lunes, 13 de agosto de 2007

SOBRE EL LIDERAZGO GREMIAL EN LA UNIVERSIDAD DE CALDAS





Hace poco escuché decir que un profesor universitario celebró el allanamiento a la Universidad de Caldas, en tanto ese acto de fuerza aceleró las dinámicas del conflicto y le otorgó una mayor potencia al movimiento universitario. Semejante punto de vista está más cerca del consultorio psiquiátrico que de la estrategia o el cálculo político: una visión de la Universidad como espacio de confrontación entre amigos y enemigos no sólo es elemental sino peligrosa.

El asunto puede ser mucho más complejo si la apreciación proviene de alguno de los observadores atentos de la vida universitaria. Como se sabe, la historia y literatura están cargadas de ejemplos sobre los fracasos de los maximalismos, de las soluciones finales, de los radicalismos de todo tipo.

En la Universidad de Caldas está de salida la generación de profesores formada en los tiempos de la “pasión política”, de ella hacen parte Alberto Robledo, Maria Elvira Escobar, Lina Gutiérrez, Carlos Ricardo Escobar, Carlos Arango, Bernardo Useche; sus trayectorias personales, sus puntos de vista en materia política – y la militancia de algunos de ellos – les permitieron asumir la dirección de los movimientos universitarios resolviendo por el camino sus contradicciones. “Es más difícil terminar un movimiento que iniciarlo” solía decir Arango.

Quizá uno de los aspectos más interesantes en la Universidad de Caldas en los tiempos que corren, sea el proceso de gestación de los nuevos liderazgos gremiales: a diferencia de los liderazgos de onda corta característicos de los movimientos estudiantiles, en el caso de los profesores universitarios los liderazgos son de onda larga y hacen parte de ciclos generacionales fuertemente asociados a convicciones políticas; en algunas épocas los sectores políticos fraguaban nuevos liderazgos en la disputa por los espacios de representación universitaria, el asunto ha cambiado: el lugar de los sectores políticos lo ha ocupado el voluntarismo y la configuración de grupos con diversos intereses y múltiples formas de expresión que es necesario comprender y valorar.

Es probable que sea cada vez más difícil lograr convocatorias a las asambleas con direcciones improvisadas, sin una agenda política y académica de las organizaciones gremiales, al mismo tiempo que crece la circulación de anónimos, los correos electrónicos sin destinatario abierto, las amenazas pavorosas por su contenido y escritura. La movilización actual alrededor de las cesantías, los presupuestos y la dirección universitaria no sólo está poniendo a prueba los liderazgos gremiales, también está señalando la necesidad de emprender nuevos caminos en la forma de hacer un debate universitario.

Mario Hernán López.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Mario Hernán: bellamente expresas una cierta melancolía que retorna a concebir el concepto de lider, marcando la labor de un liderazgo que no pierda su centro ideológico. Los liderazgos actuales parecen ser oportunos para los encuentros y desencuentros, escenario de información que se desplaza en todas las direcciones.

Con admiración, Mónica

Anónimo dijo...

profesor
Mario Hernán:

Apreciado colega: me parece muy atinado su punto de vista. Estoy de acuerdo
en que es importante la formación de líderes gremiales, con posiciones más
frescas y con cierta claridad en sus concepciones políticas. Me parece que
el movimiento justamente mostró falta de ello en la U. de Caldas. También
conviene personas con posiciones políticas adecuadas al momento que
atraviesan el país y el mundo.

Hasta pronto,
Marta C.

Anónimo dijo...

Hola Mario

A prop�sito del liderazgo grmial en la U de Caldas, que creo poco existe, porque despu�s del movimiento que acabamos de vivir, yo qued� con la sensaci�n de que ese liderazgo No existe y demanda urgentemente construirse, con los nuevos retos, pr�cticas y discursos que viene demandando la sociedad colombiana, que ya no pueden ser solo desde posturas extremas, he venido contemplando la posibilidad de lanzarme como candidata al consejo superior, qu� tal ah?....

Ah� lo dejo planteado, espero que este ejercicio sea importante, no s�lo para dar cuenta del relevo generacional que lentamente va viviendo la Universidad, sino para que podamos hacer un ejercicio democr�tico y discutir ampliamente no con sectarismo y macartismo como se ha venido haciendo, los problemas estructurales de la U.

Ah� les quedo, espero sus opiniones

Sandra Franco