viernes, 23 de junio de 2006

LOS TALENTOS DEL «FACTOR Xs»




Por Rodrigo Restrepo Gallego

Cuando las propuestas y peticiones de algunos jefes políticos regionales le tocaban lesivamente su integridad y credibilidad en el futuro de su región y del país, Fortunato Gaviria, gobernador del departamento de Caldas, se escapaba de sus compromisos de gobierno para visitar las escuelas rurales cercanas a la ciudad de Manizales. Allí se remozaba su espíritu, reconociendo cada vez con distintos niveles de asombro, el enorme y multi-variado talento de los niños de procedencia rural. Dialogando con ellos volvía a creer, a soñar en el país que ellos se merecían. Gozaba contando aún a los más escépticos, lo maravilloso que ellos eran. El talento que en ellos había.

De las pérdidas que nuestra nación colombiana ya se ha acostumbrado a aceptar con dolor lejano e indolencia cercana; la perdida del talento, de los distintos tipos de inteligencias manifiestos desde la precocidad de nuestros niños y jóvenes es la más dolorosa, la más desesperanzadora, la más funesta, la irrecuperable, con la cual no se podrá alcanzar la solvencia feliz de un pueblo con capacidades para solucionar sus mismos problemas de bienestar social y de civilidad.

Por la afinidad parental exaltamos el talento de nuestros hijos, y excluimos de nuestra mirada el propio de los hijos de nuestros vecinos, que comparten, que viven, gozan y se sorprenden ellos mismos con las habilidades y destrezas intelectivas de sus contemporáneos. Creemos que el desarrollo del talento es importante como finalidad y logro para una presencia proactiva en la «sociedad que aprende», en la medida en que éste sea de nuestra pertenencia, y aún de nuestra cercanía familiar; mientras ignoramos el talento de los demás niños; por ello pocas veces nos asombramos con lo que ellos hacen, manifiestan y expresan ante lo suyo y de lo que los rodea. Ya nos olvidamos que también lo fuimos y lo tuvimos.

No hay curso para enseñar a sorprender, a asombrar. Esto es propio de quien se reconoce ante un acontecimiento como poseedor de su conocimiento, -los ignorantes no se sorprenden, se encrespan, se asustan- y tiene la sensibilidad para asimilar la dimensión desbocada sobre lo previsto, goza de ello y lo aprehende.

Ver ahora en la televisión nacional, canal RCN, el programa Factor Xs dedicado al descubrimiento, apoyo y fortalecimiento del talento musical de nuestros niños, después de la larga y tediosa jornada futbolística del mundial, donde nada desborda lo previsto, es sentir un refrescamiento en el espíritu que ayudará indudablemente a levantar el ánimo a veces perdido sin norte.

Allí se ve, además de la desbordante alegría de los inocentes, la vivacidad en el comportamiento dialogante, la verbosidad relevante con dominio idiomático, los sentidos de vida, el reconocimiento de sus propias dotes y cualidades, la autonomía y responsabilidad para asumir compromisos sin temor al fracaso, la asunción de roles reales, el colegaje y sentido de grupo, el general avispamiento en sus presentaciones, en sus cantos, que son para mi, cantos de esperanza y del recuerdo de un amigo ya muerto.

Si desean verlos, vayan más allá de la belleza de Andrea Serna y deténganse en esta muestra del talento de los niños y niñas colombianas. Los invito a este refresco.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Repugna un poquito (mucho), que se utilice comercialmente y con tanto éxito tras el rating, esa imaginación y esa inocencia que llenan los bolsillos de los Ardila Lulle y cía.
El resultado es una niñez y una juventud creyendo que la vida se logra imitando a Shakira y a Juanes o logrando un cupo para uno de los Reality de moda. Todas las niñas emular a París Hilton y todos los niños a Brad Pit. Probablemente sean exitosos, pero cuántos de esos pululan?
Es un fenónmeno social interesante, pero de una superficialidad extrema, así hayan inventado el "Cambio Extremo" que dejó mueco a Higuita (por mala calidad del "Retoque" odontológico)

Anónimo dijo...

Ay no! Cómo así que Higüita quedó mueco. Como era de lindo, que pesar...

Anónimo dijo...

Como en la edición anterior, el público y el jurado se están encargando de sacar en las primeras de cambio a los mejores.