidemocrática a la propuesta de la administración.
.
Manizales, 7 de noviembre de 2007.

ASAMBLEA GENERAL DE PROFESORES UNIVERSIDAD DE CALDAS.

Anónimo dijo...

Acojo la idea de hacer un gran pacto por la Universidad de Caldas. La Universidad Distrital está realizando una Constituyente Universitaria, algo similar debemos hacer nostros para abordar los asuntos centrales y darle salida a la situación.

Los temas podrían ser

Elección de Rector y reforma al Estatuto General.

Finanzas Universitarias y gestión de recursos.

Investigación y compromiso regional.

Plan de Desarrollo y procesos de acreditación.

Oferta académica y relevo generacional

Estatutos internos y procesos de participación gremial.

Es urgente convocar un grupo de coordinación de la Constituyente (ó del Pacto) para que defina la ruta.

Mario

Anónimo dijo...

El pacto por la Universidad, creo, es el camino. Pero ese pacto debe ser convocado desde ustedes, desde la comunidad académica de nuestra universidad. No es algo que se ordene desde la autoridad sino que nacerá desde el corazón de la comunidad académica... Ya los administrativos ayer hicieron primeras sugerencias, cuando nos reunimos a reflexionar en el piso sobre la papabomba del miércoles. Este periódo es de reflexión, pero también de acción... Los temas que propone Mario, esos son... Hay uno escencial: el PACTO DE VALORES DE MÍNIMO RESPETO... Vean el caso de UIS.
Ma del Socorro: no te desesperes: entre más oscura la noche, más brillan las estrellas. Seguro que saldremos mejor librados, con el consurso de todos.


Ricardo Gómez

Anónimo dijo...

A los estudiantes les faltó inteligencia,respeto, rigor y acompañamiento argumentativo en sus exigencias. Es lamentable cuando en uno de los comentarios firmado por Ricardo Gómez, escribe sobre la reflexión acerca de la papabomba y olvida que tanqueta mata a papabomba.

Considero que debemos ser ejemplizantes con los estudiantes frente a nuestras actitudes agresivas y ofensivas. Sin duda alguna, los estudiantes se comportan de acuerdo a lo que ven y aprovechan cualquier debilidad administrativa para sus actuaciones.

Los caminos por los que vamos, supongo están errados. Pensar la universidd realmente, puede dirigirnos a las mejores soluciones.

Mónica L.

Anónimo dijo...

Los pactos en la Universidad se han hecho a través de planes de desarrollo y proyectos para procurar Su Misión, sus Objetivos,su Visión; contando con su principios rectores universales a que ahora se llaman VALORES DE MÍNIMO RESPETO; Si quieren pactar, acudan a la historia reciente: cambien un «articulito» de los reglamentos generales, incrementen la «seguridad democrática« y todos felices.

Anónimo dijo...

Me gusta la idea de hacer una constituyente universitaria que permita pactar salidas de mediano plazo a la situación universitaria.

Gustavo