miércoles, 15 de agosto de 2007

Respuesta a Leta

Manizales, agosto 14-07

Apreciada Leta:

Lamento la demora para contestarte, gracias a la llamada que me hiciste anoche desde esa cabina algo incomoda como me lo dijiste, me alenté a escribirte y a justificar mi silencio.

Como te dije, algo enferma estaba, pero ese algo era fatal según los médicos porque de entrada en el primer examen aparecí con una masa en el hígado de varios centímetros y con el intestino ciego todo alborotado y en su vecindad anatómica se contagiaron. Tomografías de todo el cuerpo, tres frascos de sangre, me sacaron, exámenes invasores por los orificios y muchas incomodidades más.

Finalmente, y después de charlas con otros médicos y hacer la lectura del diagnóstico del Dr. encargado del caso, ellos me recomendaron morfina ventiada, que no era prudente quimioterapias ni radioterapias, total, empecé de inmediato a darme ese baño de tumba, pero menos mal, las amigas me acompañaron en este proceso porque para mí era escabroso escuchar a mi familia a media voz por el teléfono que me quedaba muy poco de vida, pues el cáncer inicial según el médico podría estar en los pulmones.

El proceso fue maravilloso porque estaba impregnada en mi, extrañamente, cierta alegría o goce. Alcancé a planificar el poco de vida terrestre, organizar, pagar deudas, arreglar con mi amiga enfermera para que me asistiera, peinara, depilara y me inyectara la morfina, así mismo, repartir las pertenencias con lista de escogidos pues no quería que mis “cuñaditas HP” hicieran de las suyas en mi casa. También diseñé el entierro, por supuesto cremada porque no soporto estéticamente a los gusanos de metro y medio devorándome.

Escribí dos artículos pos-retirada física, cartas a varios amigos (as) y una carta final que leería Beatriz Zuluaga en lo que llaman funeral acompañado de Cristal de Caldas en medio de los tangos que pidieran los asistentes y autógrafos en el cajón.

Tengo que reconocer que tuve rabias, una de ellas fue con el finado Carlos Arango, porque no podía entender la coincidencia que dos de sus amigas estuvieran entre la vida y la muerte Lina Gutiérrez y yo. Justamente, por ello, le reclamé hace poco en oración imperativa que por favor nos dejara tranquilas y consiguiera otras almas para su barra. Este fue un resumen mi baño de tumba (palabra tomada en préstamo de Pablo Neruda).

Finalmente, me siento bien y los exámenes no arrojaron síntomas de cáncer, parece ser que, es parte de un negocio en cadena entre los especialistas, radiólogos, patólogos, laboratorios e incluso laboratorios porque los medicamentos tenían que ser de marca y no genéricos, y lo que tenía era un rebote de amibas o amebas…

Leta, creo que me exageré en este preámbulo que no tiene conexión alguna con los problemas relacionados con la Universidad que es lo que nos ha interesado. No quedé sorprendida con la información sobre los momentos históricos que vivieron en la U., pues, se escucha a algunos profesores decir con cierta nostalgia idílica lo mismo que tu afirmas.

Ahora en la U. la inquietud que atraviesa los pensamientos de algunos profesores, después de tantas asambleas, paro, protestas y demás, es sobre las características de un liderazgo enfocado, racional, sobre el estudio de los grandes lideres tanto políticos como académicos que han dejado su huella. Es necesario, vernos avocados a la discusión más importante en este asunto, porque, sin duda, este último movimiento careció de planeación, estrategias políticas y políticas a aplicar hacia una dirección comprendida y sentida por todos los actores, no se precisaba un objetivo claro, puesto que, había problemas, intereses y distractores que se desplazaron, vertiginosamente, en todas las direcciones, marcando, justamente este desafuero de voces simultáneas. Un espectáculo podría calificarse en este último movimiento, una confusión, un escenario de desencuentros y de acarreo de información.

Leta, te pondré al tanto sobre las nuevas contrataciones en la U., sobre los escritos de los profesores relacionados con el asunto, sobre la realización de la consulta como ejercicio democrático al que tenemos derecho…

Saludos a todos los que pregunten por mí y un abrazo para ti.

Mónica

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Mi querida Mónica:

Tu escritura fresca y abierta deja totalmente clara la naturaleza de la masa en el hígado; por fortuna no se trata de una amenaza maligna - sin duda fraguada por Arango- sino una mundana invasión de tenias que dejan los excesos en la olla del cable.

Hermoso texto, tiene el ritmo del agua o el pájaro, o ámbos.

Mario

Anónimo dijo...

Que bueno es leerte, inclusive cuando cuentas tus cosas y las de tus compañeras-amigas que siempre guardas con respeto y consideración especial.Después de un gran susto por la forma como describes tus malestares, me has llevado a confirmar, una vez más, que el aguardiente no mata amibas ni enemibas,pues si lo hiciera...gozarías de salud plena; además que me has llevado a repensar acerca del interrogante cada día más insoluble de:¿Si los médicos se dedican a los negocios de ganancias rápidas y compartidas gremialmente, entonces quien o quienes se dedicarán a la salud de sus pacientes? o serán clientes?.
Espero visitarte pronto y darte un abrazo de oso.
Rodrigo