lunes, 23 de abril de 2007

SIN OFICIO





Por Rodrigo Restrepo Gallego
(Abril 21 de 2007)

Otra vez Manizales es tratada a baculazo limpio. Con la doctrina del castigo, en especial aplicada a los que nada tienen que ver, los curas párrocos han amenazado a su feligresía con la privación durante tres días de la misa, si el Arzobispo es condenado a prisión por desacato a una tutela fallada en su contra, y puesta por un civil que antes fuera seminarista, al sentirse atacado en su honra y bien ciudadano por el clero mismo que lo sindica de homosexual y ladrón. Como de costumbre el prelado guarda silencio antes de que lo guarden, antes de reconocer su falta de caridad y respeto con el prójimo, su enorme soberbia de pastor de almas, cada día más evidente aún por las mentes más pacatas de este siglo, bien distintas a las pacatas de un siglo atrás. Cubre su desacato a las leyes terrenales de la nación con el manto del Derecho Canónigo y con la ignorancia que de tal ordenamiento tenemos los que nunca fuimos a un seminario ni siquiera a jugar un partido de fútbol; de la misma manera como trató de evadir los impuestos de bienes y rentas debidos a la hacienda pública hasta el año pasado, ante requerimiento de la DIAN, el cual le causó «dolor de iglesia», según el mismo lo pregonó por la radio nacional. No se conoce si él pagó estas obligaciones debidas, o si fue la solidaridad de sus feligreses quien cubrió la deuda de casi setenta millones de pesos; o que tal vez, haya sido pagada por un pecador que ya ha comprado su entrada al cielo a la usanza de los adinerados de la región en el siglo XIX; o quizás, con la remesa de uno de sus padrecito que exportó unos milloncitos de pesos del bienestar de los estudiantes universitarios a los Estados Unidos y se fue con ellos. No lo sabemos.
Ni que olvidar ahora la huída ante el escándalo que él mismo formó cuando trató de satanizar la exhibición pública de adminículos sexuales, conferencias y proyecciones sobre el sexo y la sexualidad de los humanos en la Feria de Manizales de enero pasado, que sólo sirvió para cerrar a la iglesia viviente de los creyentes locales y visitantes- como nos enseñaron ellos son, cuando creíamos porque no sabíamos-, la magnificencia de los templos de la ciudad, su arte y arquitectura; favoreciendo con ello a los empresarios de este tipo de espectáculo con óptimas ganancias a disfrutar por fuera de la vida económica de la Ciudad de las Puertas Abiertas.
El cese de actividades religiosas por parte de los párrocos y los colegios católicos de la ciudad durará los tres días de reclusión previstos por las leyes y en manos del juez penal de distrito correspondiente, según se ha dicho. Es una huelga de curas cuya aspiración es la de someter de nuevo el estado a los mandares del clero, que terminará en masivas manifestaciones de paños blancos por la paz y la tolerancia, en rosarios y cantos que se oirán desde el parque José Escrivá de Balaguer del barrio Palermo hasta el palacio Arzobispal de la Carrera 22.
Ya se verá.








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3 comentarios:

Anónimo dijo...

Ahora son primero ciudadanos que curas ( le dije a mi hija frente a la pregunta por la tutela). Esa es una de las cosas que nos diferencia de la edad media.

¡Bien por esa!

Anónimo dijo...

¿El arzobispo es primero cura o ciudadano? les pregunté a mis estudiantes esta semana. ! es primero ciudadano! respondieron todos al unísono.

Mario

Anónimo dijo...

Lo que es abusar de una sociedad catolica desde su cargo, que no lo exonera de ser un ciudadano como todos