martes, 6 de junio de 2006

Alta hora de la noche

Alta hora de la noche



Roque Dalton
(1935-1975) Nicaragua



Cuando sepas que he muerto no pronuncies mi nombre
Porque se detendría la muerte y el reposo
Tu voz que es la campana de los cinco sentidos
Sería el tenue faro buscado por mi niebla
Cuando sepas que he muerto di sílabas extrañas
Pronuncia flor, abeja, lágrima, pan, tormenta
No dejes que tus labios lleven mis once letras
Tengo sueño, he amado, he ganado el silencio
No pronuncies mi nombre cuando sepas que he muerto
Desde la oscura tierra vendría por tu voz
No pronuncies mi nombre
No pronuncies mi nombre
Cuando sepas que he muerto no pronuncies mi nombre

1 comentario:

NTC dijo...

Excelente y bello poema de ese gran Poeta. Complementamos ...

DALTON ROQUE. Antología Poética (A)

Poetas de España y América, Colección de Poesía Quinto Centenario. No. 12. Fundación FICA (Gerardo Rivas Moreno, gerrimo@cable.net.co ) Primera Edición, Agosto 1.990.



Introducción

Juan Manuel Roca ( Para Andrea Roca )



Turno al ofendido

«Roque DaIton,

saluadoreñito,

paloma entre los pumas".

Fina García Marruz

Ahora, pasados ya 15 años de la muerte del poeta salvadoreño Roque Dalton (1935-1975), su obra puede sopesarse desde diferentes vertientes (1). También su vida, desde una juventud volcada hacia el qué hacer político y hacia el quehacer poético.

Desde esas dos orillas de una misma vocación liberadora, Roque Dalton es el río que se recorre a sí mismo, cuyo anhelo es desembocar en la liberación de su país, de Centroamérica, del mundo todo.

Al decir de Manlio Argueta, su compañero generacional, su hermano, al momento cuando la Universidad de El Salvador fue incendiada por los militares que juzgaban a ese centro como a un foco subversivo, año 1956, "comienza a surgir la persona de Roque Dalton" y su fervor poético.

Hasta su muerte, su cruel muerte perpetrada por un bando escindido de la izquierda de su país, una fracción del ERP donde militaba el poeta, gentes que de verdad sufrían una suerte de "daltonismo" político, de una ceguera total al ignorar que estaban fusilando a un hombre extraordinario que seguiría vivo no sólo en sus poemas, la vida y la obra de Roque Dalton se convirtieron, como en su querido César Vallejo, en una sola cosa.

Hijo de padre norteamericano y de madre salvadoreña, estudiante a medio camino de graduarse en derecho, exiliado en México donde, otra vez, dejó a medio empezar las carreras de antropología y de etnología, Roque Dalton inserta su poesía en la mejor tradición latinoamericana, la que hace un coto de caza en la subversión del lenguaje, en la ruptura.

Influenciado hasta los huesos por el peruano Vallejo, reconocía que en "una época, formalmente y musicalmente" estuvo influenciado por don Pablo Neruda.

Al irse despojando de esos influjos, Roque Dalton señala en La vida escogida, entrevista recogida en la valoración múltiple que Casa de las Américas realizó sobre su vida y milagros, a tres poetas franceses como estímulos para el mejor hacer de su obra: Henri Michaux, Saint-John Perse y Jacques Prevert, de quienes se nutrió, en el caso de Michaux, como de alguien que le "descubrió el campo de la imaginación, el campo de la creación pura"; en el de Saint-John Perse, de la "riqueza verbal y el trato de la imagen", y con Prevert encontró un nuevo aval para su "irrespeto", para su actitud desacralizadora.

Al contacto con Cuba, en donde pasó varios de sus fogosos tiempos, luego de ser un eterno fugado de las cárceles de su país, un mito viviente que se reía de él y, por supuesto, de los demás, la trayectoria de su poesía se vio reforzada en su vocación revolucionaria.

Los diferentes ciclos poéticos de Roque Dalton, que están casi siempre cruzados por un tono, un viento narrativo, de personajes y anécdotas, aún en las más intuitivas de sus zonas "subjetivas", tienen la capacidad de la renovación, de la ruptura.

Su, quizás más conocido ciclo de Taberna y otros lugares, tiene como epicentro la ironía, que por demás es una constante en toda su obra. En realidad, hay dos grandes núcleos en la manera como enfrenta el poema: la ironía y el desenfado, de una parte, y su país, El Salvador, de otra. Para ello se vale de coloquios, imágenes, giros populares, alusiones librescas, trozos de canciones, metáforas de largo y corto alcance.

Sobre esos dos núcleos, gira, como un trompo luminoso, el poeta salvadoreño.

Roque Dalton era un ser invadido por la pasión, alegre y detonante, cuya risa celebrada por Julio Cortázar como inimitable, alguien que en sus momentos de ebriedad etílica, más que de ebriedad poética, rondaba cierta especie de locura vital, burlona y desmistificadora.

Así se veía, desde los ojos de otro, de un desconocido como Chandler, Roque Dalton, desde un fragmento que usó como epígrafe a su serie Minipoemas para visualizar:



Hablan de mí en una novela de Raymond Chandler

"¿Qué tal persona es cuando está sereno?

Sonrió.

-Bien, soy bastante parcial. Yo creo

que es una persona muy buena.

-¿Y cómo borracho?

-Horrible. Brillante, duro y cruel. Cree

que es gracioso cuando solamente es odioso".



y si así se veía a sí mismo Roque Dalton, no era en raptos de una descripción hiperrealista, sino como otra burla de sí mismo. Bromas del tipo de este pastiche:



"Después de la bomba atómica

Polvo serán, ¿más polvo enamorado?"

Hablar del humor en la poesía de Roque Dalton, que contraría a un buen sector de los solemnes poetas militantes, daría para todo un ensayo. Ese humor suyo tan celebrado por Jesús Díaz (2) en su Testimonio sobre Roque, en donde el buen escritor cubano señala su ironía en la poesía escrita, porque en cuanto al humor en su vida cotidiana, que ya forma parte de su leyenda, el asunto daría para otro voluminoso ensayo.

De sus libros La ventana en el rostro, El turno del ofendido, Taberna Y otros lugares, Poemas clandestinos, Las historias prohibidas de Pulgarcito, entre otros, y con auxilio de su Poesía escogida, la presente selección quiere mostrar el largo itinerario poético de un hombre.

Itinerario de alguien que, al decir de Eraclio Zepeda, "tenía un gozo por la vida absolutamente renacentista".

Agregar algo más de lo que pueden agregar en la comprensión de Roque Dalton, de su vida revolucionaria, sus propios poemas, sería inútil, vana tautología.

Dejémosle pues su turno al ofendido.

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(1). Véase Dalton, Roque: Poesía Escogida, Selección del autor, Editorial Universitaria Centroamericana, Costa Rica. 1983.

(2) Véase: Roque Dalton. Serie Valoración Múltiple. Casa de las Américas. La Habana, 1.986.



(A) Escaneo, reprodujo y difunde (09/06/2.006) : NTC … Nos Topamos Con … http://ntcblog.blogspot.com/ , ntc@andinet.com, ntcgra@gmail.com , en razón de la publicación del poema “ALTA HORA DE LA NOCHE” de Roque Dalton en LA LOCA DE LA CASA http://www.lalocadelacasa1.blogspot.com/ en 6 de Junio de 2.006. Gracias a las “topaciones” de Carlos Ricardo Escobar O. (CREO) y de Gerardo Rivas Moreno (Gérrimo)