martes, 1 de mayo de 2007

PRESIDENCIALES EN FRANCIA.






"Olvídense de todo lo que han aprendido. Comiencen a soñar."
Graffiti en La Sorbona en mayo de 1968





Oscar Robledo Hoyos *


Con las presidenciales de Francia viene a la memoria el viejo libro del siempre joven amigo Ricardo Cuéllar, “La Fatiga de los Cereales”. Trabajaba por ese entonces en la Universidad de Caldas y vivía en una esquina romántica del barrio Estrella. Luego emigró por fatiga talvez o por la obsolescencia de la ciudad de Las Puertas Abiertas. ¡Sabrá Dios!. Dicen las buenas lenguas que se le vio por los andurriales de Medellín, posiblemente atascado en una posada con buen yantar y fémina placentera, como buen arriero que siempre fue.

Fatiga la de la "gauche" y fatiga la de la "droite" francesas. Tantos años gobernando la una y la otra y tanto años sin que sus problemas encuentren alguna solución. El programa del partido socialista de Ségolène Royal, un verdadero “potpourri d¨affaires” según los expertos, una sopa de posiciones sobre diferentes asuntos en un acto de conciliación casi ecuménica de todos los matices de la izquierda. Cuando se levantaron los hijos de los inmigrantes en las barriadas parisinas (Octubre- Noviembre de 2005) su partido dejó nota de su protesta contra el régimen pero hasta allí llegó su indignación. Y estuvo Mitterrand a bordo y La France no hizo sino caminar por los senderos de la profundización de la propuesta neoliberal y la seguidilla del liderazgo económico-político de los EEUU. Durante el último gobierno resistió impávido la ola continua de las privatizaciones y el retiro paulatino del estado de la economía en la creencia - hecha nueva Vulgata - que las leyes del mercado irían y van a dar al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios. Y de la derecha ni hablar. Opacamente termina su mandato Chirac. Deja una Francia al borde de muchas amenazas. A Nicolás Sarkozy, como ministro del interior y finanzas no se le perdona la deuda que tiene con los “quartiers” de la periferia, los HLMs, el contrato del nuevo empleo (CPE). Luego se levantaron los jóvenes víctimas de las flexibilizaciones laborales Sarkozianas, no se comprometió con el cambio; por el contrario en un lenguaje autoritario y carente de la mas mínima sensibilidad social trató a los insatisfechos como “racaille” (escoria, chusma, canalla) mientras que como heredero de De Gaulle se hacía en el congreso con la dirección y mando absoluto del UDF, incluso por encima de Chirac, un gran señor con toda la “politesse” de su nación pero sin la garra del gobernante de la IV y V repúblicas. A decir de Alejandro Teitelbaum, el pueblo francés retrocederá con Nicolás Sarkozy varios siglos de cultura política. La France que se vislumbra luego de la primera vuelta es otra de aquella dinámica y solidaria de 1789, dice sin rodeos, “su política (la de Sarcozy) francamente represiva, a favor del gran capital y pronorteamericana y su ideología reaccionaria con tintes racistas. Si es elegido cabe esperar de él una verdadera “blitzkrieg” contra los derechos de los trabajadores, contra los inmigrantes y las clases populares general”.

De otro lado, Monsieur Bayrou montó su campaña sobre la oportunidad histórica del centro político, soñando en un gobierno que reuniera lo mejor de las dos vertientes antagónicas. Pero como se preveía en las encuestas, no pasó a la segunda vuelta. La Sego que no fue capaz de aglutinar toda la “gauche” en su propuesta ahora se debate en coqueteos con Bayrou quien finalmente no se inclina de un lado o del otro. Para Fréderic Dabi políticamente es muy difícil el triunfo de Sególene Royal (Le Monde, Abril 30). Nicolás Sarkozy sigue punteando en las encuestas. Su posición autoritaria es una invitación al voto por una Francia en revisión de los grandes y altos compromisos que ha cumplido con la humanidad. Su discurso el domingo pasado en contra de Mayo 68 lo dice bien a las claras. Las reacciones no se han dejado esperar. Para Laurent Fabius la campaña de la derecha contra Mayo 68 tiene "dos objetivos" : "acabar con el modelo social francés” y “volver al orden moral represivo y el ejercicio autoritario del poder que prevalecía antes del levantamiento de mayo »

El dos de mayo será el debate público entre Sarkosy y la Royal. La expectativa crece y se calcula que cerca de 25 millones de franceses estarán pendientes de la televisión en lo que se cree va a ser el primero y el más grande debate político de Francia en este siglo.


*
Sociólogo.


Manizales, abril 30 de 2007.






1 comentario:

Anónimo dijo...

Con esta derecha veremos quién reemplaza a los gringos en Irak y paga la enorme deuda del Vietnam. Solo por hoy, José Obdulio duerme tranquilo