jueves, 11 de octubre de 2007

LA UNIVERSIDAD QUE MUERE



- Consideraciones alrededor de la consulta en la Universidad de Caldas-




Hay una Universidad que está muriendo: la vieja institución dedicada exclusivamente a la docencia, a la especulación de pasillo sin indagación empírica ni sustentación teórica, está siendo sustituida por otra con profesores mejor formados en distintos campos de la investigación y más preparados para realizar tareas de proyección en los terrenos de la asesoría y la consultoría sobre asuntos estratégicos. Los reportes de la Oficina de Planeación, sobre los niveles de formación de los docentes en los últimos cinco años, muestran un incremento notable en la formación posgraduada de los profesores. Los recursos del presupuesto destinados a los estímulos por la productividad académica suman cifras importantes que valdría la pena cotejar con otras universidades del mismo nivel.
Ahora es posible encontrar en la Universidad de Caldas docentes que cuentan con reconocimiento internacional en diversas áreas de las ciencias y las artes, también está fraguándose en silencio una circulación activa de profesores en proyectos nacionales y regionales, tal como lo demostró la acogida a la reciente convocatoria de la Red de Universidades Públicas. Los rasgos de la Universidad que emerge pueden encontrarse en los semilleros de Investigación y en los grupos reconocidos por COLCIENCIAS. En los tiempos que corren, resulta fácil reconocer que el carácter público de la Universidad está ligado tanto a los orígenes del presupuesto, como al cumplimiento de la responsabilidad social.
El sectarismo y la sinrazón política son rasgos característicos de la Universidad que muere, en su lugar están apareciendo múltiples formas de expresión que nadie puede arrogarse a la manera de las viejas vanguardias políticas; en este terreno, la tarea central de los liderazgos gremiales universitarios consiste en la generación de consensos internos que defiendan el carácter público de la institución y la procedencia estatal de los recursos, esto implica identificar claramente los escenarios para las confrontaciones. Quizá por eso resulta incierta una consulta que no apunta ni a empujar el parto ni a enterrar el muerto.

Mario Hernán López.

6 comentarios:

Anónimo dijo...

Carlos Ricardo, que foto te jalaste.

Anónimo dijo...

Un besote, me gustó. No solamente estamos viviendo un momento bien difícil, sino que avizorar un panorama con alguna mediana claridad es más complejo aún. Lo cierto es que asistimos a la muerte de la Universidad en la que nos formamos, ojalá sea para el nacimiento de otra a la altura de su compromiso histórico y la turbia dinámica del presente no nos lleve a su definitivo sepelio.

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lorena

Anónimo dijo...

Mario, es verdad, estamos en una especie de muerte diferida y dolorosa, en un proyecto inacabado de universidad, en el quebrantamiento de los postulados académicos. En términos nietzcheanos, es como reconocer explícitamente la ausencia de los fundamentos esenciales de universidad. Pero existen los sueños, la voluntad y el deseo para no dejarnos morir... y mucha gente inteligente y estratégica en capacidad para evitar los santos óleos.

Con afecto, Mónica Lucía

Anónimo dijo...

¿Que hay de nuevo en la muerte de una universidad? Al menos desde la óptica que planteas hombre Mario; si su naturaleza misma es morir cada día, cada semestre, cada año, siempre; y renacer cada día, cada semestre, cada año, siempre. No importando que esta resurja de la academia formal, aquella de los horarios, programas y proyectos aprobados por la oficialidad y soportada la más de las veces por la capacidad de los manejos presupuestales, auxilios o «favorabilidades» de los amistosos agentes de gobierno o de los círculos de poder administrativo local; o de las tertulias de afines, pares se llaman ahora, mantenidas en cualquier lugar de la institución, por fuera de ella o en el sin lugar de la Internet, para tratar cuestiones problematizadas desde fuera de la formalidad académica. Podes ver que los Ph.Ds, antes eran los Masters, se han formado desde las querencias individuales, desde las potencialidades para incursionar en campos de interés de profesores más que en las líneas trazadas para la fortaleza y desarrollo de habilidades para atender la Misión de la Universidad, todo ello soportado en la universalidad de la universidad que a veces choca con la formalidad del currículo ofrecido en los distintos programas. Vos debes recordar como la U fue potente investigadora y extensionista en piscicultura, o como ahora, tiene manifiesta influencia en formas de vida personal a través del Yoga; sin dejar de olvidar a profesores universitarios graduados en medicina que han surgido y se han mantenido en el campo de la literatura y el humanismo mismo; o el empleado cazador y coleccionista de mariposas, importante para la fundación del Museo de Historia Natural. A caso vos, discutis con tus alumnos acerca de tus últimos libros leidos? O más bien, te derramás en dicha en tus tertuliaderos? El hall es la antesala de la Universidad sabia, como la cafetería es el lugar de aprendizaje real de los estudiantes, sin olvidar la cantina.de Mónica

Anónimo dijo...

De: Beatriz Zuluaga Villegas

SERA NUESTRA INDIFERENCIA LA QUE HACE MORIR LA UNIVERSIDAD?


El nuevo modelo que se quizo implementar con la ley 30 ,no lo hemos aplicado o porque no lo entendemos o simplemente nos resistimos al cambio y dejamos que hicieran con nuestra universidad los politiqueros de siempre lo que han querido hacer, desestabilizarla hasta el punto a acabarla .

Si alguien es responsable, somos nosotros, sumergidos en el individualismo y la indiferencia. Para qué sirven los doctores que se forman con el presupuesto de la universidad, si no le devuelven a ella la inversión hecha.? Esos doctores formados se lucran con sus títulos, se vanaglorian de sus honores individuales y parece que poco o nada les interesa la universidad.

Se escuchan las críticas, pero no hay propuestas, y pensamos que debe surgir un líder, pero no sacamos el líder que tenemos dentro de nosotros. Cada estamento persigue conseguir lo propio, pretendiendo defender sus intereses, pero nos hemos olvidado de los derechos de la universidad: los estudiantes, luchan por su matrícula, los administrativos por sus salario,-primas técnicas- los trabajadores por sus prebendas en un pliego de peticiones, los docentes porque nos descarguen la labor académica y evadimos asumir responsablemente las direcciones académico administrativas, los directivos desvirtuando la esencia de la universidad y su autonomía aplicando modelos que no le caben a una universidad como la nuestra , los miembros de los órganos de dirección parecen estar en el lugar equivocado. El máximo organismo de dirección no conoce la universidad, o intencionalmente la está llevando por fueros que no corresponden: los intereses políticos – léase politiquería -; escogen como representante legal de la U a quien reúne los requisitos mínimos para ocupar el cargo, pero no el que tiene las calidades y capacidades para ejercerlo. Todos los intereses estan encontrados Estamos en un espacio que parecer ser el remedo la parábola bíblica de la torre de BABEL…



La Universidad necesita un líder y ese debería ser el Rector. Donde esta el lider? Esa falta de liderazgo es la que tiene al borde del derrumbe a nuestra universidad, o acaso el caos que vivimos no es consecuencia de la ingobernabilidad, de la incapacidad de quien se supone debería estar evitando la muerte de la universidad.



El ejercicio de democracia que se quiere hacer, tiene un objetivo mas allá de la cabeza de alguien, es llamar la atención hacia el sentido de pertenencia y la primacía del interés general, el de la universidad, llego la hora del compromiso, a todos nos compete: “empujar el parto.”

Anónimo dijo...

La Universidad de Caldas es un moribundo del que se alimenta la rapiña, hay rapaces de diferentes pelambres; estan las rapaces administrativas, academicas, estudiantil (representantes) y servicios generales (rapiña sindical); cada uno de estos se dedica a deborar una buena parte del pobre moribundo; se la comen viva y la enferma ni se muere ni se alivia; pero lo que no sabemos a ciencia cierta, es si a lo mejor ya esta muerta y los animadores de la farsa, a la usanza de los sicarios de Medellin, - que antes de enterrar a sus amigos -, le hacen creer a los demas que la muerta esta viva.

No son todos, pero si muchos, los que bailan la danza macabra...

Y la luna estaba lela....lela