sábado, 20 de enero de 2007

EL USO DEL ESPAÑOL, LOS COLOMBIANOS Y SALMA HAYEK




Por Rodrigo Restrepo Gallego

El lenguaje como expresión de la misma naturaleza humana crece y se modifica con los métodos que permiten el ensayo y el error, y con la experiencia que desde ellos se origina; consolidando de esta manera la eficacia y la eficiencia en la comunicación de los pensamientos; por ello requiere de largas revisiones y usos repetidos de nuevas propuestas, de palabras o de las imágenes para llegar a aceptar una innovación o declarar el intento como fallido.
En comparación con otras regiones hispano hablantes se dice que en Colombia tenemos un buen uso del idioma español, que ya no es el de España, ni siquiera el castellano como dice la Constitución. Usarlo bien, conlleva, además de darle cumplimiento a las normas que permiten mantener las estructuras que lo hace un lenguaje, el poner a prueba nuevas tendencias de uso, o ensayos que son propios de quienes saben, como ocurre con las propuestas de eliminación de las comas y hasta de la ortografía, o errores de quien aprende, o de quien quiere mostrarse perteneciente a un circulo especial y con ello atraer la atención. En todo esto los colombianos somos buenos.
Salma Hayek, - la actriz mexicana que ganó el premio Globo de Oro a la mejor producción en televisión con la adaptación americana de Yo Soy Betty La Fea (Ugly Betty) de origen colombiano- en una entrevista televisada, se mostró encantada con el español de sus amigos colombianos, con la capacidad para repetir a cada momento la palabra ¡ESPECTAAA…CULAR! «Con la que califican cualquier acontecimiento, no importando lo trivial que este fuera. Lo tienen tan incorporado a su manera de ser que ni cuenta se dan cuanto lo dicen, tan bellos, es su manera de identificarse en nuestro circulo. Cuando oyes un ESPECTAAA…CULAR puedes asegurar que allí hay un colombiano».
No se si ella, usuaria del idioma igual que cualquiera de nosotros, omitió la referencia al DEMASIADO por la cortedad de su entrevista o porque su circulo de amigos colombianos no ha incorporado este cuantificador, repetido más allá de la saciedad en los diálogos y conversaciones radiales y televisivas, y asimilado por sus escuchas. DEMASIADO ESPECTACULAR ya se oye como afirmación categórica.
Seguramente, Salma no sabe que se adjudica a los maestros colombianos, a ninguno en particular, la abolición en el lenguaje hablado y escrito del verbo PONER, al vetarlo en sus clases con la cantinela de: «cuidado con lo que dice, pues las únicas que ponen son las gallinas, y usted sabe por donde», y de imponer la utilización de uno solo de sus 44 sinónimos: COLOCAR, en cualquier expresión descuidada o formal. La extinción del verbo PONER es casi total en Colombia: Ahora el deportista se coloca sudoroso después del entreno. El cronista afirma que los cóndores liberados en los nevados colocan un huevo cada dos años. El general se coloca firmes ante el ministro. El columnista versado y serio coloca la televisión en un seriado americano. El entrenador de football coloca a jugar al suplente. El profesor se colocó furioso porque los estudiantes no llevaron el trabajo…
Seguro que los amigos colombianos de la Hayek llevan largo tiempo por fuera del país, pues no aludió el uso de la palabra TEMA ahora de moda en nuestro territorial lingüístico, en especial en los círculos de poder. Ya todo es un tema. El ministro de salud manifiesta que se hizo intervenir en EL TEMA DE LA VASECTOMÍA como un ejemplo para los colombianos de responsabilidad conyugal destinada no solo para las mujeres. El lector de noticias dice que la familia de Nicolás Espitia- el niño que murió en un conducto succionador de una piscina- demandará penalmente EL TEMA DE LA RESPONSABILIDAD del Hotel Hilton de Cartagena…Muchos otros ejemplos se oyen a diario que espero oigan del TEMA.
De todas formas espero que estas modas pasen rápido, y que el amor de la Hayek por los colombianos, sea eterno.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Salma Hayek es amiga de la farándula colombiana, poseedora de un lenguaje limitado y dulzón; si nuestra deseada Salma visitara el sur de Bogotá a lo mejor no la distingue nadie.

Anónimo dijo...

Creo que las destrezas lingüísticas y/o comunicativas de los colombianos no son siquiera aceptables. Vasta ver la labia redundante y plena de tecnicismos que los ministros usan para hablarle a la gleba.

He constatado que no hablamos el mejor castellano y mucho menos aun que hablar buen castellano nos hiciera mejores. Estrictamente, hablamos el dialecto colombiano, por obvias razones no se habla mejor en ninguna otra parte. A efectos de calidad de vida o productividad literaria los mexicanos o los argentinos les ha ido mejor y como se sabe o se cree ellos hablan el español de cualquier modo.

Ahora bien, salvo que uno hable tal como Gabo escribe, no siento que haya mucho de que vanagloriarse. Nos sentimos aun como el mejor bastión del español, lleno de ferias importadas y amnésicos respecto de lo mestizo del dialecto colombiano.

Por ahí decían que en realidad los criollos y sus tatara-tataranietos que aun gobiernan no querían separarse de España (con excepción del Chávez de la época) ellos tan solo pretendían que no se les discriminara por haber nacido en las indias.

La Hayek que hable como quiera, es bellísima, todo le luce hasta su bilingüismo mediocre lleno de afectaciones culturales de los dos lados del Rio Grande, ella tan solo actua.