martes, 30 de octubre de 2007

LA CUARTA ESPADA






- Lenin, Stalin, Mao y Abimael -


Hacía mucha falta un buen libro que narrara, con todo detalle, la vida, obra y desastres de Abimael Guzmán y Sendero Luminoso durante casi dos décadas de guerra en el Perú. Desde hacía rato, los interesados en la política reciente de América Latina se estaban preguntando por el destino de “Presidente Gonzalo” en la cárcel del Callao: ¿En realidad habrá cambiado su ideología después de la detención en 1992? ¿Qué pensará con relación a sus responsabilidades en una guerra que dejó 70.000 muertos? ¿Aún se creerá la cuarta espada de la revolución mundial?

Santiago Roncagliolo – el mismo de Abril Rojo, premio Alfaguara de novela en el 2006 -, acaba de publicar un libro que integra diversos elementos narrativos a través de los cuales se aborda con claridad, y se trata con fluidez, el asunto más espinoso y cruento de la historia reciente del Perú: la puesta en operación de un aparato ideológico-mesiánico de carácter maoísta capaz de poner en jaque a un régimen liberal excluyente y corrupto.

Una frontera sutil separa al idealismo político del fanatismo; en el primer caso, las profundas y evidentes desigualdades sociales, políticas y económicas alimentan la ilusión de transformar el actual estado de cosas y, en su lugar, poner en operación un modelo capaz de romper con las desigualdades y de ofrecer una oportunidad a los excluidos. El fanatismo hace énfasis en los tiempos y los medios para la acción, las ideas hacen parte de los instrumentos sobre las cuales el fanático gira con argumentos autoexplicativos, de ahí la profunda sospecha que siempre debe generar la elocuencia.

Más allá de las anécdotas vibrantes, de las secuencias eficaces y del morbo ocasional del cual se alimenta el relato, Roncagliolo interpela a sus lectores sobre lo que puede estar ocurriendo en una sociedad que es capaz de engendrar la peor de las guerras dirigida por hombres y mujeres pausados, bien informados y de maneras elegantes en el trato. En ninguna de las 285 páginas del libro, el lector colombiano dejará de comparar la historia de Sendero Luminoso, y la reciente guerra en el Perú, con la barbarie de esta guerra que hace rato nos jodió la vida.






5 comentarios:

Anónimo dijo...

Maginifica la reseña. Echenle una mirada a esta otra.
http://www.elpais.com/articulo/cultura/Abimael/Guzman/vida/atrapada/maldad/elpepucul/20071031elpepicul_5/Tes

G.Guzman

OSCARO dijo...

lA FUERZA DE LA UTOPIA ES IMPRESIONANTE. MOVILIZA, JUSTIFICA, EXPLICA, ENTUSIASMA Y TRANSFORMA A TRAVES DE LA LUCHA Y EL TIEMPO. PERO TAMBIEN ELLAS DESFALLECEN MARIO. MIRA EL SUEÑO DEL CHE Y TALVEZ UN DIA, EL DE LAS FARCS, VUELTO UN CHARCO DE SANGRE, UNA OBSTINACION ADELANTE CON UN BULTO DE COCA AL HOMBRO. NO ERA ESO LO BUSCADO. OSCARO.

Anónimo dijo...

Recuerdese que escribir un artículo con opiniones o comentarios diferentes al trinomio Uribe-Obdulio y Restrepo, lo hace usted enemigo de la democracia, de la patria misma, y lo hace a ud un terrorista disfrazado de avadémico, como ya se dijo en el nuevo espacio televisivo de los sabados o de cualquier hora y día: «LA PALABRA DE LOS DIOSES»

Anónimo dijo...

Estimado Mario,
Sería bueno que nos ampliaras sobre el último párrafo de tu reseña. ¿Cómo comparar la historia reciente de la política (y la guerra) peruana con la política (y la guerra) reciente de nuestra Colombia?
¿Cuales son las comparaciones desde el mando, desde la resistencia, desde la contraparte?
¿Qué papel jugo "el pueblo", el electorado, los medios, los academicos?
Qué pena ponerte tantas preguntas viejo Mario, pero vale la pena conversar. ¿o no?
Diego

Anónimo dijo...

Diego, hermano, habrá que hacer el trabajo que propones con tus preguntas; el libro de Roncagliolo no alcanza para hacer comparaciones juiciosas que permitan examinar lo que tu señalas, lo que si salta a la vista es que los asuntos del posconflicto ( reparaciones, duelos, perdón y olvido)nos esperan a la vuelta de la esquina con lecciones claras del caso peruano.

Mario