martes, 1 de mayo de 2007

LA BELLAQUERÍA DE PABLO ROLANDO


Fotografía de Mario Hernán López


Por: Mario Hernán López

Una columna escrita por Pablo Rolando Arango, en el diario local, abrió una polémica con pocos antecedentes en la Universidad de Caldas: Un par de apuntes irónicos sobre la gestión de las funcionarias responsables de las secretarías de Educación y Cultura del Departamento, volvió a convertir el hall central de la Universidad en el lugar de los encuentros universitarios por excelencia; sólo hizo falta el profesor Carlos Arango para conjeturar sobre si era cierto o no que el gobernador del Departamento se molestó por los contenidos y el tono punzante del artículo, llamó al Rector y esté a su vez quiso poner en cintura al profesor-articulista dado su atrevimiento e incómoda irreverencia con las autoridades públicas departamentales.

De nuevo el hall central se llenó de corrillos; en reunión informal de los tradicionales analistas de la gestión institucional se concluyó que el asunto en cuestión tenía aspecto inequívoco de censura: “¿Se imaginan ustedes al Rector de la Universidad Nacional regañando a cada profesor por sus consideraciones públicas?” Dijo uno de los contertulios; otro más agudo prendió las alarmas: “el nuevo Rector de la Universidad de Caldas se está moviendo en terrenos que no le corresponden, la responsabilidad política del artículo es del autor”.

Los argumentos y gestualidades propias de los peores tiempos de crisis institucional volvieron a aparecer: manos crispadas, rostros adustos, tinto a sorbitos, tonos enfáticos, frases vehementes, pucho en la boca…

- Al médico Tulio Bayer le tocó salir corriendo de la ciudad, no aguantó la presión social que le armaron desde el club Manizales por sus denuncias sobre la calidad de la leche y otros temas de salud pública; los dirigentes no soportaron sus puntos de vista y sus actitudes iconoclastas – Recordó el analista más veterano y avezado. Es importante leer de nuevo la Carta Abierta a un Analfabeta Político, sentenció mirando de reojo al más joven y tímido de los contertulios.

- Tampoco se puede echar al olvido al escritor Nestor Gustavo Díaz, los artículos en el periódico La Patria, sus sátiras al arzobispo y las novelas que escribió sobre las historias de locas, monjas y brujas lo pusieron en la picota pública – Se le oyó decir entre dientes al más tímido.

El grupo se hacía cada vez más grande y heterogéneo, los profesores de batas blancas venían de los laboratorios aun con olor a químicos; los más informales eran profesores de ciencias sociales o humanas siempre dispuestos a examinar la incertidumbre. Poseídos de nuevo por el afán juvenil perdido en la lenta vida universitaria, todos iniciaron su propia serie de preguntas; hablaban pisándose la palabra sin esperar respuestas. Por un momento, las voces alcanzaron la misma vehemencia de otros tiempos:

- ¿Y qué se hizo Hernando Salazar? Preguntó otro. Hernando hace mucho tiempo es funcionario de gobierno, parece el José Obdulio local - dijeron desde una oficina cercana.

- ¿Quién sabe algo de la vida de Flavio Restrepo, qué pasó con él después de su salida obligada por las denuncias del cierre infame del hospital? ¿Alguien sabe de los resultados de las investigaciones por el asesinato de Orlando Sierra?


En el transcurso de la tarde, cada uno logró exponer a gritos su punto de vista sobre el asunto de Pablo Rolando; con frecuencia aparecieron recriminaciones contra el lenguaje bellaco e inoportuno que enlodó a las dos damas que dirigen la cultura y la educación en Caldas – en Colombia no se necesita saber nada para hacer gestión cultural, dijo el veterano -. “Aquí manda el gobernador o la razón”, preguntó entre dientes el más tímido y joven, mientras miraba la hora en el reloj del veterano y salía corriendo cogido de la tarde para la clase de las cinco.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

No podría esperarse más de un rector que se asentó en la academia procedente de los beneficios obtenidos de la obediencia ciega a los dirigentes políticos de la comarca, como tampoco de un gobernador miope, mimado y dirigido por la oligarquía del club Manizales. Sólo se espera que la universidad responda con la entereza y dignidad que le corresponde, de lo contrario el profesor (a quien no conozco) será detenido por mandato directo del rector en algún consejo comunal (Académico?)

Anónimo dijo...

Nada de extrañar este tipo de comportamientos en la susodicha.

Esto considerando que es una secretaria sorpresa que ingresa a la Secretaría de Cultura en paracaidas, en una ruptura abrupta con el proceso de Juan Manuel el anterior secretario.

Además es coherente con sus políticas privadas, que no públicas, sobre lo cultural, a partir de las cuales ha dicho medio en serio medio en broma que su aporte al sector cultural en el departamento estará focalizado sobre el sector musical y la comunidad bandística, bien por ese sector pero mal por la secretaria, quien en ejercicio de su función pública ha dejado entrever sus intereses particulares (recordemos que ella era la anterior directora de Batuta) y su desconocimiento del resto del sector cultural del departamento.

Desmanes semejantes se dejaron ver en la parte del proceso que le correspondió dentro del XI Salón Regional de Artistas.


Atte


Mauricio Vásquez Arias

Anónimo dijo...

Mario, he sido una persona admiradora de Pablo Rolando, no desconozco su ironía, su parodia y su afán por develar todo aquellos que ocultamos cuando trabajamos en los escritos del mutuo elogio, no obstante, no quiero atreverme a hacer un comentario sobre el escrito de él porque no lo he leido pero si lo intuyo.

Mi inquietud es sobre tres interrogantes en tu escrito: Hernadno Salazar P. F. Restrep y Orlando Sierra. Quisiera charlar contigo sobre ellos.

Me gusta tu escrito atrevido, lanzado que yo no desde el tema, propiamente, lo catalogo como una fascinante estética de la perversión.