jueves, 8 de febrero de 2007

EL SASTRECILLO VALENTON




Oscar Robledo Hoyos *

Manizales, Febrero 7 de 2007

“En una lejana comarca, los habitantes del pueblo vivían aterrorizados por un ser de mas de diez metros de estatura que los visitaba constantemente. Cada vez que venía los dejaba sin vacas… ¡Ahí viene el gigante, huyan, huyan si no quieren morir aplastados! Desesperados, decidieron acudir al rey para que los ayudara a eliminar al descomunal intruso. Esta es una tarea para el capitán Capatán. El es el único capaz de enfrentar al monstruo, exclamó el rey.” Así comienza el cuento del Sastrecillo Valiente de los hermanos Grimm que nos leían para que nos durmiéramos juiciosos y sin pesadillas… pero, ¡qué de fantasmas! El temido capitán manda hacer un traje “pret à porter” del cual lo mas particular es el cinturón “pues quería ceñir su pantalón con un cinturón que tuviera bordadas en letras doradas la siguiente leyenda: Siete de un golpe”. Finalmente, acuérdense Ustedes, el que termina matando el monstruo es el sastrecito y no el temido militar.

Lo anterior viene a cuento por el espectáculo de Política-Show que nos montó el Señor Presidente el día de ayer cuando arremetió contra Goliat y todos los filisteos. No quedó títere con cabeza, solamente al final, como único sobreviviente de esta masacre virtual, El, el único, el Señor de todas las guerras a lo Bush, el que mató la culebra siete cabezas y le tomó una foto al duende desnudo. Sí, él que aniquila y aniquilará todo rastro de maldad, cualquier tizne de terrorismo, el gran mago del espectáculo en los medios, El triunfador mediático. Darío Arismendi se hizo a un lado, entronizándolo como la encarnación de las verdades eternas. Citó a la palestra como buen gladiador a todos los que piensan distinto, a la oposición en pleno, toda. Fue enumerándole al periodista uno a uno de los posibles contrincantes: “Siete de un golpe”. Yo peleo las batallas solo, decía, ante el gran silencio de los correligionarios. Solo frente al mundo como su homologo usamericano que dijo antes de lo de Irak: “Peleo solo y peleo al mismo tiempo todas las guerras del planeta, Quien no está con los Estados Unidos está contra él, su presidente puede llevar la guerra a todos los lugares del mundo”. No necesita de nadie pues es el gladiador invencible de esta arena deleznable en que el capitalismo salvaje ha convertido el planeta.

"Los señores del M-19 que no dijeron la verdad en su proceso son ahora los dueños de la verdad... el país no les puede creer eso". Carlos Gaviria “eludía los debates y actuaba solapadamente detrás de bambalinas, solo (él, Uribe Vélez) se enfrentaba a todos", "Lo que le va a tener que decir al país es sobre su sesgo guerrillero” Lo mandó a mirar sentencias sobre empresas de Medellín que “la quebró (sic) por hacer demagogia con el sindicato cuando era magistrado de la Corte Constitucional". Al expresidente César Gaviria a quien antes le anunciara un juicio político – con el resto de expresidentes - por su gestión, le mandó decir que “no se preocupe por el lenguaje, que se preocupe por las cosas de fondo, que lo que yo no le acepto es que me diga laxo con el paramilitarismo porque él dejó el paramilitarismo en alza y yo tengo un paramilitarismo en la cárcel y perseguido por las instituciones armadas de la Nación". No contento con hacer semejante camorra tuvo otros invitados al show: “Pónganme en ese debate al doctor Antonio Navarro Wolf". Como en el poema de Zalamea crece y crece la audiencia a medida que Arismendi incrementa el tiempo de presentación de éste culebrero de plaza de mercado pueblerina. Pidió que le trajeran adicionalmente a Gloria Isabel Cuartas M, comprometida exalcaldesa de Apartadó. No contento con el zafarrancho, solicitó además en la riña a la Alta Comisionada para Los Derechos Humanos de Naciones Unidas en Colombia, Doctora Almudena Mazarrasa. “Cójanme por favor”, pareciera decir a sus fans por que “los voy a volver papilla a todos y todas. Sí, los haré trizas, suéltenme por favor, no me cojan!. Sobre todo háganme llegar al Gustavo Petro “un terrorista camuflado de civil”. Su espectáculo circense nos hizo recordar de inmediato a Zampanó el bello personaje, rudo y musculoso, de La Strada de Fellini que doblaba el hierro ante la mirada atónita de aldeanos y campesinos. ¡Santa Pacha!, como decía mi difunta abuela que en paz descanse. Los únicos que se salvaron de esta función canibalesca fueron Horacio Serpa talvez por lo flaco o porque no gusta de su bigote mosqueteril y Piedad Córdoba quizás por ser negra retrechera.

El sastrecillo valiente de nuestro cuento se convirtió en la persona del presidente en sastrecillo valentón y deslenguado. "Ese debatico póngamelo con todos". Alguien habló de su “desmesura” (hibris) rayana en la locura; otro conceptuó que se comportó como un auténtico “gamín”. Le cayeron críticas de todos lados. Hasta El Tiempo en su editorial “Ojo con las palabras” (Febrero 6/2007) expresa que: “Si hay alguien que debe dar ejemplo de temperancia intelectual y mesura verbal en estas materias es el Primer Mandatario”. Solamente Pachito salió a decir que ya era tiempo que el Doctor dijera algo, que se había aguantado demasiado…. Mas fue un senador que dijo que lo que mata al presidente es su mal asesoramiento además de ése temperamento tan suyo egolátrico y pendenciero así se aderece de valentón, frentero, sincero, católico, apostólico y romano. En fin, Cesar Gaviria le recordó que la rabia y la intemperancia nunca han sido buenas consejeras. Uribe en su arrebato incendiario condenó a muerte, desde su alta investidura, a varios ciudadanos de Colombia o, será que la ¿Seguridad Democrática es solamente para amigos y aduladores?

El mismo editorial aclara “Más allá del tono, o del elemento 'retrovisor' que tenga la reacción presidencial, preocupan dos cosas. La primera es que el Primer Mandatario no puede andar acusando de "terroristas" a miembros del Congreso. No solo por los riesgos que implica semejante señalamiento en un país como el nuestro, sino porque es impropio recurrir a semejantes epítetos para dirimir debates políticos. El segundo problema es que el Presidente descalifica todo el proceso de paz con el M-19”. Al día siguiente en el mismo avión que lo conducía a los Estados Unidos lo volvió a entrevistar Arismendi, y, claro, volvió a arremeter a toda mecha contra la Oposición. Talvez porque se avistaba la pista de aterrizaje y posiblemente La Casa Blanca estaba sintonizando a Caracol- Radio.

“Salgan todos” grita Gelsomina, “Comienza la función: “È arrivato Zampanó”.

* Sociólogo.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Buenísimo, te felicito. No pierdas el hábito de entregarnos estas cosas tan buenas.

RUBÉN DARÍO SEPÚLVEDA GALLEGO dijo...

Pobrecito, no lo critique tanto que solo está intentando tapar las embarradas del hermano.

Anónimo dijo...

Deberíamos hacer una gran cruzada nacional para no contestar los insultos; que la posición simplemente no diga nada...
Me gustó el punto de vista de Pardo sobre este tema: "es una cortina de humo para cubrir los fracasos con la desmovilización"